El Gobierno flexibilizó la importación de alimentos e insumos para la industria
A través de un decreto, amplió el reconocimiento automático de certificaciones sanitarias extranjeras para alimentos, aditivos, ingredientes y envases. Además, concentró en el Senasa las tareas de control y fiscalización del sistema.
El Gobierno nacional profundizó la desregulación del régimen de importación de alimentos al ampliar el reconocimiento automático de certificaciones sanitarias emitidas por países con estándares aceptados por la Argentina. La medida también alcanza a insumos utilizados por la industria alimentaria y fue oficializada este lunes mediante el Decreto 697/2026 publicado en el Boletín Oficial.
La normativa extiende el esquema de flexibilización que comenzó a regir en enero de 2025 para los alimentos elaborados y ahora incorpora aditivos, ingredientes, coadyuvantes tecnológicos y materiales destinados a estar en contacto con alimentos, con el objetivo de agilizar el ingreso de estos productos al país.
De esta manera, los productos que cuenten con certificaciones emitidas por las autoridades sanitarias de los países reconocidos o que se ajusten a las normas internacionales del Codex Alimentarius serán considerados compatibles con las exigencias del Código Alimentario Argentino, sin necesidad de cumplir requisitos adicionales impuestos por la autoridad sanitaria nacional.
El Ejecutivo argumentó que la exclusión de estos insumos del régimen simplificado generaba trabas para la producción local, ya que impedía a las empresas utilizar ingredientes y aditivos aprobados en mercados con sistemas de control equivalentes.
El decreto también prevé que este criterio pueda aplicarse a importaciones provenientes de países con los que la Argentina mantenga acuerdos de integración económica o convenios de reciprocidad, siempre que previamente se evalúe la confiabilidad de sus sistemas de control alimentario.
Más funciones para el Senasa
La norma también redefine el funcionamiento del Sistema Nacional de Control de Alimentos y otorga un papel central al Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).
A partir de la entrada en vigencia del decreto, el organismo concentrará las funciones vinculadas con el control, la fiscalización, el registro y la supervisión de productos alimentarios, establecimientos e importaciones, atribuciones que hasta ahora estaban distribuidas entre diferentes dependencias del Estado.
En tanto, el Ministerio de Salud conservará las competencias relacionadas con la conducción de la política sanitaria en materia alimentaria, la actualización del Código Alimentario Argentino, la incorporación de nuevos alimentos, aditivos y tecnologías, además de la definición de los criterios sanitarios que regirán el sistema.
Con estas modificaciones, el Gobierno busca reducir cargas regulatorias, simplificar los trámites de importación y facilitar el acceso de la industria nacional a insumos provenientes de mercados que cuentan con estándares sanitarios reconocidos por la Argentina.