Un grupo de mujeres construyó la primera casa sustentable del barrio Flores Olivares

Se trata de 15 trabajadoras que se capacitaron para la construcción en seco. Fue a través de un programa del Instituto Provincial de la Vivienda. Este 2021, se incorporarán más chicas y especialidades.

Con la sororidad como premisa, mujeres de distintas cooperativas se unieron para capacitarse en construcción en seco. Se trata de 15 trabajadoras del Oeste de la Ciudad de Mendoza que se especializaron a través del Laboratorio Provincial de Vivienda. Ahora, terminaron la primera casa sustentable del barrio Flores Olivares. Son programas nacionales y provinciales que justamente apuntan a generar oportunidades laborales.

Debido al éxito de la mencionada capacitación, el Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) ya está buscando ampliar horizontes. Así es que, dentro de los desafíos para el 2021, está ampliar el cupo de formación para veinte mujeres que quedaron afuera en la primera instancia y seguir enseñando cuestiones más específicas como electricidad y otros rubros vinculados a la construcción.

Con ese propósito, la quincena de mujeres se reunió con ministro de Planificación e Infraestructura Pública, Mario Isgro, y la titular del Instituto Provincial de la Vivienda, María Marta Ontanilla. De paso, aprovecharon para celebrar la finalización del curso.

Los testimonios de las chicas

"Me inscribí para participar en la capacitación y estoy muy contenta porque hay muchas mujeres solas que no saben construir. Este curso te anima a decir: mirá, lo puedo hacer", comentó Juana Santos, del barrio Flores.

Entusiasmada con el hecho de encontrar una nueva veta para su vida diaria, Juana va por más: "Las seños ya me anotaron en otra capacitación. Así que voy a estudiar para aprender más cosas ahora que el barrio se está urbanizando".

"Para el 2021, sueño con hacer una cooperativa, trabajar en construcción en seco y en refrigeración. Ya basta de estar pidiendo nylon cuando llueve, queremos hacer nuestras casas; una siempre sueña eso y las mujeres con ayuda de los municipios podemos trabajar y ayudarnos entre nosotras porque sólo necesitamos voluntad y la tenemos", agregó la mujer.

Además de aprender a trabajar con durloc, en el curso se abordaron temas referentes a la economía, la seguridad en obra y el manejo de material, entre tantos otros que impactaron de manera positiva en cada una de ellas, que ya se insertaron activamente en el rubro de la construcción.

"Pudimos ver que era mucho más liviano que el trabajo que hacíamos nosotras, como preparar hormigón o levantar ladrillos. Esto nos ayudó un montón para ver que nosotras podíamos como mujeres. Hoy por hoy estamos muy agradecidas porque vemos que podemos tener más futuro, podemos trabajar sin hacer tanto sacrificio porque la verdad es que cuando una mujer trabaja en la construcción genera mucha violencia porque el hombre puede y la mujer no", aseguró Virginia Llanos, del barrio Santa Rita II.

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