Guelar: "La crisis con Brasil no debe ir más allá de Milei y Lula"
El exembajador argentino en Brasil analizó la tensión entre Javier Milei y Lula da Silva y sostuvo que el conflicto no debería convertirse en una crisis bilateral por la profundidad de la relación entre ambos países. Cuestionó la falta de una política exterior de Estado y pidió recuperar la "memoria histórica" sobre la integración regional.
El exembajador argentino en Brasil, Diego Guelar consideró que el enfrentamiento entre los presidentes Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva representa un episodio "desafortunado, desagradable e innecesario", pero sostuvo que no debería transformarse en una crisis estructural entre Argentina y Brasil debido al peso histórico, económico y estratégico del vínculo bilateral.
"Siempre la primera forma de enmarcarlo son 200 años de historia", señaló Guelar al analizar la tensión diplomática entre ambos países. En ese sentido, recordó que la relación atravesó desde conflictos bélicos en el siglo XIX hasta un proceso de integración iniciado en la década del 80 que permitió transformar la lógica de enfrentamiento en cooperación.
"Va desde lo nuclear a todo lo comercial, 30.000 millones de dólares de intercambio y creciendo. Es nuestro principal socio y no podemos hacer nada en la relación con Brasil sin este contexto", afirmó durante una entrevista en el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post.
Para el exdiplomático, el cruce entre Milei y Lula debe entenderse como un problema personal e ideológico entre ambos mandatarios, pero no como una ruptura de la relación entre los Estados.
"Lo que ha ocurrido es un episodio infortunado, desagradable, innecesario, pero es un hecho. Ese hecho es una crisis, yo creo que no. Porque hay demasiada relación que va mucho más allá de las características del enfrentamiento personal ideológico entre el presidente y el presidente de Lula", explicó.
"Los presidentes tienen una responsabilidad central"
Guelar sostuvo que, pese a las diferencias entre Milei y Lula, ambos mandatarios deben separar sus posiciones personales del rol institucional que ocupan.
"Tienen una responsabilidad central de diferenciar esa mala relación personal cuestionable con la responsabilidad de ser los agentes de Estado de dos países que tienen intereses tan cercanos y tan convergentes", afirmó.
En esa línea, consideró que la salida debe surgir de la diplomacia y recordó ejemplos internacionales donde antiguos enemigos lograron reconstruir sus vínculos.
"La diplomacia permite siempre cambios extraordinarios. Pensemos en Estados Unidos y Alemania, Estados Unidos y Japón, Estados Unidos y Vietnam. Con millones de muertos en guerras atroces superaron esos inconvenientes y los transformaron en relaciones extraordinariamente positivas", señaló.
Y agregó: "No hay límite para el mal, pero tampoco hay límite para la desescalada".
Críticas a la política exterior argentina
Durante la entrevista, Guelar también cuestionó la pérdida de continuidad de la política exterior argentina y planteó que el país debería recuperar una visión de Estado sobre sus relaciones internacionales.
"La diplomacia brasileña tiene una tradición enorme. Hoy hay cierta decadencia de la diplomacia argentina en el sentido de poder ser un factor de compensación, de organización y de trabajar en el sentido de la superación", afirmó.
El exembajador destacó especialmente la gestión de Guido Di Tella durante la década del 90, cuando Argentina avanzó en acuerdos estratégicos con Brasil y Chile.
"La última gran cancillería argentina fue la del doctor e ingeniero Guido Di Tella, sin ninguna duda. Fue una cancillería reconocida en el mundo, especialmente por la construcción del vínculo de paz y cooperación con Brasil y Chile, nuestras dos hipótesis de guerra de los años 90", sostuvo.
En ese contexto, reclamó recuperar la memoria sobre el proceso de integración regional: "Una nación sin memoria no es una nación".
"Hace tres décadas nuestras hipótesis centrales de relación con nuestros dos vecinos estaban llenas de conflicto. Pensemos el significado de haberlo evitado. Ese patrimonio de pasar del estado de preguerra o de hipótesis de conflicto a la paz y la cooperación es un salto extraordinario", agregó.
Mercosur y el impacto regional
Consultado sobre el impacto económico que podría tener la disputa, Guelar advirtió que el problema excede a los gobiernos de turno y alcanza la posición estratégica de Argentina en la región.
"Esto no es un juego. Es un dato muy grave. Hay que analizarlo con muchísimo cuidado y responsabilidad porque se están jugando intereses vitales de la Argentina y de nuestros vecinos", afirmó.
También comparó la situación con la relación entre Chile y Brasil, donde, según explicó, existe una continuidad institucional más allá de los cambios políticos.
"Mientras nosotros estamos haciendo este zafarrancho con Brasil, en las últimas 48 horas el canciller de Chile estuvo trabajando en Brasil en acuerdos sobre la relación chileno-brasileña", señaló.
Para Guelar, la diferencia está en que esos países mantienen políticas exteriores de Estado. "Los chilenos y los brasileños tienen una política exterior de Estado, no una política de gobierno. El tema es hasta qué punto nosotros perdemos el rumbo", remarcó.
El error de intervenir en la política interna de otro país
Finalmente, el exembajador calificó como un hecho inédito que un presidente argentino haya intervenido en la campaña electoral de otro país y haya cuestionado públicamente a su mandatario.
"Que vaya el presidente de un país y se meta en la campaña electoral de otro país e insulte al presidente de ese país, no hay antecedentes", afirmó.
Sin embargo, sostuvo que el conflicto todavía puede revertirse si existe voluntad política.
"Errar es humano. Ahora, corregir y pedir disculpas también. Lo hecho, a mi juicio mal hecho, ya está en el pasado. Ahora hay que solucionar este problema", concluyó.
"Muchas veces un error es motivador de un nuevo impulso", agregó Guelar, al plantear que la crisis actual podría convertirse en una oportunidad para recomponer la relación bilateral.