Brasil llega a las elecciones con una pelea ajustada entre Lula y Flávio Bolsonaro

El analista político y profesor de la Universidad de Minas Gerais Javier Vadell analizó el escenario electoral, el peso de Minas Gerais, la influencia de la religión y las apuestas online y los episodios que atraviesan al bolsonarismo. También advirtió sobre una polarización que, según señaló, excede a Brasil y alcanza a buena parte de Occidente.

La elección presidencial de Brasil llega a su tramo decisivo con una disputa muy cerrada entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, sin que ninguno de los principales candidatos alcance, por ahora, el porcentaje necesario para evitar una segunda vuelta.  

Así lo analizó Javier Vadell, analista político y profesor de la Universidad de Minas Gerais, durante una entrevista con el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, en la que repasó el escenario electoral, la importancia de Minas Gerais, los últimos movimientos de campaña y algunos de los episodios que marcaron la disputa entre el oficialismo y el bolsonarismo.

Vadell explicó que, a diferencia del sistema argentino, en Brasil no alcanza con llegar al 45% de los votos para ganar en primera vuelta. "Acá es 50 + 1. Entonces, yo creo que va a haber una segunda vuelta", sostuvo.

El analista señaló que las últimas encuestas muestran a Lula al frente, aunque con una diferencia reducida frente a Flávio Bolsonaro. Mencionó, entre otros relevamientos, uno de Atlas Intel que ubicaba al presidente con 45,3% y al candidato bolsonarista con 42,4%, mientras que otros estudios mostraban diferencias de entre tres y seis puntos.

"En principio nadie llegaría al 50%. Lula estaría más cerca", explicó.

Para Vadell, la posibilidad de una segunda vuelta es alta y el resultado de la primera etapa no necesariamente permitirá anticipar con claridad quién terminará imponiéndose.

Minas Gerais, un estado clave

El analista habló desde Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, estado al que definió como un territorio fundamental para la elección nacional.

"Minas Gerais es un estado fundamental, clave porque en las últimas elecciones el que gana Minas gana el país", explicó.

Según Vadell, la disputa allí también se encuentra muy equilibrada. Recordó que históricamente Minas Gerais ha funcionado como un territorio particularmente importante para las elecciones presidenciales brasileñas.

El escenario electoral mantiene además una división territorial. El Nordeste continúa siendo una región con mayor respaldo a Lula, mientras que el centro y sur del país presentan una mayor inclinación hacia la derecha.

Religión y estrategia electoral

Uno de los episodios que, según Vadell, tuvo impacto en los últimos días de campaña estuvo relacionado con Nuestra Señora de Aparecida, patrona de Brasil.

El analista explicó que el tema adquirió especial sensibilidad por el peso de la religión en la sociedad brasileña y por la histórica disputa entre el electorado católico y el crecimiento del voto evangélico, que tiene mayor afinidad con sectores de la derecha.

Según relató, el episodio surgió a partir de declaraciones atribuidas a Flávio Bolsonaro sobre la posibilidad de terminar con la condición de Nuestra Señora de Aparecida como patrona del país, realizadas en un contexto vinculado a sectores evangélicos.

"Lo de Nuestra Señora de Aparecida es una cuestión nacional, porque es la patrona del país, en un país religioso", explicó Vadell.

A su entender, el episodio terminó siendo aprovechado durante la etapa final de la campaña y generó un problema político para el candidato bolsonarista.

"En la parte final de la campaña se utiliza absolutamente todo", afirmó.

Denuncias, corrupción y el entorno del bolsonarismo

Vadell también se refirió a las denuncias que en los últimos días alcanzaron a integrantes y personas vinculadas al entorno bolsonarista.

En particular, mencionó las investigaciones relacionadas con Banco Master y con el empresario al que identificó como Boricaro, además de las conexiones que, según las denuncias y las investigaciones mencionadas durante la entrevista, alcanzarían a personas cercanas al bolsonarismo.

También hizo referencia al papel de Eduardo Bolsonaro, quien reside en Estados Unidos y realiza gestiones políticas vinculadas al gobierno de Donald Trump.

El analista vinculó estos episodios con una serie de investigaciones y acusaciones que, según describió, fueron creciendo durante la campaña. También mencionó nuevas versiones relacionadas con presuntos encuentros con prostitutas y posibles gestiones ante integrantes de la Corte.

En todos estos casos, se trata de acusaciones y señalamientos mencionados durante la entrevista, no de hechos judicialmente establecidos.

Sin embargo, Vadell consideró que estos episodios difícilmente modifiquen el comportamiento del núcleo duro del electorado bolsonarista.

"Yo creo que el núcleo bolsonarista no va a cambiar, no cambia de punto por eso", sostuvo.

El analista explicó que la identificación política de ese electorado no estaría determinada exclusivamente por cuestiones de corrupción.

"No es un problema de corrupción, a pesar de que el bolsonarismo siempre tuvo un discurso de vincular al PT con corrupción", afirmó.

En su análisis incorporó además otros componentes de la disputa, entre ellos el rechazo histórico hacia Lula por su origen social y elementos de carácter clasista y racista.

Una polarización que trasciende Brasil

Vadell también ubicó la elección brasileña dentro de un fenómeno político más amplio.

El analista comparó la situación con la de otros países y señaló que la polarización no es exclusivamente latinoamericana. Contó que recientemente estuvo en Portugal, donde vivió durante un año, y también mencionó el escenario político de Estados Unidos.

"Estados Unidos está así. Está terrible", señaló.

A su entender, la confrontación política actual forma parte de una dinámica que atraviesa a Occidente y que también tiene expresión en América Latina.

En ese proceso, le asignó un papel central a las redes sociales y a la circulación de información política.

"Estos grupos se alimentan de una guerra cognitiva y guerra de redes sociales que son manipuladas, lógicamente, con intereses políticos", afirmó.

Las apuestas online entran en la campaña

Otro de los temas que Vadell identificó como relevante para el escenario electoral fue la decisión del gobierno de Lula de avanzar contra las apuestas online y los casinos virtuales.

Según el analista, la medida puede haber favorecido electoralmente al presidente porque existe un fuerte rechazo social hacia el crecimiento de las plataformas de apuestas.

"75% de la población apoya el fin de las bets que están destruyendo las familias y están endeudando a las familias brasileñas", sostuvo.

Vadell destacó que Brasil puede mostrar indicadores macroeconómicos positivos y, al mismo tiempo, mantener un problema importante de endeudamiento de los hogares.

"Salió otra vez de la pobreza gran parte de la población, se disminuyó la desigualdad, pero continúa la familia brasileña endeudada y el gran factor de eso son las apuestas online, los casinos y todo eso", explicó.

También destacó la fuerte presencia de las empresas de apuestas en el fútbol brasileño. Según relató, al menos 15 de los 20 equipos estarían vinculados como patrocinados por compañías del sector.

La cuestión, señaló, no es exclusiva de Brasil y también está presente en Europa.

El paralelo con Argentina

Durante la entrevista, Vadell relacionó el problema brasileño con la situación argentina y el endeudamiento asociado al juego online.

El analista señaló que también observa en Argentina un crecimiento del endeudamiento de los jóvenes y mencionó el vínculo que algunos especialistas encuentran entre ese fenómeno y el uso de plataformas digitales, billeteras virtuales y sitios de apuestas.

"Se endeudan para jugar. Fundamentalmente", respondió ante la consulta sobre el fenómeno.

Para Vadell, el problema afecta especialmente a los sectores trabajadores y de menores ingresos, debido al impacto que pueden tener las apuestas sobre las finanzas familiares.

Una elección atravesada por la polarización

Sobre el cierre de la entrevista, Vadell volvió sobre la posibilidad de una segunda vuelta entre Lula y Flávio Bolsonaro.

Su lectura es que el sistema electoral brasileño difícilmente permita resolver la elección presidencial en el primer turno, dado que ninguno de los principales candidatos estaría alcanzando el 50% necesario.

El analista estimó finalmente que existe alrededor de un 80% de posibilidades de que haya segunda vuelta, aunque dejó abierta la posibilidad de una sorpresa en los últimos días de campaña.

La elección, según su análisis, llega así atravesada por una fuerte polarización política, conflictos vinculados con la religión, el debate sobre las apuestas online, denuncias que afectan al entorno bolsonarista y una disputa territorial en la que Minas Gerais vuelve a ocupar un lugar central.


Editó Carina Pérez

Esta nota habla de: