El sistema universitario argentino pierde posiciones en el ranking mundial
La Universidad de Buenos Aires quedó nuevamente en el décimo lugar del ranking QS para América Latina y el Caribe. Sin embargo, 17 instituciones argentinas descendieron respecto de la edición anterior y solo 8 avanzaron. El informe advierte sobre el impacto de las restricciones presupuestarias en la investigación, los salarios y la retención de investigadores.
La Universidad de Buenos Aires (UBA) volvió a ubicarse entre las diez universidades mejor posicionadas de América Latina y el Caribe, pero el desempeño general de las instituciones argentinas mostró un retroceso en la nueva edición del QS World University Rankings: América Latina y el Caribe.
De las universidades argentinas que ya formaban parte de la clasificación, 17 descendieron posiciones, mientras que 8 mejoraron y 20 conservaron su ubicación. De acuerdo con QS, Argentina tuvo así la mayor caída neta entre los sistemas universitarios latinoamericanos que cuentan con al menos diez instituciones en el ranking.
El informe relaciona este comportamiento con las dificultades financieras que atraviesan las universidades, especialmente las públicas. Según QS, las restricciones presupuestarias en términos reales desde diciembre de 2023 tuvieron efectos sobre los salarios, la investigación y la capacidad de conservar investigadores. Al mismo tiempo, el sistema argentino mantiene resultados destacados en materia de reputación académica y reconocimiento entre empleadores.
La UBA continúa en el décimo lugar
La UBA mantuvo el puesto 10, exactamente la misma posición que había alcanzado en la edición anterior. Es la única universidad argentina ubicada dentro de las diez primeras de América Latina y también la única del país entre las primeras 20.
Por detrás aparecen la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), que permaneció en el puesto 21, y la Universidad Austral, que conservó el lugar 25.
Entre las instituciones que avanzaron se encuentra la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), que pasó del puesto 33 al 30 y logró ingresar al grupo de las 30 mejores de la región. La Universidad de San Andrés (UdeSA) subió del puesto 51 al 44, mientras que la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) avanzó del 102 al 94, su mejor ubicación histórica en esta clasificación.
También hubo descensos importantes. La Universidad Torcuato Di Tella pasó del puesto 48 al 65; la Universidad Nacional de Rosario (UNR) cayó del 62 al 72, y la Universidad Nacional del Litoral bajó del 87 al 100. También retrocedieron la Universidad Nacional del Sur (UNS) y la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP), entre otras.
La situación de las universidades mendocinas también mostró retrocesos. La Universidad Nacional de Cuyo quedó en el puesto 112 de la región (puesto 97 en 2025), mientras que la Universidad Tecnológica Nacional se ubicó en el 136 (puesto 115 en 2025). Ambas descendieron respecto de la edición anterior, en línea con el retroceso general registrado por buena parte de las instituciones argentinas.
En esta edición ingresó por primera vez la Universidad Maimónides, ubicada en la categoría 401+.
En total, el ranking contempla 46 universidades argentinas y 517 instituciones de 27 países de América Latina y el Caribe. Argentina es el cuarto país con mayor cantidad de universidades incluidas, detrás de Brasil, Colombia y México.
El primer lugar regional volvió a corresponder a la Pontificia Universidad Católica de Chile, seguida por la Universidade de São Paulo y la Universidade Estadual de Campinas (Unicamp), ambas de Brasil. El grupo principal también incluye al Tecnológico de Monterrey, la Universidade Federal do Rio de Janeiro, UNESP, la Universidad de Chile, la Universidad de los Andes de Colombia y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
La reputación, entre las principales fortalezas
El ranking QS utiliza ocho variables para elaborar la clasificación: reputación académica, reputación entre empleadores, relación entre profesores y estudiantes, citas por artículo, publicaciones por profesor, proporción de personal con doctorado, impacto en la web y redes internacionales de investigación.
En varios de esos indicadores, las universidades argentinas muestran desempeños diferentes. La reputación aparece como uno de los principales puntos fuertes.
La UBA ocupa el segundo lugar de América Latina tanto en reputación académica como en reputación entre empleadores. En reputación académica queda detrás de la UNAM, mientras que en la valoración de los empleadores se ubica después de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
También se destacan la UNLP, que ocupa el puesto 13 regional en reputación académica, y la UNC, ubicada en el puesto 20. En reputación entre empleadores, además de la UBA aparecen dentro de las primeras 20 la Universidad Austral, la Universidad Católica Argentina y la UNLP.
Investigación: el principal desafío
El desempeño argentino es menos favorable cuando se analizan los indicadores vinculados con la producción científica.
Según QS, ninguna universidad argentina aparece entre las 50 primeras de América Latina en citas por artículo y tampoco hay instituciones nacionales dentro de las 90 primeras en artículos publicados por profesor. En ambos indicadores, el promedio argentino se encuentra por debajo del regional.
La situación cambia parcialmente cuando se observan las redes internacionales de investigación. Allí la UBA ocupa el puesto 10 de América Latina, la UNLP el 32 y la UNC el 43.
El informe señala así una diferencia entre la participación internacional de los investigadores argentinos y los resultados obtenidos en productividad científica, impacto de las publicaciones y proporción de personal con doctorado.
Otro indicador favorable es la relación entre profesores y estudiantes: Argentina presenta el promedio más elevado entre los países con mayor presencia en el ranking regional.
En el grupo de las 20 mejores universidades de América Latina también aparecen cuatro instituciones privadas argentinas: la Universidad Católica Argentina, en el puesto 5; la Universidad Austral, en el 10; la UADE, en el 11; y la Universidad de Palermo, en el 14.
QS advierte por el impacto de las restricciones presupuestarias
La situación financiera del sistema universitario argentino ocupa un lugar central en el análisis de QS. El informe sostiene que las universidades públicas registraron reducciones reales de recursos desde diciembre de 2023, con consecuencias sobre los salarios, la actividad científica y la retención de investigadores.
Ben Sowter, vicepresidente sénior de QS, destacó que las universidades argentinas mantienen una reputación sólida en América Latina y que la UBA continúa dentro del grupo de instituciones líderes. Pero también señaló la existencia de presiones crecientes sobre el sector, especialmente por los resultados en investigación y el retroceso de varias universidades en la clasificación.
Sowter sostuvo que Argentina tuvo el mayor descenso neto de la región, con 17 instituciones que perdieron posiciones, y vinculó esa evolución con las restricciones presupuestarias y la debilidad de la producción científica. Según planteó, preservar la capacidad de investigación, retener talento y sostener la competitividad académica será determinante para el desempeño futuro del sistema.
La publicación del ranking se produjo además en un contexto de conflicto entre las universidades públicas y el Gobierno nacional. Las federaciones Conadu y Conadu Histórica realizaron un paro docente nacional de 72 horas entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, con reclamos vinculados a la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial del 33,4% contemplada por esa norma.
En paralelo, el juez Martín Cormick volvió a intimar al Poder Ejecutivo para que cumpla los artículos 5 y 6 de la ley, referidos a salarios docentes y no docentes y becas estudiantiles, y estableció un plazo de cinco días.
Las medidas forman parte de un calendario de protestas que incluye la quinta Marcha Federal Universitaria, convocada para el jueves 15 de octubre. En la UBA, FEDUBA, ADUBA, APUBA y UTE establecieron un esquema de 23 días de paros rotativos y jornadas de visibilización, iniciado el 21 de septiembre y previsto hasta el 2 de octubre.
Para QS, el modelo argentino de universidades públicas gratuitas, autónomas y de amplio acceso tiene un papel central en la vida intelectual y en la movilidad social. Pero el organismo advierte que la reducción de recursos y la menor inversión en ciencia ya tienen efectos sobre salarios, investigación y retención del talento académico.
Informe QS, IF editó Carina Pérez