Galo Soler Illia : "Estamos regalando nuestros recursos humanos"
El vicepresidente de la Academia Nacional de Ciencias advirtió sobre una creciente salida de investigadores, criticó la paralización de proyectos nucleares y pidió al Gobierno recomponer el vínculo con el sistema científico.
La Academia Nacional de Ciencias volvió a expresar su preocupación por la situación del sistema científico argentino. Su vicepresidente, Galo Soler Illia, sostuvo que las actuales políticas oficiales están impulsando una "fuga de cerebros", especialmente entre los investigadores más jóvenes.
"Las políticas actuales del gobierno de ciencia y tecnología, que a nuestro juicio son muy erradas, están haciendo que sobre todo los jóvenes investigadores elijan otros horizontes", afirmó durante una entrevista en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post. Si bien algunos se incorporan a empresas locales, advirtió que muchos emigran: "Estamos regalando básicamente nuestros recursos humanos".
Solé explicó que no existen estadísticas precisas sobre cuántos científicos dejaron el país, ya que muchos solicitan licencias o cambian de actividad. Sin embargo, remarcó que el sector perdió alrededor del 40% de su poder adquisitivo, muy por encima del promedio nacional. "Son gente joven que tiene una formación entre 12 y 15 años y hoy están por debajo de la línea de pobreza", señaló.
Según detalló, un investigador que inicia su carrera en el CONICET percibe alrededor de $1.200.000 mensuales. En el exterior, en cambio, "es el doble o el triple en países periféricos y mucho mayor en Estados Unidos o China: cuatro, cinco, seis o diez veces más".
El científico también rechazó las críticas del vocero presidencial y negó que el reclamo tenga motivaciones partidarias. "El vocero nos llama kirchneristas a todos para meternos en una bolsa", dijo, y aclaró: "Yo en particular no soy kirchnerista".
Sobre la gestión de la Comisión Nacional de Energía Atómica, fue tajante: "No ha habido ningún avance, ninguno, cero avances en dos años y medio de gestión". Recordó que los proyectos estratégicos RA-10 y CAREM se encuentran detenidos y cuestionó el reemplazo de este último por una iniciativa privada estadounidense. "Hemos pasado de un siete para llegar a nueve a un tres o cuatro", graficó, en referencia al nivel de madurez tecnológica. A su juicio, "es como volver unos pasos atrás".
Solé defendió la participación privada en innovación, pero insistió en que debe apoyarse en una base pública sólida. "Hay un ecosistema científico-tecnológico que implica actores públicos y privados", explicó. En ese sentido, acusó al Gobierno de "destruir" ese entramado mediante "su agresión a las universidades, al CONICET y a las instituciones".
Al concluir, dejó un mensaje al Ejecutivo: "Dejen de agredir al sector científico-tecnológico. Son gente que tiene un profundo amor por este país y una enorme formación y estamos dispuestos a ayudar en todo".