Vacunas: superar interrogantes y generar confianza

Las nuevas tecnologías podrían ser de gran ayuda para combatir la pandemia de coronavirus covid-19. Hace falta confianza en la vacunación y podría obtenerse con mecanismos que Carlos Abihaggle señala en esta nota.

Carlos Abihaggle

Desde hace ya bastante tiempo que, en general, se reconoce que el "derecho a la información" es uno de los derechos humanos que los Estados deben reconocer a sus ciudadanos. Y, con mayor razón cuando se trata de temas relacionados con la salud pública en general y con la de cada ciudadano en particular.

Y, por otra parte , es imprescindible utilizar herramientas modernas, libre de arbitrariedades y manejos que aseguren una distribución transparente de un recurso tan escaso como valioso como son las vacunas contra el coronavirus.

Dudas

Según la web del Ministerio de Salud de la Nación, en el apartado que define las prioridades establece el siguiente orden de vacunación:

- Personal de la salud público y privado- Adultos mayores de 70 años- Adultos mayores de 60 años- Personal de las fuerzas armadas, de seguridad y servicios penitenciarios- Adultos de entre 18-59 años con factores de riesgo- Personal docente y no docente de nivel inicial, primario y secundario- Otros

Este esquema puede variar en función de una evidencia científica, la situación epidemiológica o la disponibilidad de dosis

Hasta el momento (26/2/21) se han aplicado 903.915 vacunas distribuidas del siguiente modo:

- Personal de salud 787.366- Mayores de 60 años 92.758- Personal estratégico (FFAA y de seguridad, docentes y no docentes, responsables de funcionamiento del Estado) 20.865- Personas de 18 años con factores de riesgo 2.871- Otros 55

Como se puede apreciar aparece una nueva categoría de personal estratégico y una subcategoría "muy sospechosa" de responsables de funcionamiento del Estado

Lo peor es que no hay ninguna explicación de por que se violó la prioridad establecida.

Los interrogantes aumentan cuando aparece la autorización de la vacuna china Sinopharm y la decisión de aplicarla a los docentes porque se dice que no está indicada para los adultos mayores.

La citada vacuna fue autorizada por el Ministerio de Salud por resolución 688 del 21 de febrero de 2021 y después que se recibiera la respectiva recomendación de la Administración Nacional de Medicamentos, alimentos y tecnología (ANMAT).

En su párrafo 16 afirma que la ANMAT indica que "ni se han identificado diferencias significativas en la eficiencia observada en los diferentes grupos etarios que participaron de los ensayos clínicos" . Y sobre la base de otras consideraciones se autoriza en carácter de emergencia la vacuna SARS-COV-2 más conocida por Sinopharm.

Escribí a la ANMAT acerca de si la vacuna estaba recomendada para adultos mayores y me contestaron: "Le informamos que debería consultar con su médico y puede comunicarse con el Ministerio de Salud".

En función de ello busqué información y encontré lo siguiente:

En octubre de 2020 la Fundación Vacunar de la cual la Dra. Clara Vizzotti es miembro honorífica afirmaba que la vacuna Sinopharm era un éxito y que "logro inmunidad en mayores de 60 años según un estudio en gran escala en Pekín"En la mayoría de los 17 países que se ha aprobado es utilizado en adultos mayores. De Serbia he recibido información directa en ese sentidoSegún el diario digital Opinión de Bolivia del26 de febrero del 2021 dicho país anuncio que las próximas vacunas Sinopharm que llegaran en marzo estarán destinadas a los adultos mayores de 60 años con diversas enfermedades

Surge entonces la gran duda: ¿por qué razón el Ministerio de Salud de la Nación decidió su no aplicación a los adultos mayores?

Recuperar confianza

Una campaña de vacunación requiere confianza sin ninguna duda.

¿Cómo se puede recuperar la misma, después de tantos hechos que mostraron la arbitrariedad de un manejo privilegiado?

A través de un instrumento automático que impida los manejos y que brinde una información actualizada a todo el que este interesado.

Todas y cada una de las vacunas deben llegar en tiempo y forma a quienes corresponda. Se necesita por ende un medio que nos permita tener una trazabilidad perfecta que sustente la logística de la distribución.

La tecnología Blockchain es la alternativa que debería utilizarse. Permite monitorear y verificar cada uno de los pasos o etapas que van desde el arribo al aeropuerto hasta que llegan al vacunatorio y se aplica a las personas. Si a ello le agregamos un etiquetado permitirá evitar manipulaciones arbitrarias y defectos en el manejo.

La solución, basada en tecnología blockchain, comienza con la trazabilidad física de las vacunas, el calendario digital de vacunación, garantiza la conexión permanente de las autoridades con los centros de vacunación, la identificación de las personas que se vacunen. A ello se agrega que se automatiza el proceso administrativo y se genera la información pública.

En conclusión, despejar dudas y garantizar transparencia es lo que necesitamos hoy para recuperar la confianza. Y con ello la esperanza.

EL AUTOR. Carlos E Abihaggle es economista.