Milei apuesta a los "pasaportes dorados" para atraer dólares
La administración de Javier Milei avanza en un programa que permitiría obtener la ciudadanía argentina a cambio de una inversión. La iniciativa busca captar capitales del exterior y convertir al país en el primero de Sudamérica en ofrecer un esquema de este tipo.
El Gobierno nacional avanza en el diseño de un programa de ciudadanía por inversión, una herramienta conocida a nivel internacional como "golden passport" o pasaporte dorado, con la que busca atraer grandes patrimonios internacionales, incrementar el ingreso de divisas y posicionar al pasaporte argentino como un activo de alto valor dentro del mercado global de movilidad.
La iniciativa permitiría que ciudadanos extranjeros accedan a la nacionalidad argentina mediante una inversión económica, sin necesidad de acreditar residencia previa en el país. Si finalmente se implementa, Argentina se convertirá en el primer país de Sudamérica en ofrecer un programa de ciudadanía por inversión.
Una apuesta para captar dólares
El esquema todavía no fue reglamentado en su totalidad, aunque las propuestas que se analizan contemplan dos alternativas: realizar un aporte no reembolsable cercano a los USD 500.000 o adquirir bonos soberanos por alrededor de USD 1 millón.
Los montos definitivos, los sectores en los que deberán destinarse las inversiones y el procedimiento administrativo aún permanecen bajo revisión.
Según publicó el Financial Times, el objetivo oficial es utilizar este mecanismo para atraer recursos que ayuden a afrontar los importantes compromisos de deuda que Argentina deberá enfrentar en los próximos años.
El diario británico señaló además que el Gobierno pretende lanzar el programa durante este año y que, en los cálculos oficiales, podría generar el ingreso de decenas de miles de millones de dólares.
La estrategia aparece en un contexto en el que Argentina todavía no recuperó el acceso pleno a los mercados internacionales de crédito tras la reestructuración de deuda de 2020 y continúa buscando nuevas fuentes de financiamiento.
Un programa habilitado por decreto
La posibilidad de otorgar la ciudadanía mediante inversiones quedó habilitada con el Decreto 524/2025, firmado por el presidente Javier Milei, que eliminó la obligación de acreditar residencia previa para quienes accedan al programa.
Posteriormente, en abril de 2026, el Ejecutivo designó un director ejecutivo encargado de desarrollar el marco operativo, una decisión que fue interpretada como un paso decisivo hacia su implementación durante el segundo semestre del año.
El valor del pasaporte argentino
Más allá de la inversión requerida, uno de los principales atractivos del programa sería el propio pasaporte argentino.
De acuerdo con especialistas citados por Condé Nast Traveler, el documento argentino ocupa el puesto 16 entre los pasaportes con mayor movilidad internacional y permite ingresar sin visa a alrededor de 170 países.
Además, brinda libre circulación dentro del Mercosur y facilita el ingreso sin restricciones migratorias adicionales a países como Brasil, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.
Para las consultoras especializadas en ciudadanía por inversión, esta combinación de movilidad internacional y pertenencia a una economía integrante del G20 convierte al pasaporte argentino en una alternativa distinta a la ofrecida por pequeños Estados del Caribe o del Pacífico.
Otro aspecto que el Gobierno pretende destacar es la rapidez del procedimiento. Según trascendió, las solicitudes podrían resolverse en aproximadamente 30 días hábiles, un plazo comparable con algunos de los programas más competitivos del mundo.
A diferencia de otros esquemas, tampoco se exigiría residencia efectiva en el país, una condición especialmente valorada por personas de alto patrimonio que buscan una segunda ciudadanía sin modificar su residencia fiscal.
Un mercado que crece
Los programas de ciudadanía o residencia por inversión se expandieron durante la última década como una herramienta utilizada por distintos países para captar capital extranjero.
En Sudamérica existen antecedentes de programas de residencia para inversores. Paraguay, por ejemplo, ofrece ese beneficio mediante inversiones desde USD 70.000, aunque sin otorgar la ciudadanía plena.
En cambio, el proyecto argentino apunta directamente a conceder la nacionalidad, un rasgo que lo diferenciaría dentro de la región.
Especialistas del sector sostienen que el interés por estos programas ya no responde únicamente a la posibilidad de viajar con mayor facilidad, sino también a la necesidad de diversificar riesgos frente a escenarios de incertidumbre política, conflictos internacionales o cambios tributarios.
David Lincoln, fundador de Lincoln Global Partners, afirmó al Financial Times que varios clientes de alto patrimonio manifestaron interés por Argentina debido a su ubicación geográfica, alejada de los principales focos de tensión internacional.
Por su parte, Eric Major, director ejecutivo de Latitude Group, aseguró que "simplemente no hay nada como Argentina en el mercado de ciudadanía por inversión", al comparar el potencial del país con el de las pequeñas jurisdicciones insulares que hoy dominan ese negocio.
Un modelo bajo debate
El crecimiento de la industria de los "pasaportes dorados" también abrió un debate internacional sobre sus riesgos.
En 2025, la Corte de Justicia de la Unión Europea declaró ilegal el programa de ciudadanía por inversión de Malta al considerar que transformaba la nacionalidad en una transacción comercial. Antes, Chipre y Bulgaria ya habían eliminado sistemas similares.
El Reino Unido, por su parte, canceló en 2022 su programa de residencia para inversores dentro de una estrategia de lucha contra el lavado de dinero y posteriormente restringió el ingreso sin visa a ciudadanos provenientes de algunos países que mantienen este tipo de esquemas.
Las principales objeciones apuntan a posibles riesgos vinculados con el lavado de activos, la corrupción, la seguridad y los mecanismos de control sobre quienes acceden a una nueva ciudadanía.