Malvinas: Dachary negó avances en la negociación con el Reino Unido
El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego Andrés Dachary aseguró que la Argentina debe recuperar una política exterior sostenida en el tiempo y cuestionó que la estrategia del Gobierno nacional haya comenzado a dar resultados.
El triunfo de la Selección Argentina ante Inglaterra en el Mundial volvió a poner a Malvinas en el centro del debate público. La imagen de los jugadores con la bandera argentina tras el partido recorrió el mundo y, para Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, significó uno de los mayores avances recientes en materia de visibilización del reclamo argentino.
"Creo que fue el mayor avance en materia de visibilizar Malvinas en los últimos 10 o 20 años", sostuvo Dachary en diálogo con el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, al analizar la repercusión del encuentro entre Argentina e Inglaterra y la bandera con el reclamo que mostró la Selección nacional.
El funcionario fueguino destacó especialmente que quienes protagonizaron ese gesto pertenecen a una generación que no vivió la guerra de 1982. "No son chicos que hayan vivido esa época de la guerra de Malvinas, pero se han formado y han crecido en un contexto educativo y social donde el tema está siempre presente", explicó.
En ese sentido, consideró que la reacción de los futbolistas demuestra que la causa mantiene vigencia a través del tiempo. "Cuando la Marcha de Malvinas dice ‘no las hemos de olvidar', ese concepto es fundamental", señaló.
"Negociaciones no hay"
Consultado sobre la situación actual del reclamo diplomático argentino y las declaraciones del presidente Javier Milei respecto a supuestos avances, Dachary fue categórico: "Negociaciones no hay. De hecho, lo que pide Argentina es la reapertura de negociaciones".
El funcionario recordó que el reclamo argentino se basa en la Resolución 2065 de Naciones Unidas, que reconoce la existencia de una disputa de soberanía y llama a las partes a encontrar una solución pacífica.
"Lo que exige Naciones Unidas, lo que establece nuestra cláusula transitoria primera de la Constitución, es la reapertura de negociaciones. Y eso hoy no está ocurriendo", afirmó.
Según explicó, el último período de diálogo formal quedó interrumpido y posteriormente condicionado por los acuerdos de Madrid de 1989 y 1990, que establecieron el denominado "paraguas de soberanía".
"Ese paraguas dice que Argentina y Reino Unido pueden tener relaciones, pero nada de lo que se haga va a modificar los puntos de partida respecto a la controversia soberana", indicó.
Dachary cuestionó esos acuerdos y sostuvo que "el Congreso de la Nación no participó de la aprobación del acuerdo más importante que tiene la Argentina", al considerar que se incumplió el artículo 75 de la Constitución Nacional.
Además, remarcó que la disputa actual excede la cuestión estrictamente vinculada a las Islas Malvinas. "Antes discutíamos una superficie similar a Jamaica y hoy discutimos México", afirmó, en referencia a la incorporación de Georgias del Sur y Sandwich del Sur dentro del área en disputa.
Críticas al Gobierno: "No sé cuál es la estrategia oficial"
Ante la afirmación del presidente Milei de que la estrategia oficial sobre Malvinas "comenzó a dar resultados", Dachary manifestó desconocer cuál es el plan concreto del Gobierno nacional.
"No tengo ni idea cuál es la estrategia oficial", respondió.
El funcionario destacó que Argentina obtuvo una nueva resolución de apoyo en el Comité de Descolonización de Naciones Unidas y que logró incorporar la cuestión de los hidrocarburos, pero insistió en que eso no equivale a una negociación.
"Se logró una nueva resolución de apoyo, se logró incluir el tema de los hidrocarburos, pero la reapertura de negociaciones no existe hoy", señaló.
En ese marco, cuestionó algunas decisiones recientes vinculadas a la política exterior y la defensa de la soberanía. "No puede ser que una Cancillería tarde 15 días en echar luz sobre una situación que se denuncia en una provincia respecto a un barco de guerra que se mete en tus aguas jurisdiccionales", sostuvo.
Para Dachary, Argentina debería adoptar una postura más firme frente al incumplimiento británico de los acuerdos existentes. "Si el Ejecutivo nacional tiene la voluntad política de hacerse respetar, de respetar nuestra soberanía, están dadas todas las condiciones para dar por finalizados los acuerdos de Madrid", afirmó.
La falta de una política de Estado
Uno de los principales cuestionamientos del funcionario fue la falta de continuidad en la política argentina sobre Malvinas desde el regreso de la democracia.
"Comparto plenamente la lectura de que no tuvimos una política de Estado", dijo.
Según explicó, cada administración modificó su enfoque. "Desde 1983 hasta hoy, Alfonsín tuvo una política, Menem otra, De la Rúa otra. En política exterior tiene que ser la más constante de las políticas", sostuvo.
Para Dachary, los cambios permanentes afectan la credibilidad internacional del país.
"Si vos cambiás cada cuatro años, el mundo te ve impredecible. Nadie quiere asociarse con alguien impredecible", afirmó.
Como ejemplo, mencionó el caso de Mauricio y su reclamo por las islas Chagos frente al Reino Unido. "Mauricio es la economía 136 del mundo, no tiene Fuerzas Armadas y logró avanzar porque fueron coherentes. Desde 1980 plantean lo mismo", explicó.
"Argentina necesita coherencia, establecer una política y sostenerla en el tiempo", agregó.
Malvinas fuera de la Cancillería: una estrategia integral
Dachary también planteó que el reclamo argentino no puede limitarse exclusivamente al ámbito diplomático.
"Malvinas no debería estar solamente en la Cancillería. Debería estar más jerarquizada dentro de la estructura nacional para que cada ministerio esté obligado a pensar en clave Malvinas", afirmó.
Para el funcionario fueguino, una estrategia efectiva debe involucrar múltiples áreas del Estado.
"Tiene que incluir la economía, la política, la ciencia, la tecnología y el apoyo social. Recién ahí vas a poder hablar de una estrategia", explicó.
El rol de Estados Unidos y la relación Milei-Trump
Respecto a la posibilidad de que Estados Unidos pueda influir en la disputa, Dachary señaló que históricamente Washington mantuvo una postura de neutralidad.
"Que Estados Unidos te apoye es significativo e importante, pero ahí no nos está apoyando Estados Unidos, nos está apoyando Trump", sostuvo.
En ese sentido, marcó una diferencia entre una política de Estado estadounidense y una relación personal entre líderes.
"La adhesión tiene que ser a partir de un convencimiento, no de una vinculación entre líderes", afirmó.
Para Dachary, Argentina no debe centrar su estrategia en conseguir exclusivamente el respaldo norteamericano.
"Argentina no puede tener como estrategia coronar que Estados Unidos nos apoye. Tiene que construir consensos", remarcó.
Además, cuestionó el deterioro de vínculos con otros países durante los últimos años. "Hemos descuidado muchísimo aliados históricos como Rusia, China y muchos países de la región. Incluso hemos cambiado votos en Naciones Unidas contrarios a los intereses de Malvinas", indicó.
Un Reino Unido en transformación
Finalmente, Dachary analizó la situación interna del Reino Unido y consideró que existen cambios internacionales que Argentina debería observar.
"El problema que tenemos no es con Inglaterra, es con el Reino Unido", explicó.
Recordó que el Reino Unido está compuesto por Inglaterra, Escocia, Gales e Irlanda del Norte y señaló que existen movimientos independentistas que podrían modificar el escenario político.
"Si esos países se van, el cambio es sustancial respecto a la controversia porque tu rival va a tener mucho menos poder", afirmó.
También destacó que las nuevas generaciones británicas tienen una mirada diferente sobre el pasado colonial. "Hoy existe una vergüenza respecto al colonialismo que no estaba presente en las décadas del 60, 70 y 80", sostuvo.
Para D'Achary, la Argentina debería aprovechar esas transformaciones. "Hay ventanas de oportunidad y no es normal que Argentina no esté haciendo nada", concluyó.