Morosidad: el oficialismo mueve sus fichas y la oposición pone el foco en el quórum
La Libertad Avanza convocó a la Comisión de Finanzas de Diputados para discutir la creciente morosidad de hogares. La oposición sostiene que la iniciativa puede dilatar el tratamiento de unos 50 proyectos y busca garantizar la presencia de los legisladores para la sesión especial del 9 de septiembre.
La pelea política por los proyectos destinados a aliviar el endeudamiento de las familias sumó un nuevo capítulo en la Cámara de Diputados. Después de que la oposición reuniera 133 votos en una votación que dejó en evidencia que existe una mayoría potencial para avanzar con el tema, el oficialismo tomó la iniciativa y convocó a la Comisión de Finanzas para discutir la problemática.
La reunión fue fijada para el miércoles 2 de septiembre a las 13.30 y tendrá carácter informativo. El presidente de la comisión, el diputado libertario Santiago Pauli, invitó a los distintos bloques a proponer especialistas y participantes para abordar la situación de la morosidad.
Desde La Libertad Avanza sostienen que la convocatoria apunta a abrir el debate sobre el creciente nivel de endeudamiento de los hogares. Sin embargo, los bloques opositores interpretan el movimiento de otra manera: consideran que puede funcionar como una estrategia para desactivar o demorar la sesión especial prevista para el 9 de septiembre.
Un debate que involucra a unos 50 proyectos
En Diputados existen alrededor de 50 iniciativas vinculadas con las deudas de las familias, tanto con bancos como con billeteras virtuales.
El principal obstáculo para avanzar es que buena parte de esos proyectos fueron girados a dos o tres comisiones, por lo que un eventual dictamen de Finanzas no sería suficiente para que lleguen al recinto.
Además, la convocatoria del 2 de septiembre no fija un cronograma para completar el tratamiento ni establece una fecha para emitir dictamen.
La oposición busca resolver ese punto mediante la sesión especial del 9 de septiembre. Su intención es aprobar un emplazamiento a las comisiones para que trabajen en conjunto, con fechas determinadas para reunirse y emitir dictamen.
El diputado de Provincias Unidas Pablo Juliano cuestionó la estrategia oficialista y consideró que la convocatoria puede convertirse en una maniobra para ganar tiempo. La calificó como una "cortina de humo" y sostuvo que el objetivo opositor es establecer un mecanismo concreto que permita llevar los proyectos al recinto.
La clave está en los 129 diputados
La discusión parlamentaria quedó atravesada por una cuestión central: el quórum.
El miércoles, 133 diputados respaldaron un pedido para apartarse del reglamento e incorporar al debate los proyectos sobre endeudamiento familiar y la prórroga de la emergencia en discapacidad. Aunque la iniciativa no consiguió los tres cuartos necesarios para avanzar directamente con el tratamiento, la votación mostró que el número opositor supera los 129 legisladores necesarios para iniciar una sesión.
Pero ese respaldo no garantiza que todos esos diputados concurran al recinto el 9 de septiembre.
Por eso, al día siguiente, 49 legisladores formalizaron ante el presidente de la Cámara, Martín Menem, el pedido de sesión especial. Entre los firmantes aparecen representantes de Unión por la Patria, la izquierda, la Coalición Cívica, Provincias Unidas, Argentina Federal y otros espacios provinciales.
También adhirieron dirigentes como Miguel Ángel Pichetto, Natalia de la Sota y Marcela Pagano.
La mirada puesta sobre los gobernadores
La disputa por el quórum trasladó buena parte de la presión política hacia los diputados que responden o mantienen vínculos con gobiernos provinciales.
Entre los espacios que acompañaron la votación aparecen Argentina Federal, Provincias Unidas, Independencia, Elijo Catamarca y La Neuquinidad.
Además, dos jefes de bloque con peso territorial, Oscar Herrera Ahuad y Sebastián Nóblega, firmaron el pedido para realizar la sesión especial.
Desde la oposición buscan ahora que esos respaldos parlamentarios se transformen en presencia efectiva en el recinto.
Juliano advirtió que la asistencia del 9 de septiembre será determinante para que los proyectos puedan avanzar y apuntó directamente a los mandatarios provinciales. El desafío, en definitiva, será comprobar si los 133 votos que aparecieron en la última sesión pueden convertirse en 129 diputados sentados en sus bancas cuando llegue el momento de abrir el debate sobre las deudas familiares.
Con información de BAE, editó Carina Pérez