Buscan endurecer las penas para los conductores que causen muertes
Un proyecto presentado por Mercedes Rus y Pamela Verasay propone modificar el Código Penal para que las muertes provocadas por conducción imprudente tengan penas de prisión más severas. La iniciativa establece diferentes escalas según la gravedad de la conducta y contempla hasta 10 años de cárcel.
La ministra de Seguridad de Mendoza, Mercedes Rus, y la diputada nacional Pamela Verasay impulsan en el Congreso una reforma del Código Penal enfocada en los casos de homicidios provocados por conductores que actúan con imprudencia, negligencia o incumplen las normas de tránsito.
La iniciativa busca establecer penas más altas y diferenciar las situaciones de acuerdo con el nivel de responsabilidad del conductor. El planteo toma como antecedente el caso de Alan Villouta, el joven mendocino de 17 años que murió en 2017 tras ser atropellado y cuya causa terminó prescribiendo.
El proyecto apunta especialmente a evitar que determinadas conductas consideradas de extrema gravedad queden alcanzadas por penas que permitan evitar la prisión efectiva.
Los principales cambios que propone el proyecto
La iniciativa modifica distintos artículos del Código Penal y establece nuevas escalas de penas. Los principales cambios son:
-Pena de 3 a 5 años de prisión: para quien provoque una muerte mientras conduce de manera imprudente, negligente o incumpliendo las normas de tránsito.
-Inhabilitación para conducir de 4 a 8 años: además de la pena de prisión, el proyecto contempla una sanción específica para impedir que el responsable vuelva a conducir durante ese período.
-Pena de 4 a 10 años para los casos más graves: la escala aumenta cuando existen determinadas circunstancias consideradas agravantes.
-Fuga o falta de asistencia: la pena más alta se aplicaría cuando el conductor abandone el lugar del hecho o no intente auxiliar a la víctima.
-Consumo de drogas o alcohol: también se contempla la escala de 4 a 10 años cuando el responsable conduzca bajo los efectos de estupefacientes o supere determinados niveles de alcoholemia. Para conductores profesionales, el límite previsto es de 0,5 gramos por litro de sangre, mientras que para el resto de los conductores se establece en 1 gramo por litro.
-Exceso de velocidad: se considera agravante superar en más de 30 kilómetros por hora la velocidad máxima permitida en el lugar donde ocurrió el hecho.
-Conducir estando inhabilitado: la pena más elevada también alcanzaría a quien provoque una muerte mientras maneja pese a tener prohibido conducir por una decisión de la autoridad competente.
-Violación de semáforos y señales de tránsito: el proyecto incorpora como agravante el incumplimiento de semáforos o de señales que establecen el sentido de circulación.
-Conducción temeraria: se incorpora esta circunstancia entre los supuestos que pueden llevar a la escala de 4 a 10 años de prisión.
-Más de una víctima fatal: cuando el hecho provoque varias muertes, también se aplicaría la escala agravada.
-Mayor tiempo de inhabilitación: en los casos más graves, la prohibición para conducir podría extenderse de 8 a 12 años.
Qué busca modificar la iniciativa
El eje de la propuesta es cambiar el tratamiento penal de las muertes ocasionadas por conductores que cometen determinadas infracciones graves. La intención es que la conducta previa al accidente tenga un peso mayor al momento de establecer la pena y que los casos más graves reciban sanciones acordes con ese nivel de responsabilidad.
La reforma ya había sido planteada por las autoridades mendocinas en 2024, cuando se discutía a nivel nacional una modificación integral del Código Penal. Ahora, el proyecto fue presentado formalmente en el Congreso y sus impulsoras buscarán sumar apoyo de legisladores de otras provincias.
La expectativa es que la iniciativa pueda avanzar durante el actual período ordinario de sesiones y llegar al recinto antes de fin de año.
Con información de entrevista radial, editó Carina Pérez