Edu Gajardo

Todos a votar, ahora más que nunca

En medio de la convulsión de algunos países del barrio, es importante que este domingo los argentinos valoren este momento. El sentimiento ciudadano y la consecuencia directa en la conducción del país.

Podés estar enojado, podés estar decepcionado, podés estar preocupado y hasta asustado, pero no podés ser indiferente. Cuando las sociedades se desentienden de los procesos que establece la constitución para manifestar la decisión de los pueblos, es cuando surgen problemas que -de una u otra manera- afectan a toda la sociedad y que generar crisis que se pudieron evitar.

Por más que las crisis pueden ser puntos de quiebre, que como en el caso de Chile, pueden significar un despertar, también son cuestiones que se dan cuando las necesidades de la población no fueron cubiertas por los encargados de dirigir el destino del Estado.

Las cifras de participación en las últimas dos elecciones en Chile, con voto voluntario, confirmaron que la indiferencia fue la tónica. Claramente es una señal, pero también es -desde mi visión- olvidar una responsabilidad que tiene el ciudadano con el destino del Estado del que es parte.

No se puede negar que hay cuestiones históricas que se dieron por las revoluciones y los reclamos en las calles, pero también costaron sangre y fuego. Hoy en los países democráticos tenemos la posibilidad -y el privilegio- de participar de un proceso que permite decidir quiénes son los encargados de dirigir los destinos de nuestros países.

El ciudadano tiene la responsabilidad de fortalecer estas herramientas y hacer que la participación en los procesos electorales sea la forma de ejercer los cambios, evitando llegar a situaciones extremas como la chilena, la cual por más que represente el despertar de un país dormido y reprimido, no deja de ser un proceso doloroso y complicado.

Por el otro lado, la dirigencia política tiene la obligación de mejorar sustancialmente y atender las señales de la ciudadanía y desarrollar las formas para que no exista una "grieta" entre el sentimiento ciudadano y las medidas que están tomando las cúpulas del Gobierno.

Viendo lo que pasa en Chile, y para evitar esos estallidos, es que debemos fortalecer la participación en los procesos electorales. Votando incluso enojado o en blanco para manifestar el sentimiento ciudadano, porque es de esa manera que se deben dar los grandes cambios y evitar que los procesos de reformas siempre resulten ser dolorosos.

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