Encuesta de Mediciones Mendoza: Los límites y desafíos del protagonismo de los intendentes

Los intendentes del Gran Mendoza aparecen altamente valorados por sus comunidades, pero eso implica que también están bajo vigilancia de sus electorados. La encuesta exclusiva que realizó Mediciones Mendoza y sus implicancias.

La encuesta de Mediciones Mendoza realiza por encargo de Plataforma Digital para Memo Diario y Mendoza Post confirma la regla: mientras los intendentes no sean evidentemente corruptos o las sospechas no confirmadas, resulten insalvables, los habitantes de sus municipios confían en ellos, pero los siguen de cerca.

Las comunas del Gran Mendoza no se confunden entre sí en el Unicipio, sino que conservan su identidad y los jefes comunales terminan siendo vistos por el vecindario como "pequeños gobernadores" de su terruño, y no solo como administradores de servicios.

Con este panorama, tenemos una cadena de miradas controladoras y condicionantes: los vecinos sobre sus intendentes, los intendentes sobre el gobierno provincial y un estrabismo óptico entre Nación y comunas, escudriñándose por recursos y apoyos.

Por supuesto que en el Gran Mendoza la situación es más sencilla que en la totalidad del territorio, porque salvo Maipú (Lavalle no fue medida en esta encuesta) el resto está gobernado por radicales y allí unifican personería ante el gobierno nacional peronista.

Pero si se leen bien los resultados de la consulta de Mediciones Mendoza analizados en Memo por Santiago Montiveros, puede predecirse una puja dentro de unos radicales afectos a la interna y a quienes solo les resta aguardar si Alfredo Cornejo los alinea con un retorno a la competencia por la Gobernación en 2023 o si tienen vía libre para competir por la sucesión de Rodolfo Suarez. Es que en el próximo turno electoral no tienen posibilidad de reelección Tadeo García Zalazar, Daniel Orozco ni Marcelino Iglesias, y hasta Ulpiano Suarez hace ademanes amenazantes para inaugurar la dinastía de los Suarez, aunque prefiere guardarse para después de un segundo mandato en la Ciudad de Mendoza.

La buena performance de Matías Stevanato en Maipú lo indaga, centralmente, a él: ¿será su momento o sigue debiéndole todo al Clan Bermejo? El desafío de Stevanato, tras revalidar el respaldo de sus vecinos es devolverle la centralidad a los intendentes peronistas que le fuera birlada por el "Huracán Sagasti" en las PASO por la Gobernación.

Por ahora, nadie está mostrando las uñas.

Pero llegará el tiempo.

Mientras tanto, se baila un gentil minué en el gran salón de la política mendocina en el que mano tras mano, paso tras paso, cada protagonista simplemente sonríe a su pareja de turno sin necesidad de elegir con quién quedarse.

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