La preocupación por los jóvenes, en el centro de la visita del papa León
Marcelo Colombo recibió a la delegación del Vaticano que llegó al país para avanzar con la organización del viaje papal de noviembre. Confirmó que Buenos Aires será sede del encuentro con los jóvenes y contó qué realidad social de la Argentina llevó al diálogo con León.
La llegada de una nueva delegación del Vaticano marca una nueva etapa en la organización de la visita del papa León a la Argentina, prevista para noviembre. Se trata de la segunda comisión que llega al país y, según explicó el arzobispo Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, el trabajo está entrando ahora en una instancia de definiciones más precisas.
"Son comisiones que llegan con cierta antelación, con mucha programación. Ahora ya es la segunda, de manera que va a los detalles organizativos más precisos, a la definición de los lugares", explicó Colombo durante una entrevista, mientras se dirigía al encuentro con los representantes del Vaticano.
El arzobispo señaló que todavía resta la definición final de la agenda, que dependerá del propio Pontífice, pero anticipó que podrían conocerse novedades durante los primeros días de septiembre.
Entre las actividades que ya están contempladas se encuentran una visita a Luján, una misa en Buenos Aires y una actividad en Córdoba. A esto se suma uno de los encuentros que el Papa considera especialmente importante: el contacto con los jóvenes.
"Es una voluntad de él encontrarse con los jóvenes", afirmó Colombo durante una entrevista realizada por el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post, quien aseguró que esa actividad ya forma parte de una agenda "casi completa" y que se realizaría en Buenos Aires, probablemente el martes por la noche.
El encuentro con los jóvenes y la posibilidad de reunir a cientos de miles
Uno de los puntos que todavía genera interrogantes es el lugar elegido para recibir a los jóvenes. Colombo fue categórico al descartar la posibilidad de realizarlo en un estadio. "Estadio está descartado", afirmó.
La razón, explicó, tiene que ver fundamentalmente con la cantidad de personas que se espera que puedan participar. Según Colombo, un estadio, aun siendo de gran capacidad, permitiría reunir a unas 70.000 u 80.000 personas, mientras que la intención es que el encuentro pueda convocar a "cientos de miles".
"Se procura que sea la mayor cantidad de gente la que acceda al encuentro con el Papa", remarcó.
"El Papa no habla contra un funcionario o contra un programa"
Colombo también se refirió a las expectativas que existen en torno al mensaje que León podría dar durante su visita, especialmente frente a la situación social que atraviesa la Argentina.
El titular de la Conferencia Episcopal explicó que durante su reciente encuentro con el Pontífice -el jueves de la semana anterior- conversaron sobre distintas cuestiones vinculadas con la realidad argentina.
Según relató, uno de los objetivos fue que el Papa pudiera conocer no solamente la realidad de la Iglesia en el país, sino también el contexto social en el que se desarrollará su visita.
"Él viene también en primer lugar a encontrarse con los fieles de la Iglesia, pero su encuentro excede largamente a la Iglesia Católica para ser un encuentro con la sociedad", sostuvo.
En ese marco, Colombo hizo una precisión sobre el eventual contenido político o social del mensaje papal: "El Papa no habla contra este funcionario, contra este programa, sino que en todo caso trata de subrayar los elementos prioritarios para la doctrina de la Iglesia, los temas sociales".
Las preocupaciones por los jóvenes
Entre los temas que los obispos consideran prioritarios aparece la situación de los jóvenes. Colombo mencionó particularmente la falta de horizontes y la preocupación por el suicidio juvenil.
"Los obispos en general están preocupados, por un lado por la falta de horizontes, por otro en la cuestión del suicidio juvenil", señaló.
Para el arzobispo, detrás de estas situaciones aparece una dificultad más profunda vinculada con las posibilidades que encuentran los jóvenes para proyectar su vida.
Habló de "la falta de horizonte, la falta de posible realización de sueños" y también del riesgo de que algunos jóvenes queden encerrados en ámbitos cada vez más pequeños y autorreferenciales.
En ese sentido, mencionó el impacto de los medios y las redes sociales y los "miedos de los jóvenes a enfrentar el mundo real".
Pobreza, familias y una realidad que el Papa ya conoce
Consultado específicamente sobre la pobreza, Colombo sostuvo que el Papa conoce de primera mano esa problemática, no solamente en la Argentina sino también en el resto de América Latina.
"No teníamos mucho que decirle porque él lo sabe, lo conoce de primera mano", explicó.
La Iglesia, agregó, busca hacer presente esa preocupación a través de su trabajo cotidiano, especialmente mediante Cáritas y la Pastoral Social, que tienen una presencia territorial extendida.
"Eso lo hace muy presente en esas realidades", afirmó.
La deuda de las familias y cuándo un problema privado se vuelve público
Durante la entrevista también apareció uno de los temas que atraviesan actualmente la realidad económica argentina: el endeudamiento de las familias.
Colombo aclaró que esa cuestión puntual no fue planteada durante su conversación con el Papa, porque se trata de un asunto de coyuntura que fue tomando mayor relevancia en los últimos días. Sin embargo, desarrolló su propia mirada sobre el problema.
Según explicó, contraer una deuda puede ser inicialmente una decisión personal, vinculada con la evaluación que cada individuo hace sobre su capacidad de pago. Pero la situación cambia cuando la imposibilidad de afrontar esas obligaciones se vuelve recurrente.
"Cuando la imposibilidad se torna recurrente por nuestras oscilaciones de la política, por las dificultades de la familia de afrontar esos gastos y se multiplican los casos, el tema adquiere una relevancia pública", sostuvo.
En el caso de Mendoza, señaló que la Iglesia observa situaciones vinculadas con jóvenes que asumen determinados gastos y también con familias que utilizan tarjetas de crédito para comprar alimentos. El problema, agregó, aparece con mayor gravedad cuando esas obligaciones se vuelven "insostenibles".
"Un país entero que reciba al Papa"
De cara a las próximas semanas, Colombo destacó la necesidad de coordinar el trabajo entre la Iglesia, el Vaticano y las distintas jurisdicciones que serán parte de la visita.
Explicó que la Conferencia Episcopal continuará aportando en el diálogo con la comisión enviada por el Vaticano y también con el Estado nacional y las jurisdicciones que recibirán al Pontífice.
El objetivo, afirmó, es lograr "una sinergia lo más positiva" y una mirada que contemple toda la realidad del país. "Para que sea un país entero que reciba al Papa", resumió.
Consultado finalmente sobre una eventual reticencia del Gobierno nacional a realizar actividades fuera de la Ciudad de Buenos Aires, particularmente el encuentro con los jóvenes, Colombo negó haber percibido esa actitud.
Por el contrario, aseguró que en las últimas semanas observó una mayor claridad sobre la importancia de encontrar los lugares adecuados para cada actividad.
"Se va dando una comprensión de que esto lo hacemos bien entre todos o estamos, si digamos, chingándola", expresó, en una definición que sintetizó su mirada sobre la organización de la visita.
Editó Carina Pérez