Nueva York limita el uso de inteligencia artificial en las escuelas

La restricción regirá durante el ciclo lectivo 2026-2027 y alcanzará a casi 600.000 estudiantes. Las herramientas de IA generativa quedarán restringidas en los primeros años de escolaridad y los chatbots de compañía estarán prohibidos en todos los niveles.

La ciudad de Nueva York decidió poner un freno al uso de herramientas de inteligencia artificial generativa en sus escuelas públicas. La medida, anunciada por el alcalde Zohran Mamdani, tendrá vigencia durante el ciclo lectivo 2026-2027 y busca evaluar cómo estas tecnologías impactan en los procesos de aprendizaje.

La regulación alcanzará a casi 600.000 alumnos. La prohibición se concentrará en los estudiantes de nivel inicial, primaria y middle school, mientras que en la escuela secundaria se permitirá el acceso a determinadas herramientas bajo condiciones específicas y con supervisión docente.

Al presentar la iniciativa, Mamdani defendió la necesidad de preservar el vínculo directo entre alumnos y educadores. "Los niños necesitan docentes y vínculos humanos para aprender y crecer", sostuvo.

Qué herramientas de IA estarán restringidas

La medida apunta a los programas que permiten a los estudiantes utilizar directamente sistemas de inteligencia artificial generativa, incluso cuando esas funciones estén incorporadas dentro de plataformas educativas previamente autorizadas.

Como parte de la implementación, las autoridades desactivarán las funciones de IA de 38 programas educativos que ya habían sido aprobados para su utilización en las escuelas. Cuando una aplicación no permita eliminar esas prestaciones, deberá dejar de utilizarse.

La normativa también establece una prohibición más amplia para los llamados chatbots de compañía. Se trata de sistemas diseñados para mantener conversaciones que imitan una relación personal con el usuario. Estas herramientas no podrán utilizarse en ninguno de los niveles educativos.

La decisión no implica eliminar por completo la tecnología del sistema escolar. Los docentes podrán continuar utilizando herramientas de IA autorizadas para determinadas tareas, como la preparación de clases o la organización del trabajo.

Sin embargo, las decisiones que tengan consecuencias sobre los estudiantes seguirán bajo responsabilidad humana. La IA no podrá determinar calificaciones, sanciones ni promociones de curso. Además, los docentes deberán revisar las respuestas producidas por estos sistemas y garantizar la protección de los datos personales de los alumnos.

La normativa contempla algunas excepciones. Las tecnologías de asistencia podrán seguir utilizándose cuando estén destinadas a estudiantes con discapacidad, alumnos multilingües o jóvenes que participen de programas de formación laboral, entre ellos aquellos vinculados con informática.

Cómo será el uso de IA en la secundaria

El esquema cambia para los alumnos que llegan a la high school, que comienza en el noveno grado, habitualmente alrededor de los 14 años.

En esos cursos no habrá una prohibición absoluta, sino que la inteligencia artificial podrá incorporarse a experiencias educativas puntuales. Para ello se pondrán en marcha cinco programas piloto, que podrán alcanzar a hasta 50.000 estudiantes.

Cada escuela podrá contar con un máximo de cinco grupos participantes y las actividades deberán realizarse con supervisión directa de docentes capacitados. Además, las herramientas utilizadas tendrán que haber sido previamente evaluadas.

El programa también incorporará dos instancias anuales de alfabetización en inteligencia artificial para todos los estudiantes de secundaria. El objetivo será que los jóvenes conozcan las posibilidades y limitaciones de estos sistemas y puedan utilizarlos con una mirada crítica.

Entre los contenidos estarán los riesgos asociados a la IA, los sesgos que pueden presentar sus respuestas y los dilemas éticos derivados de su utilización.

Nueva York también quiere reducir el tiempo frente a las pantallas

La política educativa no se limitará a la inteligencia artificial. Las autoridades también recomendaron reducir el tiempo que los alumnos pasan frente a dispositivos individuales.

Las pautas establecen un máximo sugerido de 30 minutos diarios de tercero a quinto grado y de 45 minutos entre sexto y octavo grado. Para los estudiantes más pequeños también se plantearán límites al uso individual de pantallas.

La intención es que la incorporación de tecnología no termine desplazando otras formas de aprendizaje y de interacción dentro del aula.

Durante el ciclo lectivo, una comisión integrada por estudiantes, docentes, familias y especialistas analizará los resultados de la medida y de los programas piloto.

Con esa información se elaborará un informe que servirá como base para definir qué lugar tendrán las herramientas digitales y la inteligencia artificial en las escuelas públicas de Nueva York durante los próximos años.


Con información TN

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