Dietazo en el Senado: cómo reaccionarán los tres legisladores mendocinos

Tras el nuevo acuerdo salarial en el Congreso, los ingresos de los senadores volverán a incrementarse. Los representantes por Mendoza ya definieron qué harán con ese aumento.

El reciente acuerdo paritario entre las autoridades del Congreso y los gremios legislativos volverá a impactar en las dietas de los senadores nacionales. Como resultado de esa actualización salarial, los ingresos de los integrantes de la Cámara Alta alcanzarán alrededor de $11,5 millones brutos hacia mayo, lo que volvió a generar debate público sobre los sueldos de los legisladores.

En ese contexto, los tres senadores que representan a Mendoza en el Senado ya adelantaron qué decisión tomarán frente al incremento. Según confirmaron desde sus entornos, ninguno planea quedarse con la suba, aunque cada uno aplicará un mecanismo distinto.

La senadora del peronismo Anabel Fernández Sagasti mantendrá el esquema que viene aplicando desde hace varios años: destinar el monto correspondiente al aumento a instituciones sociales de Mendoza.

De acuerdo con lo señalado por su equipo, cada vez que se produce una actualización en las dietas parlamentarias, la legisladora suma el nuevo incremento al dinero que ya destina a organizaciones de la sociedad civil o establecimientos educativos.

También explicaron que no opta por rechazar directamente la suba porque, en ese caso, el dinero quedaría bajo administración del Senado -presidido por la vicepresidenta Victoria Villarruel- y se destinaría a partidas internas del cuerpo legislativo.

Por su parte, los senadores radicales Mariana Juri y Rodolfo Suárez evalúan renunciar al incremento, una decisión que ya adoptaron en ocasiones anteriores cuando se produjeron aumentos similares.

Si bien todavía no oficializaron el trámite administrativo, desde su entorno indicaron que la intención es volver a rechazar la suba para evitar que impacte en sus ingresos.

Desde que se instaló la polémica por las dietas atadas a la paritaria del personal legislativo, el reglamento permite a los senadores optar por distintas alternativas: renunciar al incremento o destinar ese dinero a instituciones de bien público.

En ese marco, Villarruel mencionó recientemente la posibilidad de que quienes no deseen percibir el aumento puedan derivarlo a la fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, con la que la Cámara Alta mantiene un convenio de colaboración.

Cómo se definió el aumento

El incremento salarial surge del acuerdo paritario firmado entre los gremios del Congreso y las autoridades administrativas de ambas cámaras. El entendimiento establece una suba acumulada del 12,5% entre diciembre de 2025 y mayo de 2026, distribuida en seis aumentos mensuales consecutivos.

Debido a que las dietas de los senadores están vinculadas al valor del módulo que se utiliza para calcular los salarios del personal legislativo, cualquier ajuste en esa referencia impacta directamente en los ingresos de los legisladores.

Actualmente, la remuneración de un senador se compone de 2.500 módulos, a lo que se suman adicionales por representación y, en algunos casos, por desarraigo para quienes viven fuera de la Ciudad de Buenos Aires.

Reacción de otros bloques

La polémica también generó reacciones en otros sectores del Senado. Desde el bloque de La Libertad Avanza anunciaron que no aceptarán el incremento. Su referente, Patricia Bullrich, sostuvo que los ingresos actuales de los legisladores ya se ubican por encima del promedio salarial del país.

Por su parte, Villarruel volvió a aclarar que no interviene en la determinación de las dietas parlamentarias, ya que esa decisión corresponde exclusivamente a los propios senadores.

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