Crisis

El magnate que impulsó el fracking lucha para salvar su imperio

Harold Hamm, pionero del fracking, enfrenta el mayor desafío de su carrera profesional. Su empresa madre, Continental Resources, reduce la producción y rompe los contratos de entrega para sobrevivir al colapso del mercado petrolero.

Harold Hamm, el principal impulsor del fracking en Estados Unidos y quien posee el 80% de Continental Resources Inc, perdió más de U$S 3.000 millones en marzo después de que Arabia Saudita y Rusia desencadenaron un colapso del mercado mundial del petróleo al "inundar" el planeta con crudo en coincidencia con el derrumbe de la demanda por la pandemia.

En aquel momento, Hamm hizo numerosas llamadas a Donald Trump, instándolo a tomar un papel más contundente para convencer a Arabia Saudita y Rusia de que pongan fin a su enfrentamiento. Entonces, el presidente de EEUU ayudó a negociar un pacto de 23 naciones para reducir la producción el 12 de abril.

Sin embargo, eso no alcanzó para frenar el derrotero de la empresa de Hamm, ya que para entonces el precio del barril se había desplomado producto de la paralización del transporte terrestre y aéreo. Ante eso, Hamm dijo que su compañía reduciría alrededor del 70% de su producción diaria, mientras que sus grandes rivales "cerraron" sus grifos en apenas un 25% como máximo.

Según pudo reconstruir Wall Street Journal, Continental CLR avisó a las refinerías que no entregará crudo, según lo estipulado en el contrato, citando una "fuerza mayor" o un evento imprevisible, debido a la pandemia de coronavirus.

Esta semana, a raíz de una tenue recuperación del crudo estadounidense, las acciones de Continental se recuperaron parcialmente, cerrando a U$S13,88 el miércoles, casi el doble de su punto bajo durante la guerra de mercado entre Arabia Saudita y Rusia, pero un 60% abajo en comparación con principios de 2020.

Lo que más preocupa a Continental es la deuda que vence en los próximos años, en parte porque la compañía ha emitido muchas menos acciones que la mayoría de sus pares, prefiriendo aumentar la deuda.

La compañía, con una capitalización de mercado actual de aproximadamente U$S 5.000 millones, tenía una deuda de aproximadamente U$S 4.300 millones a vencer hasta 2024, más que todos los otros 15 grandes productores independientes de petróleo de EEUU.

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