Milei celebró el giro de Trump sobre Malvinas: "Pasó algo muy fuerte"

El Presidente consideró que las declaraciones de su par estadounidense abrieron un escenario relevante para el reclamo argentino de soberanía. Mientras tanto, el gobierno británico ratificó su posición sobre las islas y aseguró que su compromiso con los habitantes "es inquebrantable".

El presidente Javier Milei se refirió este martes a las declaraciones de Donald Trump sobre las Islas Malvinas y calificó como un hecho de fuerte relevancia política la posibilidad de que Estados Unidos revise su respaldo a la posición británica sobre el archipiélago.

"Ayer pasó algo muy fuerte respecto a la causa más importante y sagrada que tenemos los argentinos", afirmó Milei en declaraciones a El Observador Radio, al ser consultado por las palabras del mandatario estadounidense.

El Presidente adelantó además que la cuestión Malvinas será uno de los asuntos que se abordarán durante la reunión de gabinete prevista en la Casa Rosada. Según explicó, el encuentro incluirá un "repaso de lo que está ocurriendo en la cuestión internacional".

Milei viene sosteniendo que el objetivo argentino de recuperar las islas debe desarrollarse por la vía diplomática. En ese sentido, volvió a remarcar que las Malvinas "efectivamente son argentinas" y que su gobierno trabaja para avanzar hacia su recuperación mediante el "plano diplomático, con inteligencia en el accionar".

El mandatario también destacó lo que considera avances recientes en la estrategia argentina y mencionó el trabajo de los excancilleres Gerardo Werthein y Pablo Quirno, además de los vínculos establecidos con Estados Unidos.

Según Milei, esos acercamientos "permitió que la ONU obligara a Inglaterra a sentarse a negociar" con la Argentina.

La reacción de Gran Bretaña

Las declaraciones de Trump generaron una respuesta inmediata del gobierno británico. Desde Downing Street, un vocero sostuvo que los habitantes de las islas manifestaron su voluntad de continuar vinculados al Reino Unido.

"Los isleños expresaron su deseo de seguir siendo un territorio británico. Las Islas Malvinas son territorio británico con derecho a determinar su propio futuro", señaló el portavoz.

El gobierno inglés agregó que su compromiso con los habitantes de las islas "es inquebrantable" y remarcó que considera que la soberanía corresponde al Reino Unido y que la autodeterminación de los isleños constituye un principio central de su posición.

"La postura del gobierno es clarísima... La soberanía reside en el Reino Unido, y el derecho de autodeterminación de los isleños es primordial", expresó el vocero.

También rechazó que las declaraciones de Trump impliquen un cambio en los compromisos militares británicos. Aseguró que el gobierno cumplirá con sus obligaciones internacionales y con sus aliados en materia de defensa.

Trump dejó abierta la posibilidad

La controversia comenzó después de que Trump fuera consultado sobre la posición estadounidense respecto de las Malvinas. El presidente de Estados Unidos respondió: "Siempre reviso todas las posiciones. Esa es apenas una entre muchas".

Sus declaraciones se produjeron luego de versiones de medios británicos que señalaron que Washington analiza modificar su respaldo a Londres en relación con las islas.

Según The Telegraph, la discusión estaría vinculada principalmente con las exigencias de Estados Unidos para que sus aliados incrementen el gasto en defensa. En ese marco, funcionarios del Pentágono evaluarían distintas alternativas para presionar a los países de la OTAN a elevar su contribución militar.

Una fuente estadounidense citada por el medio afirmó que el Reino Unido tendrá "atención especial" dentro de la revisión que Washington realiza sobre sus aliados y consideró insuficiente el plan de inversión en defensa presentado por el gobierno británico.

Consultado sobre la posibilidad concreta de modificar la postura estadounidense respecto de las Malvinas, el funcionario aseguró que las conversaciones son "francas" y que "no se descarta ninguna opción" para promover el reparto de cargas en materia de defensa que pretende Estados Unidos.

La posibilidad de una revisión de la posición de Washington sobre el archipiélago no es nueva. Meses atrás ya habían trascendido documentos internos que planteaban utilizar esa cuestión como una herramienta de presión sobre Londres, en un contexto de diferencias entre ambos países por el nivel de acompañamiento británico a las políticas militares estadounidenses.


Con información de TN y NA

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