Corruptio optimi pessima: La corrupción de los mejores es la peor de todas

Fuerte alegato contra la corrupción de las élites propone en esta columna el Dr. Eduardo Da Viá: "Si las cúpulas son corruptas por causas conocidas y evidentes, ¿qué se puede esperar del hombre común y más aún, de los pobres, permanentemente tentados por el dinero o por la carne?"

Eduardo Da Viá

A modo de introito, reproduzco un artículo de Claudia Wallin publicado recientemente en Diálogos del Sur, de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral Chilena

Un equipo de la BBC investigó, hace algunos meses, cómo es la realidad de los diputados que conforman el parlamento en Suecia, país con un producto interno bruto de 546.530 millones de dólares y per cápita de 53.077 dólares (38.406.517 pesos chilenos).

Pero a eso hay que sumar las asignaciones para que los parlamentarios desarrollen su labor, que en muchos casos alcanzan varios millones más.

La realidad sueca

La realidad de los diputados en Suecia dista mucho de lo que ocurre en otros países, sobre todo de Latinoamérica, ya que en ese país la premisa es que un político no debe tener privilegios por sobre un ciudadano común.

Para empezar, aquellos congresistas no tienen beneficios adicionales para su labor, no hay presupuesto para viajes de traslado en avión, no hay ayuda para arriendo de departamentos, ni presupuesto para contratar asesores, ni extras para gastos médicos o fondos para propaganda; entre otras cosas.

En este sentido, los 349 diputados suecos reciben al inicio de cada año una tarjeta para que se trasladen en transporte público, la cual tiene un monto específico de dinero que debe alcanzar para cubrir 12 meses.

Dentro de su Cámara de Diputados sólo existen dos vehículos particulares, para el uso del presidente y sus tres vicepresidentes. Estos deben ser usados cuando sean estrictamente necesarios, según su código de ética nacional.

En aquel país, la única autoridad que tiene un auto estatal particular es el primer ministro, quien sólo debe ocuparlo para tareas oficiales, como el traslado desde el hogar a su trabajo y viceversa.

Sueldo

Según detalla el citado medio, el sueldo de un parlamentario en Suecia es de 4.300 dólares mensuales los cuales pueden aumentar en caso de que el congresista no tenga base en Estocolmo, ciudad donde se ubica el congreso.

De acuerdo al informe, este representa un tercio de lo que gana un profesor de Enseñanza Básica de aquel país.

Quienes deben viajar hacia la capital para legislar reciben una ayuda llamada "traktament", la cual consiste en un monto cercano a los 12 dólares para gastos de alimentación.

Junto con eso, la Constitución establece que los diputados no tienen la potestad de subirse el sueldo. Esto recae en un comité de tres personas denominado "Riksdagens Arvodesnämd".

Este grupo está compuesto en su totalidad por un juez retirado y dos representantes de la ciudadanía: generalmente un periodista y un exfuncionario público.

"Cuando nos reunamos la próxima vez, evaluaremos las circunstancias generales, y tal vez decidiremos subirles el sueldo un 1% o un 1,5% o tal vez no les daremos ningún aumento", contó el último presidente Johan Hirschfeldt.

Otros detalles

Dentro de las regalías que existen para los funcionarios que operan fuera de Estocolmo, se encuentra un departamento de 45 metros cuadrados que está ubicado en el centro de la ciudad. Este tiene muebles básicos, cama de 1 plaza y media y televisor antiguo.

Dentro del reglamento no está permitido que en esos despachos se aloje una persona extraña; por lo que si llega a dormir un familiar del diputado, éste debe pagar la estadía.

Cada parlamentario sueco tiene una oficina dentro del respectivo congreso. Esta tiene 15 metros cuadrados y está dotada de un escritorio, computador de torre y decoración mínima.

Tampoco existen asignaciones especiales para que cada uno contrate asesores. Lo que se realiza en este caso es que cada partido político recibe una asignación para contratar un número reducido de asesores, quienes conforman el secretariado del partido.

También existe un instructivo claro para los traslados de los diputados suecos, el cual indica que deben elegir el medio más económico, sea este bus, tren o avión.

En caso de que quieran arrendar autos deben hacerlo a través de empresas Rent a Car que tengan convenios con el parlamento, para obtener descuentos especiales. No pueden costear autos de lujo.

Si un diputado viaja en su propio vehículo debe elegir el camino más corto, si no lo hace deberá justificar su actuar.

Asimismo, sólo se les está permitido utilizar taxis en caso de no existir medios más económicos o en situaciones de extrema necesidad.

Si un diputado viaja en su propio vehículo debe elegir el camino más corto, si no lo hace deberá justificar su actuar.

Asimismo, sólo se les está permitido utilizar taxis en caso de no existir medios más económicos o en situaciones de extrema necesidad."

A medida que se lee el artículo es inevitable ir estableciendo comparaciones con la corruptela parlamentaria argentina.

Como reza el subtítulo, aclaratorio del título en latín, la corrupción de los mejores es la peor de todas.

Veamos un ejemplo aterrador:

María Romilda Servini, antes conocida como María Romilda Servini de Cubría, es una abogada y jueza argentina a cargo del Juzgado Federal n.° 1 de Buenos Aires tiene 87 años y sigue en vigencia a pesar de que debió jubilarse.

Cuando cumplió 75 años, edad de jubilarse obligatoria, aunque puede seguir porque Menem lo hizo.

El caudillo riojano, hacedor de muchas cosas si damos crédito a su popular jingle de campaña, también podría arrogarse el ¿mérito? de la imposición del límite de edad de 75 años para los jueces federales. ¿Por qué? Porque cuando se reformó la Constitución en 1994, se incorporó una cláusula que dispone que los jueces, cuando alcancen la edad de 75 años requerirán un nuevo nombramiento con nuevo acuerdo del Senado por cinco años (art. 99 inc. 4). Esto puede ser repetido indefinidamente hasta que el juez fallezca en el cargo. Es decir que, desde la vigencia de esa norma, dispuesta cinco años luego de la sanción de la reforma constitucional, el carácter monárquico de la justicia tenía un pequeño escollo a salvar pues la perpetuidad no era continua, sino renovable a plazo fijo.

Lo cierto que el presidente de la Corte Lorenzetti la llamó para decirle que debía jubilarse, a lo que respondió la jueza que no lo haría. En ese caso, dijo el presidente, me veré en la obligación de pedirte la jubilación; altanera como siempre le recordó que guarda en su poder documentación sumamente comprometedora para Lorenzetti, por lo que no le convenía insistir en el tema.

Sigue ejerciendo, lo que valida el famoso refrán: "A buen entendedor pocas palabras"

El actual presidente, Horacio Rosatti, hasta donde sabemos, no ha tocado el tema.

Para el 2024, el presupuesto de la Suprema Corte de Justicia contempla 64 mil millones de pesos, un 4% menos de lo previsto.

Sería bueno y justo que se publicara el desglose de tamaña cifra, siendo solo 5 los miembros del tribunal.

Con el reaseguro de una suprema corte, digamos "tolerante", la criminalidad a nivel cúpulas políticas crece sin encontrar diques que la contengan.

El caso Bento, ensucia a la justicia federal de una manera de la que será muy difícil de olvidar porque para llega a ese nivel de corrupción, necesariamente otros jueces conocían parte de las actividades ilegales en las que se encontraba involucrado, pero por temor ante el poder de este hombre o simplemente por una cuestión de índole corporativa, miraron para el otro lado y lo dejaron librado al azar; hasta que el azar vestido de Fiscal Vega dijo hasta acá llegamos.

La dupla Orozco- Ortiz en la municipalidad de Las Heras; las fechorías de Luis Lobos en la de Guaymallén; la zaga del combustible en San Rafael donde el diputado Gustavo Perret fue emplazado a pagar 1.5 millones de pesos por deficiencias en el control del pago de combustible cuando era secretario de Gobierno de San Rafael.

La semana pasada Perret votó que se suspenda a Janina Ortiz por "indignidad" para ejercer el cargo de diputada. Inter tanto utilizaba combustible oficial para su devenir diario.

El expresidente Alberto Fernández partícipe de las estafas de los seguros con la Nación aseguradora.

Indebida apropiación de parte de los fondos destinados a incentivar trabajo y a alimentar niños desvalidos por parte de grupos que se auto designaron "intermediarios" en el reparto de los dineros, y así cientos y cientos de casos.

Cómo pueden hablar de lucha anticorrupción los políticos cuando ellos son los primeros que se nutren de la misma.

Ya nos olvidamos del caso Boudou-Ciccone-Vandenbroele, todos amparados por la presidenta Cristina Fernández, quien llegó a manipular jueces, corruptos también, para morigerar las penas.

De ninguna manera esta caterva de delincuentes encaramados en el poder, u ostentando cargos de alto nivel puede tolerar las investigaciones y revelaciones de la gestión Milei, que sabía de la existencia de bolsones de corrupción y comenzó a fumigarlos con insecticida o a destrozarlos con la motosierra.

Otro hubiera transado por dinero o los habría dejado en paz y que siguieran robando, total el dinero es del pueblo.

Y entre toda esta descomposición de la sociedad, están los legisladores quienes teóricamente deberían, mediante leyes adecuadas, velar por la sociedad que los eligió.

De nada sirve enumerar los privilegios que se arrogan, como es aumentarse los sueldos y viaticar hasta el café que se toman los domingos con los acólitos, acumular millas con los vuelos oficiales y luego usarlas para vacaciones; o la cúpula del casino de Mendoza, viajando en manada y comprando suvenires como recuerdo de su participación en la "escapada".

En ocasión de finalizar una maestría en la Universidad de Santiago de Chile, acompañé a mi hija al acto de clausura. Tuve oportunidad de conversar con un personaje sumamente respetado, hombre ya muy mayor pero muy lúcido y director de la maestría. Me dijo: ustedes los argentinos tienen un gran país, pero adolecen de la peor enfermedad: la corrupción (año2000). Vea continuó el maestro, en mi último viaje a Argentina, en el control fronterizo, vino un gendarme a decirme que tenía roto el plástico de las luces traseras por lo que no podía continuar el viaje a menos que pagara la multa. Yo lo había revisado antes de partir desde Mendoza; lo había roto él para endilgarme la multa y era gendarme, sinónimo de transparencia para el incauto público. Continuó diciendo que en Carabineros hay esporádicamente casos de corrupción, pero son echados inmediatamente sin compensación alguna.

Me consta, parientes mediante y pacientes míos, de los actos de corrupción de gendarmería en el paso internacional a Chile perpetrados por un pariente gendarme en connivencia con el superior a cargo.

En el diario Infobae del 3 de abril figura el título: El Papa acepta la renuncia de José Eguren tras la polémica por abuso. 

"El papa Francisco aceptó la renuncia del arzobispo de Piura, en Perú, José Antonio Eguren Anselmi, después de las acusaciones de casos de abusos y otras irregularidades por parte de miembros del Sodalicio de Vida Cristiana (SVC), la congregación religiosa a la que pertenece, según informó este martes"

El escándalo explotó en el 2015 y recién ahora, 9 años después el Papa se limita a aceptarle la renuncia al delincuente sacerdote, con lo cual su curriculum queda tan limpio como sucia estará su alma.

Hablando de corrupción, ¿no les parece poca la pena aplicada a semejante degenerado por otro argentino, el Papa, cuando debió aplicarle la mayor de las penas eclesiásticas más la causa civil por corrupción de menores?

El ocultamiento cometido por Eguren fue doble, primero ante la ley de Dios, al que supuestamente representa en la tierra, el pecado mortal de abuso sexual en menores y segundo ante la ley de los hombres. Ambas situaciones están penadas, considerándose al ocultador partícipe pasivo de las atrocidades cometidas.

La aceptación de la renuncia por parte del Papa sin dar detalles de las razones es a mi juicio ocultamiento también.

Lo mismo ocurrió con el caso Próvolo, se sabía y lo ocultaron.

Falta mencionar una de las atrocidades más grandes cometidas a propósito de la Guerra de Malvinas.

Si bien no se sabe con exactitud, el monto de las donaciones en bienes, dinero y oro superaron los 500.000 millones de pesos, de los cuales una pequeña parte llego a los combatientes, que padecían hambre y frío, el resto se lo repartieron entre los tres miembros de la Junta Militar y sus acólitos.

Hay libros escritos sobre este descomunal atraco al argentino de bien, solidario con sus jóvenes soldados. Como mero ejemplo Fillol, nuestro famoso arquero, donó dos departamentos con vista al mar en la costa atlántica.

Para que seguir.

Por ello apoyo decididamente la motosierra, aunque a veces caigan justos por pecadores.

Si las cúpulas son corruptas por causas conocidas y evidentes, ¿qué se puede esperar del hombre común y más aún, de los pobres, permanentemente tentados por el dinero o por la carne? 

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