Haberes jubilatorios

Según IERAL, las jubilaciones perdieron contra la inflación en 7 de los últimos 10 años

Según el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), los haberes jubilatorios perdieron fuerte contra la inflación en la última década.

Hernán Bitar

El IERAL, un think tank dependiente de la Fundación Mediterránea, advirtió que el poder adquisitivo de los jubilados en Argentina ha tenido un fuerte retroceso en la última década, por efecto de la alta inflación y el mayor número de beneficiarios.

En medio del debate a nivel nacional por los cambios en los haberes jubilatorios, impuesta por decreto del presidente Milei a partir de este mes de abril, IERAL publicó datos sobre la dinámica del haber mínimo jubilatorio en la última década.

Según el informe, "en los diez años 2014 a 2023, en 7 ocasiones la inflación superó a la movilidad previsional, y por ende el haber real cayó. Además, desde 2014, cada vez que la inflación aceleró y el PIB bajó, el haber jubilatorio cayó en términos reales (descontando inflación), salvo en 2022".

Por otra parte, el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana, observa que "a partir de 2018 los haberes jubilatorios reales tendieron a perder poder adquisitivo con mayor frecuencia, generalmente coincidiendo con caídas del PIB y aceleraciones de la inflación".

Además, el estudio indica que "el gasto en jubilaciones evolucionó con tendencia creciente entre 2004 y 2017, tanto por mayor cantidad de beneficiarios a partir de las moratorias, como por varios años de mejoras reales en los haberes". 

En 2015, las erogaciones alcanzaron un 8,9% del PIB, el doble que en 2004. No obstante, en 2017 se ubica uno de los picos de la serie, donde los desembolsos en jubilaciones fueron de 17,7 billones de pesos o su equivalente al 9,5% del Producto Bruto Interno (PBI).

Sobre la nueva fórmula de cálculo que contempla actualizaciones según el ritmo inflacionario, Ieral sostiene que "aplicar movilidad por inflación reciente, mejora inicialmente los haberes respecto a lo que ocurriría con la ley actual de movilidad, gracias a la actualización extraordinaria de abril, pero a largo plazo los haberes evolucionarían por debajo de lo que se desprendería de la actual ley de movilidad, en escenarios en que la inflación baja y la producción se recupera levemente".

En este sentido se detalla que "en términos de gasto público, se leería a la inversa, manteniendo la actual ley de movilidad al inicio se ahorraría más en jubilaciones, pero a mediano y largo plazo se gastaría más".

Por último, el informe del IERAL advierte que "si el objetivo de una nueva fórmula de movilidad es preservar el poder adquisitivo de las jubilaciones en el tiempo, brindando certidumbre a sus beneficiarios sobre la evolución de sus poderes de compra, resulta conveniente utilizar la inflación como regla de movilidad, con el menor rezago posible sobre el haber mínimo jubilatorio".

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