Un grupo de gobernadores, entre ellos Cornejo, acordaron respaldar sólo los proyectos que refuerzan fondos para las provincias
Los mandatarios provinciales ligados a la UCR y el PRO definieron que sus legisladores no respalden las subas en las jubilaciones y la emergencia en discapacidad. Se desmarcan así de la postura del kirchnerismo y tienden puentes con Nación.
Esta tarde el Senado será escenario de una pulseada clave: un grupo de gobernadores que formaron parte de Juntos por el Cambio decidió no acompañar la aprobación de varios proyectos de ley que ya cuentan con media sanción. Según sostienen, estas iniciativas -como la reactivación de la moratoria previsional, los aumentos para jubilados y la emergencia en discapacidad- representarían un impacto del 2,5% del PBI y pondrían en riesgo la meta de equilibrio fiscal.
Los gobernadores que integraron la ex coalición de Juntos por el Cambio, entre ellos Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Ignacio Torres (Chubut), Gustavo Valdés (Corrientes), Alfredo Cornejo (Mendoza), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Marcelo Orrego (San Juan), Claudio Poggi (San Luis), Carlos Sadir (Jujuy), Leandro Zdero (Chaco) y Jorge Macri (CABA) entre otros, mantuvieron ayer una reunión virtual con sus senadores y acordaron impulsar una maniobra para dividir la sesión en dos partes. La idea es interrumpir el debate con un cuarto intermedio y, luego, avanzar con la votación de los proyectos que sí cuentan con respaldo de las 24 provincias: entre ellos, el reparto del 50% de los Aportes del Tesoro Nacional, la eliminación de fondos fiduciarios y cambios en el impuesto a los combustibles. Estos puntos, aseguran, implican un gasto marginal del 0,11% del PBI.
La jugada busca mostrar diferencias con la oposición kirchnerista y, al mismo tiempo, enviarle un mensaje al Ejecutivo: estos gobernadores pretenden dejar en claro que no buscan desestabilizar ni sumarse a propuestas "fiscales irresponsables", como señalaron fuentes cercanas a ese bloque.
Se desmarcan así de la postura del kirchnerismo, que impulsa iniciativas como el aumento de jubilaciones y emergencia en discapacidad, que para este grupo de gobernadores se trata de una "bomba fiscal".
Estos mandatarios provinciales plantean la importancia de que el Gobierno cumpla con las leyes y les envíen a las provincias los recursos que les corresponden. Advierten: "No queremos romper todo, pero tampoco queremos que nos sigan sacando los recursos".
De todos modos, desde Casa Rosada han planteado una estrategia diferente: no negociar y atacar, por lo que el presidente salió a criticar duramente a legisladores y mandatarios provinciales; sostuvo que la aprobación de esas leyes pone en juego el equilibrio fiscal, hará subir la inflación y el riesgo país y amenazó con vetar esas las leyes, e incluso judicializarlas.
Esto plantea otro escenario a partir de lo que suceda hoy en el Senado: