Préstamos en dólares, una alternativa riesgosa

Sectores del gobierno quieren estimular a los bancos a dar préstamos en dólares a particulares

Rodolfo Cavagnaro
Columnista de Memo

Este fin de semana surgió información referida a una iniciativa que podría tomar el Banco Central para ampliar el mercado de créditos aprovechando que los bancos tienen un stock disponible para prestar de us$7.100 millones.

No obstante, la información que surgió de la misma entidad que limitó ese alcance a hipotecas por ventas de inmuebles o ventas de automóviles 0 km.

En realidad, hoy estas operaciones no están habilitadas. En el año 2002, después de la salida violenta de la convertibilidad y de la pesificación asimétrica, un decreto limitó esas operaciones. En esa oportunidad y, para evitar repetir un problema de deudas en dólares ante una eventual devaluación muy fuerte, se dispuso que solo se pudiera prestar en dólares a quienes trabajen el comercio exterior, es decir, que compran o venden en esa moneda.

El mismo presidente del BCRA, Santiago Bausili, descartó esa posibilidad, aunque consideró que la posibilidad de utilizarlo para hipotecas podría ser, aunque siempre existen dudas. Es que la historia de la Argentina con los préstamos en dólares fue nefasta por culpa de mantener el valor del dólar atrasado. No hemos tenido un mercado libre y todos desconfían cuando calculan que el valor de la divisa se atrasa respecto de la inflación.

El ministro Caputo, a su vez, les propuso a los bancos hacer unos aportes de capital y ayudarlos con fondeo de organismos internacionales para hacer un gran fondo de garantía de hipotecas. Los bancos vienen con problemas porque se olvidaron cómo era el trabajo de banqueros, perdieron a sus especialistas en análisis de riesgo crediticio y cuando se abrió la economía salieron aprestar de manera casi suicida.

Hoy los bancos, que estaban acostumbrados a prestarle al Estado, siguen pidiendo bonos del Estado para aplicar sus disponibilidades en lugar de prestarle al sector privado. Pasar a una línea de dólares les genera muchas dudas, sobre todo, porque los nuevos ejecutivos no tuvieron la experiencia de finde siglo.

Algunos sectores políticos han sugerido la posibilidad de usar los recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), que se constituyó con los recursos que pertenecían a los ahorristas y administraban las AFJP. Hoy esos recursos están valuados en us$70.000 millones, pero todos aplicados en acciones privadas y bonos públicos. La venta de acciones debe hacerse con mucho cuidado para evitar corridas, pero los fondos se podrían ofrecer como garantías.

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