Derechos Humanos

Murió Susana Muñoz, luchadora por la verdad

Una gran luchadora por los Derechos Humanos ha fallecido. Se trata de Susana Muñoz, una activa perseguidora de justicia y memoria. La recordamos aquí.

Murió Susana Muñoz, una incansable luchadora por "devolverles la vida a todos los desaparecidos de la dictadura en Mendoza", tal como afirmaba. Hizo muchas cosas para que nadie se olvidara de lo sucedido. Entre ellas, motorizó la Casa de la Memoria.

Además, trabajó con los legajos del D2 de la Policía de Mendoza, cuando el Ministerio de Justicia y Seguridad, en tiempos de la gobernación de Roberto Iglesias, decidió sistematizar la información hallada en cajas y paquetes en un baño de la sede ministerial. Fueron entregados a los propios perseguidos (entre ellos, Mercedes Sosa y varios dirigentes políticos y artistas) y luego fueron digitalizados por la UNCUYO y finalmente, depositados en la Casa de la Memoria.

Muñoz fue incansable. Sufrió a la dictadura en su propia piel. En el año 1976, Susana Muñoz era estudiante de Ciencias Políticas en Mendoza, luego de Derecho en Santa Fe y militante "de base territorial". Estuvo desaparecida, tras ser secuestrada, y después fue "legalizada" en la cárcel de Devoto. Tuvo que buscar el exilio para sobrevivir.

En un diálogo que mantuvo por Unidiversidad, rememoró que "en el campo de concentración empecé a ver caras conocidas, fueron 3 meses de esperar que me eliminaran como a todos". 

Entre sus múltiples tareas, fue quien lideró un acuerdo con la ex Dinaadyf (actual Dinaf) para abordar los archivos de la Casa Cuna, sospechada de haber sido instrumento de las autoridades de la dictadura para introducir niños secuestrados.

En un trabajo compilado por Gabriel Conte denominado "Proteger la vida nueva", editado en 2007, Muñoz aportó los resultados de su investigación. Allí, escribió que  "varios centenares de niños permanecen en manos extrañas, compartiendo sus vidas y su historia con familias que aceptaron la ley del silencio por sobre la verdad".

Contó allí que se trataba de una "costumbre muy arraigada en nuestra sociedad" ya que "desde siempre, familias que no habían podido procrear viajaban al norte argentino y regresaban con un niño adoptado ilegalmente, justificando la atrocidad porque era mejor 'salvarlos de la pobreza'".

Susana Muñoz, que murió este domingo, contó que "habiendo tomado conocimiento de la internación en la ex Casa Cuna de la bebé del escritor Francisco Paco Urondo, asesinado en un operativo del D2 en Guaymallén, lugar en donde también desapareció su compañera Alicia Raboy, y conociendo asimismo quiénes fueron las autoridades de dicha institución, no podemos descartar que casos similares o la apropiación de familias de bebés de familias carenciadas".

Mendoza le agradecerá en su historia el aporte continuo y desinteresado a ser la guardiana de la memoria colectiva de los momentos más oscuros. Para no repetirlos.

Bonus track: Susana Muñoz, su historia en primera persona

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