Democracia

Raúl Alfonsín: Democracia para siempre, soberanía y educación

Un nuevo artículo de opinión de la Prof. Elia Ana Bianchi de Zizzias de su serie conmemorativa por los 40 años de recuperado el voto y el planteo que da título a uno de sus libros: "Democracia: ¿realidad o ficción?".

Elia Bianchi de Zizzias

Ahora , que el nombre del presidente Raúl Alfonsín, es convocado por todas las fuerza políticas que disputarán el balotaje, conviene traer a la memoria su gran legado: Democracia, derechos humanos, educación, soberanía.

¿Cuál debe ser el rol del votante en una elección compleja?

La utilización de su nombre en boca de corruptos, cobardes , traicioneros, nos indigna y preocupa.

29 paros hicieron los sindicalistas durante su presidencia. Claro, ahora, están callados, apoyando a Sergio Massa, quien recita sin pudor el Preámbulo de la Constitución Nacional, tratando de emular a Alfonsín. No nos engañemos.

"En boca de mentirosos, lo cierto se hace dudoso", dice el refrán.

Apelando a la memoria, creo necesario destacar algunas ideas de paz, de soberanía y de educación del Presidente Alfonsín, que tanto los militares de entonces, la Iglesia, los peronistas y los sindicatos pusieron en duda, se abstuvieron o combatieron. Me parece, entonces, conveniente rescatar algunos fragmentos de La Voz Radical:

Boletín de informaciones Desde Villa La Angostura N° 221

RAUL ALFONSÍN

30 DE OCTUBRE DE 1983.

DEMOCRACIA PARA SIEMPRE

Villa la Angostura 28 de octubre de 2018

"Continuamos la historia del 30 de octubre de 1983, trayendo a este número de "Voz Radical", la posición de Raúl Alfonsín, ante la recuperación de las Malvinas, el 2 de abril de 1982."

Guerra de Malvinas

"En 1982, ante la Guerra de las Malvinas, Alfonsín, asesorado por un grupo de intelectuales como Jorge Roulet, Dante Caputo y Jorge Sábato, fue uno de los pocos políticos argentinos que se opuso a la acción militar en las islas Malvinas y sostuvo que la finalidad de la misma era lograr el fortalecimiento de la dictadura. Exigió al gobierno militar que proveyera información verídica sobre la marcha del conflicto.

Este mismo grupo influyó en la decisión de Alfonsín en promover la caída de la Junta de Comandantes encabezada por Galtieri, proponiendo que asumiera un gobierno civil deunidad nacional conducido por el expresidente Arturo Illia con el fin de proceder a la democratización".

"La derrota en la guerra de las Malvinas debilitó políticamente al Proceso. Los dirigentes militares se acusaban unos a otros, los sectores que los habían apoyado (como la Iglesia o algunos empresarios) ya no lo hacían, y el discurso represivo perdió legitimidad. Esto llevó a su vez a un aumento de la movilización política y a una disminución de la autocensura en la prensa, que comenzó a revelar acciones polémicas de los uniformados (principalmente la existencia de desaparecidos), que hasta entonces eran silenciadas. Al levantarse la veda política los partidos atravesaron un período de afiliación masiva de la sociedad: se considera que al realizarse las elecciones de 1983 uno de cada tres electores estaba afiliado a un partido político.

... Y llegamos al 30 de octubre.

"Alfonsín fue de lejos, el político que más extensa e intensa hizo la campaña por la presidencia, inspirándose en la historia de la UCR, en su conocimiento jurídico, y legislativo, en su trayectoria como integrante de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos en la que se había jugado interponiendo recursos de Habeas Corpus ante los integrantes del Proceso, cosa entonces muy peligrosa de por sí, y apoyándose en su clara formación humana."

"En su campaña, antes de las elecciones presidenciales,más de uno le escuchó decir, a medida que se aproximaba la fecha de las elecciones, que iba a ser "ahora o nunca en la Argentina".

Fue consciente de la enorme responsabilidad de lo que fueran las promesas, en relación a las posibilidades que podría tener después de llevarlas a cabo. Al punto que las cumplió.

El tema más delicado fue el de las Fuerzas Armadas. Delineó entonces, y lo dio a conocer ante la nación, aquello de que serían juzgados en tres niveles: Los responsables, los que se excedieron, y los que cumplieron órdenes".

Y la gente le creyó.

"Dijo también en su campaña, que se tenían que terminar a partir del nuevo gobierno, las Discriminaciones, que caminaríamos iluminados por nuestros grandes muertos, y si en esa marcha, alguien al costado del camino nos preguntaba a dónde íbamos, qué buscábamos, habríamos de contestarle con las estrofas del rezo laico, y recitaba el corazón del preámbulo de la Constitución Nacional,

Que caminaríamos para Constituir la Unión Nacional, para Afianzar la justicia, Consolidar la paz interior, Proveer a la defensa común, Promover el Bienestar General y Asegurar los beneficios de la libertad para nosotros, para nuestra posteridad, y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo

Argentino. Con ese rezo, terminó de movilizar nuestros recuerdos nacidos en la escuela y que pertenecían a la base misma de nuestra cultura, y que fue el acuerdo fundacional de la Argentina,. Y así inflamó con deseos de vivir en paz, conforme a derecho, y respetando las reglas de nuestra patria.

30 de octubre, Alfonsín ganó las elecciones.

"En el camino, quedó descartado el Dr. Italo Luder que había declarado que la ley de autoamnistía dictada por los mismos militares no se tocaría. Alfonsín le ofreció después de ganar, a Luder, integrar la Corte Suprema de Justicia, cosa que no aceptó, e integrar la CONADEP que tampoco aceptó. En realidad, aquí es donde se divide la sociedad argentina. Ningún Peronista aceptó integrar ni uno ni otro organismo E el partido, había acompañado la decisión de Luder de dar por válida la autoamnistía dictada por el mismo Proceso. (Gral Bignone)

El gran piloto de tormentas, agregó después de asumir, las decisiones que permitieron encaminar otra vez a nuestra patria, hacia la democracia. Dictó las modificaciones al Código de Justicia Militar, entreviendo que la justicia militar no condenaría a los culpables.

Esta reforma le otorgaba a los tribunales militares, plazos de expedirse, e incorporaba la apelación de la Justicia civil, en caso de no cumplir con la suya. Y cuando se cumplieron los tiempo,y la justicia militar se demoró, y mostró su empecinamiento en beneficiar a los grandes responsables, la causa pasó a la Cámara Porteña, ahí empezaron y se llevaron a cabo, los funerales de la impunidad. El viejo mandato del Decálogo de Moisés, volvió a la justicia y a la sociedad: "No matarás".

De eso se encargaron los jueces y fiscales de la Cámara, que expusieron su vida a la par del presidente Alfonsín".

Los voy a mencionar, porque merecen nuestro respeto y gratitud: Ricardo Gil Lavedra, León Carlos Arslanián, Guillermo Ledesma, Jorge Torlasco, Jorge Valerga Aráoz, y Andrés D´Alessio. Fiscal: Julio Strassera, y Fiscal Adjunto, Luis G. Moreno Ocampo.

El juicio, histórico, no tenía antecedentes. No se había hecho en toda la historia de la humanidad, ni en ningún lugar. No lo olvidemos.

El Congreso Pedagógico Nacional. 1984

(Párrafos del trabajo realizado por Elia Ana Bianchi de Zizzias - Profesora y licenciada en Filosofía. Universidad Nacional de Cuyo).

...¿ Cómo educar en valores, si vivimos en una sociedad corrupta, en la cual no se castiga el robo, la mentira, el crimen, con una justicia laxa, con políticos corruptos que continúan ganando elecciones, porque todo pasa y no hay memoria?... () ... Vale la pena preguntarnos qué ha ocurrido desde el advenimiento de la democracia y el famoso Congreso Pedagógico convocado por la Ley 23.114, (1984), que en su art. 1º "convoca a todos los sectores de la Nación Argentina: al conjunto del pueblo a través de los partidos políticos y organizaciones sociales representativas a repensar la educación en una democracia recuperada y plural".

En aquella convocatoria, en la que, lamentablemente, se trató poco de pedagogía y más de ideologías políticas que de educación, con la importante participación de la Iglesia Católica, ya se hablaba de crisis educativa: más de un millón y medio de argentinos no sabían leer ni escribir y más de cinco millones era analfabetos funcionales.

El Plan Nacional de Alfabetización puesto en marcha durante la presidencia de Alfonsín, fue, entre otros, el hecho más destacado, pues su objetivo se basaba no solo en conocimientos de lecto-escritura, sino en la formación de ciudadanos para la convivencia democrática. El plan se extendió por toda la Nación y recibió el premio internacional de la Unesco. Es interesante acotar que ninguna provincia gobernada por el peronismo firmó el acuerdo con la Nación". El Plan de alfabetización Nacional fue derogado en la presidencia de Saúl Menen y su ministro de Educación.

Esta nota habla de: