La caída de los plazos fijos en moneda local no pudo ser compensada por la mejora de las cuentas a la vista, mientras que las colocaciones en dólares se acercaron a los US$40.000 millones.
Los depósitos privados en dólares treparon a US$ 35.540 millones en noviembre y marcan el nivel más alto desde la posconvertibilidad. La suba, junto con el avance de los plazos fijos en divisas y la expansión crediticia, confirma un giro dolarizador que se afianzó tras las elecciones.