¿Queremos una energía barata y abundante, o cara y escasa?

El exdirigente político español Alfredo Timermans planteó en un hilo de Twitter que se ha viralizado en todo Iberoamérica la contracara de las políticas de cambio de matriz energética. Aquí lo tomamos como columna de opinión, digna de iniciar un debate.

Alfredo Timermans

La comunidad internacional decidió reducir el consumo de energía "contaminante": petróleo y derivados, gas natural, carbón, etc. La Unión Europea tomó el liderazgo en esta política, se impuso los objetivos más ambiciosos, y articuló un mercado de emisiones que encarece estas energías.

Además del efecto directo sobre los precios, el mensaje a los inversores ha sido: no invierta en energías de origen fósil, ya que en pocas décadas estarán prohibidas. Las empresas del sector han actuado racionalmente, y ya no invierten.

En todo Occidente se han subvencionado masivamente las energías presuntamente limpias, creando una falsa imagen sobre su precio. El gran beneficiario ha sido China, fabricante casi en exclusiva de los paneles solares.

El encarecimiento de la energía es, por lo tanto, el resultado querido de una política deliberada. ¿De qué nos quejamos? ¿Qué problema estamos intentando solucionar? Tenemos exactamente lo que queríamos.

Lo que tenemos que decidir es si queremos una energía barata y abundante o cara y escasa.

EL AUTOR. Alfredo Timermans del Olmo (Madrid, 1961) es un abogado y político español. Ha ocupado diversos cargos de responsabilidad política, aunque en 2004 abandonó la vida pública para dedicarse a la empresa privada. En 1995 fue elegido Concejal del Ayuntamiento de Madrid y concejal-Presidente del Distrito de Moncloa-Aravaca. En 1996 ocupó el cargo de Director General de Asuntos Institucionales del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de José María Aznar. En 2000 ocupó el cargo de Subdirector del Gabinete de la Presidencia del Gobierno, con rango de Subsecretario. Entre 2002 y 2004 fue Secretario de Estado de Comunicación, cargo que ocupaba cuando se produjeron los atentados del 11-M en Madrid y se distribuyeron desde el Gobierno a embajadas, consejo de seguridad de la ONU y medios de comunicación informaciones de autoría de los atentados no coincidentes con las primeras investigaciones policiales. En 2005 fue nombrado Delegado de Telefónica en América del Norte.

Su hilo en Twitter:

Esta nota habla de: