Andrés Villouta, tras el sobreseimiento de Verdenelli: "Sentí que me mataron a mi hijo dos veces"

El padre de Alan cuestionó con dureza la decisión de la Justicia de Mendoza que declaró prescripta la causa y dejó sin efecto la condena contra el empresario. En Radio Post habló del dolor de la familia, criticó la demora judicial y reclamó cambios para evitar que otras familias atraviesen una situación similar.

A casi nueve años de la muerte de Alan Villouta, la decisión de la Justicia de Mendoza de declarar prescripta la causa y sobreseer definitivamente a César Alejandro Verdenelli provocó una profunda reacción en la familia del joven. Para Andrés Vilouta, su padre, la resolución significó revivir el dolor de aquel 26 de agosto de 2017, cuando Alan murió tras ser atropellado en el Acceso Sur.

En diálogo con el programa "Tenés que saberlo" por Radio Post, Andrés expresó con crudeza cómo recibió la noticia y apuntó contra el funcionamiento de la Justicia. "Ayer sentí y sentimos que a mi hijo me lo mataron dos veces, hermano. Dos veces: aquel 2017 y este 2026", afirmó.

La resolución fue dictada por el Tribunal Penal Colegiado N° 2, integrado por los jueces Mauricio Juan, Horacio Cadile y Federico Martínez. Los magistrados hicieron lugar al planteo de la defensa y consideraron extinguida la acción penal por el paso del tiempo.

Verdenelli había sido condenado en abril de 2020 a tres años de prisión en suspenso y ocho años de inhabilitación para conducir. Sin embargo, el tribunal consideró que el plazo de prescripción comenzó a correr desde aquella sentencia y que los seis años previstos para el delito transcurrieron hasta abril de 2026.

Para Andrés, ese desenlace no puede separarse de los años que transcurrieron desde la muerte de su hijo.

"Me mataron a mi hijo dos veces"

El padre de Alan habló de la mezcla de sentimientos que atraviesa a la familia después de conocer la decisión judicial.

"Más allá de sentir la vergüenza, la desilusión, todo lo que puede sentir el dolor de un papá y una familia y una mamá, es decir: me mataron a mi hijo dos veces", sostuvo.

Andrés recordó además las condiciones en las que comenzó la causa y trazó una comparación entre aquel momento y la situación actual.

Según relató, en 2017 Verdenelli pagó 4 millones de pesos de caución para recuperar la libertad. Ahora, dijo, recientemente se pagó una caución de 10 millones de pesos en otro contexto judicial, y utilizó esa diferencia para cuestionar lo que considera una falta de evolución del sistema.

"¿Sabés qué cambió del 2017 al 2026? Que la vida subió 6 millones de pesos. Es lo único que ha cambiado. Es la misma Justicia, es la misma incompetencia, es la misma corrupción", afirmó.

La acusación de Andrés fue todavía más contundente al referirse a las consecuencias de la prescripción: "Nunca ocurrió el accidente de mi hijo. No sabemos quién lo atropelló", dijo, en referencia a lo que siente que representa jurídicamente la decisión.

La demora de la Justicia, en el centro de sus críticas

Uno de los puntos que más cuestionó fue el tiempo que llevó la resolución de los recursos posteriores a la condena.

Andrés aseguró que le resulta inexplicable que hayan transcurrido años hasta que la Justicia resolviera definitivamente el planteo que terminó derivando en la prescripción.

"No tengo idea qué pasó, pero es muy raro, muy extraño. Esto nos enciende como sociedad todas las alarmas", señaló.

Y agregó: "Seis años se tomaron. Seis años, cuando a los dos años el borrador ya estaba firmado. ¿Qué pasó con el tiempo? No lo entendés".

En ese punto, vinculó directamente la demora con el resultado final: "Y que vengan y te lo absuelvan de todo", expresó.

Para el padre de Alan, la familia quedó sin una respuesta satisfactoria después de casi una década de trámites judiciales.

"Faltó decirnos que le pidiéramos disculpas"

Andrés también cuestionó con dureza lo que considera un trato injusto hacia la familia de la víctima y realizó una comparación irónica para describir cómo se siente después de la resolución.

"La Justicia prácticamente le faltó decirnos a nosotros, como familia, citarnos a una audiencia, poner al señor Verdenelli enfrente y decirnos: ‘Mire, tiene que pedirle disculpas al señor Verdenelli por haberle causado estos nueve años de molestias'", manifestó.

En el mismo tono, agregó que, desde su perspectiva, solo faltó que les pidieran hacerse cargo incluso de los gastos del empresario.

"Faltó eso, decirlo. O sea, que le paguen el precio a Verdenelli", concluyó.

Andrés sostuvo que durante estos nueve años la familia permaneció prácticamente sin posibilidades de intervenir en distintas instancias del proceso.

"Nueve años de silencio en los tribunales, en las audiencias. No nos permitieron hablar hasta la última audiencia", afirmó.

También cuestionó que Verdenelli no haya estado físicamente presente en esa instancia: "Lo vio por Zoom desde Malargüe. Un acto cobarde", calificó.

"No estoy hablando de penas de 20 años"

El reclamo de Andrés no estuvo centrado exclusivamente en la cantidad de años de una eventual condena. Por el contrario, aclaró que lo que busca es que exista una respuesta institucional y que los responsables del sistema judicial se hagan cargo cuando se producen errores.

"No estoy hablando de penas de 20 años para que nos devuelvan nuestras víctimas. No, no, no. Estoy hablando de que tiene que haber una corrección", explicó.

Para el padre de Alan, el problema también tiene una dimensión educativa y social. Recordó que sus hijos estuvieron presentes en las audiencias y planteó qué mensaje queda para los jóvenes cuando observan que una causa puede terminar de esta manera.

"¿Qué le enseñás a un joven, a un pibe? Yo tenía a mis hijos en las audiencias. Yo le enseño honestidad, humildad, responsabilidad, que tenga respeto. ¿Cómo le enseñás eso cuando salen a la calle y el que tiene plata mata, paga y sigue su vida como si nada?", preguntó.

Y profundizó su crítica: "¿Sabés qué le estamos enseñando con esta Justicia? Al que tiene la billetera gorda, al que puede, al que tiene poder económico".

Las 12 faltas de tránsito que recordó el padre de Alan

Durante la entrevista, Andrés también puso el foco en los antecedentes de tránsito que, según recordó, tenía Verdenelli antes del accidente.

"Antes de esto tenía 12 faltas gravísimas al conducir", afirmó, y mencionó entre ellas infracciones por cruzar dobles líneas amarillas en alta montaña y pasar semáforos en rojo.

"Si vos tenés 12 faltas gravísimas, ¿cuál era el siguiente paso? En este país, ¿sabés cuál hubiera sido? ‘Señor, usted no puede conducir más de por vida'", planteó.

Para Andrés, la discusión no se limita al resultado judicial de la causa de su hijo, sino que también involucra el modo en que se controla a quienes conducen y las herramientas existentes para prevenir tragedias viales.

"Mi hijo era una bolsa de basura"

El relato de Andrés volvió además sobre las circunstancias del accidente y sobre algunas afirmaciones que, según recordó, fueron realizadas durante el proceso judicial.

Mencionó que Verdenelli se presentó 60 horas después y cuestionó que luego hubiera regresado al lugar del accidente con otra camioneta.

También recordó declaraciones realizadas durante una audiencia sobre las circunstancias del atropello y expresó su indignación ante la magnitud del impacto.

"Te diste cuenta de que lo arrastraste casi 40 metros. A ver, que a mi hijo, cuando yo llegué al lugar, le faltaba una pierna y la mitad de la cara, hermano. No te vas a dar cuenta", manifestó.

Su relato estuvo atravesado por el recuerdo de las condiciones en las que encontró a Alan y por la convicción de que todavía existen aspectos de la seguridad vial que deben ser modificados.

La lucha por una pasarela en el Acceso Sur

A partir de la muerte de Alan, la familia sostuvo durante años el reclamo por la construcción de una pasarela peatonal en la zona donde ocurrió el accidente.

"Hay cosas que tienen que cambiar. Hace nueve años que venimos pidiendo una pasarela, hermano", señaló.

Andrés planteó la contradicción que, según él, existe entre exigir educación vial y no garantizar infraestructura segura para que los peatones puedan cumplir con las normas.

"¿Cómo te enseño yo que tenés que cruzar por una pasarela si no está?", preguntó.

Para el padre de Alan, ese reclamo continuará incluso después de la decisión judicial.

"Vamos a seguir en la lucha hasta que se construya esa pasarela, más encarnecido que nunca", aseguró.

Y anticipó que insistirán con movilizaciones, gestiones y pedidos ante las autoridades. En ese sentido, contó que el Ministerio de Seguridad les ofreció reunirse durante la próxima semana para analizar la situación.

"Alguien tiene que escuchar y alguien tiene que accionar", reclamó.

"Se sigue el día a día"

Hacia el final de la entrevista, Andrés fue consultado sobre cómo hace un padre para continuar después de atravesar nuevamente un episodio que considera devastador.

Su respuesta fue atravesada por la fe y por la necesidad de seguir adelante pese al dolor.

"Se sigue el día a día, hermano. En el minuto, en la mañana y el minuto en la noche: ‘Dame fuerza para seguir este día'", contó.

Y agregó: "Cuando termina la noche, sí, le doy gracias, Señor, por permitirme pasar un día más, que es un día menos".

Para Andrés, la pelea ahora no termina con el sobreseimiento de Verdenelli. Su objetivo es que lo ocurrido con Alan genere cambios concretos.

"Tenemos que seguir apostando que se puede cambiar. Que se puede cambiar", afirmó.

En ese sentido, pidió que quienes tienen responsabilidades políticas impulsen modificaciones que permitan evitar que los procesos judiciales se extiendan durante años.

"Necesitamos que alguien tenga el poder político, que tenga la capacidad y la voluntad de presentar una ley para que los tiempos de la Justicia se corten", sostuvo.

La causa por la muerte de Alan Villouta llegó así a un nuevo y doloroso punto final para la familia. Para Andrés, sin embargo, la lucha continúa: por respuestas, por cambios en la Justicia y por una infraestructura vial que permita evitar que otra familia atraviese el mismo dolor.

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