Quién gana y quién pierde en Mendoza en la próxima elección

Un ajedrez aburrido se vive por ahora hacia adentro de las dos grandes fuerzas. Pero puede volverse una partida de bochas en cualquier momento.

A pocas semanas de presentar sus alianzas y nombres de principales candidatos, los partidos políticos todavía no toman definiciones.

La semana que pasó, el presidente de la UCR mendocina, Tadeo García Zalazar, se reunió con los referentes de todos los partidos y agrupaciones que conforman el frente Cambia Mendoza.

Sin embargo, la reunión no concluyó en nada electoral y solamente armaron un lista de conferencias virtuales que se dictarán desde la Escuela de Formación Política.

Consultado por Memo, el intendente de Godoy Cruz afirmó que al no estar cerrado el cronograma electoral, ni siquiera pudieron trazar lineamientos gruesos. conclusión: una reunión aburrida y de camaradería, para afianzar los lazos antes de tener que pelear lugares en las listas legislativas.

Pero la aparente calma no implica que no se esté trabajando sigilosamente en cálculos electorales.

A buenas y primeras, radicales y peronistas tienen encuestas que les anticipan el escenario que se acerca. En este punto, los radicales se confían en un triunfo y, de ta modo, se mantienen firmes en su liderazgo de la alianza local sin que el PRO tenga derecho al pataleo, en un esquema exactamente inverso al nacional. La procesión v por dentro: cómo contener a las fueras sin darles tantos lugares en las candidaturas.

El peronismo vive un proceso similar, pero sus cuentas son sacadas bajo la anticipación de una derrota. Intentan que no sea tan contundente y por eso buscan desgastar al gobierno mendocino y se han ensañado con la gestión de la pandemia. Buscan empatar los errores nacionales que, saben, son su principal flanco. En las encuestas, todo lo nacional es rechazado y solo son aplaudidas las gestiones de los intendentes, todos, radicales y también peronistas.

Hacia adentro, el peronismo vive un dilema. La senadora Anabel Fernández Sagasti lidera, pero si encabeza las listas y pierden, ¿cómo quedaría posicionada para el 2023 en que se elige gobernador? Por otra parte, el cruce de facturas internas con los no kirchneristas no cesa. Las diferencias no se han allanado, más allá de la imagen de apoyo mutuo con, por ejemplo, Emir Félix. De allí que la "generosidad" interna es sospechosa: el peronismo necesita acordar no culpar a quien encabece las listas por haber perdido o bien, elegir a alguien a quien se le pueda achacar esa responsabilidad.

El intendente de Tunuyán, Martín Aveiro, se pasó al equipo kirchnerista de Fernández Sagasti y anda diciendo que quiere ser. Adolfo Bermejo es una especie de "Julio Cobos" del peronismo: pase lo que pase, lo siguen valorando, aunque su hermano Alejandro haya abandonado el Congreso en circunstancias no del todo claras para la sociedad, pero que adentro del partido ya digirieron.

En el radicalismo la principal figura hoy lo es el gobernador Rodolfo Suarez, que en todas las encuestas aparece más arriba que cualquier otro. En tanto, Cobos -que había bajado en el nivel de conocimiento- volvió a subir en los sondeos que ha encargado la UCR, que son al menos tres.

Memo dará a conocer la semana que viene su propio sondeo, encargado a la consultora Mediciones Mendoza.

Alfredo Cornejo pensaba que su nombre era suficiente, pero es Suarez el que prefiere no correr riesgos e insiste con que el senador nacional (y recientemente padre por cuarta vez) sea candidato. Los tres juegan fortalecidos y creen que los indecisos y decepcionados, que son una gran franja hoy en las encuestas, "se pueden trabajar con la fuerza de los intendentes", que están altos en la consideración de los ciudadanos en sus comunas.

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