Aconcagua Arena

Mendoza abre su principal estadio cerrado a la inversión privada

El gobierno provincial lanzó una licitación nacional para concesionar el estadio durante 20 años, con la expectativa de transformar el espacio en un polo de espectáculos, turismo y actividades comerciales, aligerando la carga financiera del Estado y generando ingresos y empleo.

El 28 de octubre de 2025, mediante el Decreto 2318, el gobierno de la provincia de Mendoza formalizó el llamado a Licitación Pública Nacional para la concesión de uso y explotación comercial del Aconcagua Arena, ubicado en el Parque General San Martín de la ciudad de Mendoza. 

El estadio, con una capacidad para aproximadamente 8.500 personas, será ofrecido a un operador privado que se encargue del equipamiento, mantenimiento integral, administración y explotación comercial del recinto -incluyendo programación de eventos, espectáculos, actividades deportivas, culturales y de entretenimiento- por un período de hasta 20 años. 

El proceso licitatorio se desarrolla a través de la plataforma oficial de contrataciones electrónicas del Estado provincial, lo que garantiza un mecanismo transparente y de alcance nacional. 

Por qué Mendoza apuesta a la concesión: costos políticos y económicos de mantener el estadio

Desde su inauguración, el Aconcagua Arena no logró consolidarse como sede habitual de competencias regulares. Si bien hubo eventos aislados -como torneos de futsal, algunos espectáculos de pádel y partidos de vóley-, la regularidad no alcanzó para justificar la operatoria bajo gestión pública. 

Las dimensiones del estadio -capacidad para 8.500 espectadores- resultaron difíciles de llenar de forma sostenida: muchas actividades deportivas locales no congregan ese volumen de público, lo que reduce la rentabilidad y aumenta los costos operativos. 

Además, mantener la infraestructura requiere inversiones significativas: según declaraciones oficiales reproducidas en los pliegos, la refuncionalización y actualización técnica -por ejemplo, de los sistemas de aire acondicionado- implican una erogación estimada en varios millones de dólares. 

Ante esa realidad, el Estado se volcó hacia el modelo de concesión como estrategia de eficiencia financiera: traslada el costo de mantenimiento, modernización y operación al privado, a la vez que preserva la posibilidad de reservar fechas para actividades públicas de deporte social y cultura. 

Qué ofrece la concesión: beneficios económicos y expectativas de reactivación

El pliego de concesión contempla varios incentivos y responsabilidades para el adjudicatario, con metas de impacto económico y social:

Canon anual y contraprestaciones económicas: el concesionario deberá pagar un canon por el uso del estadio, lo que generará ingresos recurrentes para la provincia. Una parte de esos fondos estará destinada a programas de deporte social. 

Diversificación de actividades: más allá del deporte, el Arena podrá albergar conciertos, espectáculos artísticos, congresos, ferias, actividades culturales y recreativas. Esa versatilidad amplía las posibilidades de ingresos, mejora la utilización del espacio y atrae distintos públicos. 

Impulso al turismo y la economía local: con mayor oferta de eventos, se espera incrementar la demanda de servicios vinculados -hospitalidad, gastronomía, transporte- beneficiando a otros sectores económicos de Mendoza.

Generación de empleo: la operación del estadio y la producción de eventos demandará personal técnico, logístico, de mantenimiento, comercial y de servicios, activando una cadena de empleo local. 

El gobierno provincial y las autoridades deportivas estiman que, con una gestión profesional idónea, el Aconcagua Arena puede convertirse en un "polo de entretenimiento" de referencia regional, con múltiples usos a lo largo del año. 

Condiciones del proceso y próximas etapas

Los pliegos de Bases y Condiciones Generales, Particulares y Técnicas ya están disponibles para consulta pública, sin costo. 

Las ofertas debían presentarse originalmente hasta el 1 de diciembre de 2025, pero debido a ajustes técnicos -especialmente relacionados con la modernización de sistemas de climatización- el plazo fue prorrogado hasta el 19 de diciembre de 2025

El organismo encargado de la evaluación y adjudicación será la Dirección General de Contrataciones Públicas y Gestión de Bienes, dependiente del Ministerio de Hacienda y Finanzas de Mendoza

El adjudicatario elegido deberá presentar un plan de explotación integral, que incluya cronograma de inversiones, mantenimiento, equipamiento, programación de eventos y propuesta económica -en pesos argentinos, de acuerdo con el pliego. 

Riesgos, desafíos y expectativas: ¿puede ser una oportunidad real para Mendoza?

El éxito del proyecto depende de varios factores: la capacidad del concesionario para atraer eventos de calidad, su competitividad en el mercado nacional e internacional de espectáculos, y la demanda real de actividades en Mendoza. Si no logra llenar el estadio con regularidad, el canon y la rentabilidad podrían quedar por debajo de las expectativas.

Por otro lado, la transformación del Arena en un centro polifuncional podría reactivar infraestructura subutilizada y generar un círculo virtuoso: más eventos mayor demanda de servicios vinculados (hotel, gastronomía, transporte) reactivación económica local.

Además, al liberar al Estado de los costos operativos y de mantenimiento, la concesión podría liberar recursos públicos para otras políticas sociales, sin perder la capacidad de reservar fechas para deporte y cultura local.

Para los inversionistas privados, la licitación representa una oportunidad de negocio en un mercado en crecimiento: entretenimiento, turismo interior, cultura y deportes en la región Cuyo -sectores que vienen exhibiendo demanda creciente-.

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