Mundial y corazón: por qué un partido de la Selección puede aumentar el riesgo cardiovascular
El cardiólogo Martín Lombardero explicó que la tensión emocional que genera un encuentro decisivo activa el organismo de una manera diferente al ejercicio físico o a una situación de peligro. Advirtió que las personas con antecedentes cardíacos deben tomar precauciones y compartió diez recomendaciones para vivir el torneo de forma más segura.
La pasión por la Selección Argentina durante un Mundial no solo pone a prueba los nervios de los hinchas. También puede tener un impacto significativo sobre el sistema cardiovascular, especialmente en personas con enfermedades cardíacas o factores de riesgo.
Así lo explicó el cardiólogo Martín Lombardero, quien señaló que el estrés emocional que provoca un partido decisivo no puede compararse ni con el esfuerzo físico ni con el estrés generado por una situación de peligro real, ya que cada uno desencadena respuestas diferentes en el organismo.
El especialista describió el estrés futbolero como un fenómeno propio de la vida moderna: el cuerpo reacciona como si debiera enfrentar una amenaza inmediata, liberando adrenalina y cortisol, aumentando la frecuencia cardíaca, la presión arterial y los niveles de glucosa, pero sin la descarga física que normalmente acompaña esas respuestas.
"El organismo se prepara para correr o luchar, pero la persona permanece inmóvil frente al televisor", explicó.
Tres formas distintas de estrés
Lombardero indicó que tanto una situación de peligro como el ejercicio físico y la tensión de un partido activan el sistema cardiovascular, aunque mediante mecanismos diferentes.
Ante un peligro real, como un accidente o un asalto, el organismo libera grandes cantidades de adrenalina en pocos segundos y redirige el flujo sanguíneo hacia los músculos y el cerebro para favorecer la supervivencia. Una vez superada la amenaza, el cuerpo recupera rápidamente el equilibrio.
En el caso del ejercicio físico, además del aumento de hormonas relacionadas con el estrés, se produce una importante vasodilatación gracias a la liberación de óxido nítrico, lo que mejora el flujo sanguíneo hacia el corazón y favorece una recuperación rápida. Por esa razón, la actividad física regular constituye uno de los principales factores protectores frente a las enfermedades cardiovasculares.
El estrés que vive un hincha durante un partido, en cambio, presenta un comportamiento mucho más inestable. A lo largo de los 90 minutos pueden alternarse miedo, euforia, ansiedad, alivio, frustración o enojo, generando constantes cambios en la respuesta del organismo.
La presión puede seguir alta durante horas
El especialista explicó que esa montaña rusa emocional provoca que, tras un encuentro decisivo, tanto la presión arterial como la frecuencia cardíaca permanezcan elevadas durante varias horas.
Estudios realizados durante competiciones internacionales demostraron que pacientes con enfermedades cardiovasculares mantuvieron niveles elevados de presión arterial incluso tiempo después del final de los partidos.
Por ese motivo, Lombardero desaconsejó realizar actividad física intensa inmediatamente después de un encuentro importante.
"Después de un partido el cuerpo necesita relajarse, no volver a exigirse", sostuvo.
El Mundial también puede aumentar los eventos cardíacos
Aunque el escenario más riesgoso sigue siendo una situación de peligro real en personas con enfermedad coronaria, el médico advirtió que los grandes eventos deportivos también pueden actuar como desencadenantes de infartos o arritmias.
Como ejemplo recordó que durante el Mundial de Alemania 2006 se registró una incidencia de eventos cardiovasculares agudos 2,6 veces superior a la observada en períodos sin competencia, especialmente entre hombres con antecedentes cardíacos.
En contraste, el ejercicio físico habitual continúa siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades del corazón, ya que reduce entre siete y ocho veces el riesgo de muerte súbita y hasta 50 veces la posibilidad de sufrir un infarto.
Diez consejos para cuidar el corazón durante el Mundial
Frente al inicio del torneo, Lombardero recomendó que quienes presentan enfermedades cardiovasculares adopten algunas medidas preventivas para reducir el impacto del estrés emocional:
Evitar realizar ejercicio intenso inmediatamente después del partido y dejarlo para varias horas más tarde o para el día siguiente.
Tener presente que el organismo demora en recuperar la calma tras un encuentro de alta tensión.
Realizar una caminata antes del partido.
Caminar de manera tranquila una vez finalizado el encuentro.
Elegir comidas livianas y limitar el consumo de alimentos con alto contenido de sodio, como las picadas.
No suspender la medicación indicada por el médico.
Evitar el consumo de alcohol antes y después del partido.
No fumar.
Practicar ejercicios de respiración consciente para disminuir la ansiedad.
Compartir el partido con familiares o amigos y disfrutar del momento sin dejar que la pasión deportiva derive en un nivel de estrés perjudicial.
El especialista concluyó que el impacto emocional de un Mundial puede moderarse con hábitos saludables y un adecuado control de las emociones, especialmente entre quienes ya presentan factores de riesgo cardiovascular.