Migraña: un test de 7 preguntas permite medir cuánto afecta la vida diaria
La herramienta online utiliza información de los últimos tres meses para calcular el impacto de la enfermedad en el trabajo, el estudio, las tareas domésticas y la vida social. En Argentina, la migraña afecta a más de 4 millones de personas y tres de cada cuatro son mujeres.
La migraña no se mide solamente por la intensidad del dolor. También puede evaluarse por los días de trabajo o estudio perdidos, las actividades que se realizan con menor rendimiento y los encuentros sociales o familiares que deben cancelarse. Para dimensionar ese impacto existe un cuestionario gratuito de siete preguntas que puede completarse online y llevarse luego a una consulta médica.
La herramienta está basada en el cuestionario MIDAS (Migraine Disability Assessment), utilizado internacionalmente para determinar cuánto interfiere la migraña en la vida cotidiana. El test puede realizarse en www.aliasmigraña.com y genera un resultado que clasifica el impacto de la enfermedad como mínimo o nulo, leve, moderado o severo.
El cuestionario toma como referencia los tres meses anteriores. Entre otras cuestiones, pregunta cuántos días la persona tuvo que faltar al trabajo o a sus estudios, cuántas veces pudo asistir pero con una reducción significativa de su rendimiento y cuántas actividades domésticas, familiares, sociales o recreativas dejó de realizar.
También incorpora dos preguntas vinculadas específicamente con el dolor de cabeza: la cantidad de días en que estuvo presente y su intensidad habitual.
Una enfermedad que puede ir más allá del dolor
En Argentina, se estima que la migraña afecta a cerca de 4 millones de personas, aproximadamente una de cada diez. Además, tres de cada cuatro personas con migraña son mujeres.
Las crisis pueden estar acompañadas por náuseas, vómitos y sensibilidad a la luz y al sonido. En algunos casos, las consecuencias alcanzan actividades habituales como trabajar, estudiar, conducir, cuidar a los hijos o realizar tareas domésticas.
"Cuando hablamos de migraña, no alcanza con preguntar cuánto duele. Necesitamos saber qué le impide hacer ese dolor a la persona", explicó Natalia Larripa, médica neuróloga, integrante del Servicio de Movimientos Anormales y Clínica de Cefaleas de FLENI y neuróloga staff del Hospital Austral.
La especialista remarcó que incluso cuando una persona mantiene sus actividades habituales, el impacto puede ser considerable. "Puede haber pacientes que siguen trabajando, estudiando o sosteniendo sus responsabilidades, pero lo hacen con un enorme esfuerzo y en ocasiones con una productividad inferior a la habitual", señaló.
Ese aspecto es uno de los puntos que busca hacer visible el cuestionario: no solamente contabiliza las jornadas perdidas, sino también aquellas en las que la persona continuó con sus obligaciones, aunque su rendimiento se redujo considerablemente.
Así, alguien puede presentarse a trabajar, estudiar o encargarse de las tareas de la casa, pero tener dificultades para concentrarse, utilizar una computadora, conducir o completar actividades que normalmente realiza sin inconvenientes.
Cuándo el impacto empieza a ser una señal de alerta
La frecuencia de las crisis tampoco alcanza por sí sola para determinar cuánto condiciona la enfermedad. "A veces el paciente nos dice ‘tengo dos o tres crisis por mes' y ese número, aislado, no cuenta toda la historia", explicó Larripa.
Si cada episodio implica perder una jornada laboral, suspender una actividad familiar o cancelar una salida, el efecto acumulado puede ser mucho mayor de lo que refleja la cantidad de crisis.
Por eso, la propuesta apunta a registrar qué ocurre con la vida cotidiana cuando aparece la migraña: cuánto tiempo se pierde, qué actividades se resignan y cuánto cuesta mantener las responsabilidades habituales.
El resultado del test puede descargarse en formato PDF y utilizarse como información para conversar con un neurólogo. No reemplaza una evaluación médica ni establece por sí mismo un diagnóstico, pero puede servir para ordenar los síntomas y dimensionar su impacto.
Fleni
"Si el resultado muestra que la migraña está interfiriendo de manera moderada o severa con las actividades cotidianas, es una señal clara de que vale la pena conversarlo con un profesional", sostuvo Larripa.
El objetivo, concluyó la especialista, no es solamente reducir el dolor durante las crisis, sino recuperar parte del tiempo y de las actividades que la enfermedad puede ir quitando: "El objetivo del tratamiento es que la persona pueda recuperar días, actividades y calidad de vida".