Alivios fiscales y límites políticos: hasta dónde puede llegar la reforma tributaria
Con 24 tributos reducidos o eliminados, la Casa Rosada defiende el gradualismo, pero el Congreso fragmentado y el peso de los impuestos provinciales condicionan un cambio más profundo.
Desde el inicio de su mandato, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, repiten una consigna: bajar impuestos en la medida en que la recaudación lo permita y sin poner en riesgo el superávit fiscal. Bajo ese criterio, la administración libertaria avanzó en una reducción o eliminación de 24 tributos y aumentó la carga en apenas tres. Para los especialistas, sin embargo, el camino elegido hasta ahora es apenas una primera etapa y no sustituye la necesidad de una reforma tributaria integral.
El consenso entre los tributaristas es que el alivio fiscal aplicado hasta el momento fue selectivo y condicionado por el equilibrio de las cuentas públicas. César Litvin, CEO de Lisicki, Litvin & Abelovich, sostuvo que el proceso debería dividirse en dos fases bien definidas. La primera, que es la actual, consiste en bajar impuestos sin afectar el resultado fiscal. La segunda, todavía pendiente, debería apuntar a una transformación profunda del sistema, enfocada en eliminar los tributos más distorsivos que restan competitividad y encarecen la producción nacional.
Reforma tributaria: el Gobierno posterga el rediseño integral y avanza con cambios parciales
En ese ranking de "malos impuestos", Litvin ubicó en el primer lugar a Ingresos Brutos, al que definió como el más nocivo por su efecto acumulativo en cascada, que termina trasladándose a los precios finales. El problema, explicó, es su peso fiscal: lo recaudan las provincias, muchas veces de manera anticipada, y representa alrededor del 4% del PBI. Por eso, planteó que su eliminación solo sería posible a través de un acuerdo político amplio que permita reconvertirlo en un esquema más eficiente, como un impuesto a las ventas en la última etapa o una suerte de "súper IVA". En la misma línea, advirtió que muchas tasas municipales funcionan como un Ingresos Brutos encubierto, agravando la presión sobre las empresas.
A nivel nacional, Litvin también cuestionó las retenciones a las exportaciones y el impuesto a los débitos y créditos bancarios. El desafío, señaló, es que, si se eliminaran simultáneamente Ingresos Brutos, retenciones e impuesto al cheque, la pérdida de recaudación rondaría el 7% del PBI. De ahí que insista en un sendero gradual, atado a la generación de superávit fiscal y con foco en los impuestos que más afectan la actividad económica y la productividad.
Reforma tributaria: el Gobierno posterga el rediseño integral y avanza con cambios parciales
Una mirada similar aportó el abogado tributarista Diego Fraga, quien describió la etapa actual como un período de correcciones puntuales y alivios parciales. Hacia adelante, dijo, el sistema debería avanzar hacia una reforma integral, con menos parches, menos regímenes especiales y un esquema más simple, con bases imponibles más amplias y alícuotas más bajas. Para Fraga, el principal escollo no es técnico sino político y federal: si la Nación reduce impuestos pero las provincias y los municipios no acompañan, la presión fiscal no baja, sino que se reacomoda en Ingresos Brutos y en tasas locales.
En ese sentido, planteó dos ejes centrales para una futura reforma. Por un lado, eliminar o reducir los tributos más distorsivos -Ingresos Brutos, tasas municipales sobre la facturación, impuesto al cheque y sellos- que generan efecto cascada y encarecen los precios. Por otro, mejorar los impuestos que deberían permanecer, simplificando el IVA y reduciendo la alícuota del impuesto a las Ganancias corporativas para volverla competitiva, con reglas claras y estables.
El contexto político aparece como un condicionante clave. Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, recordó que el Gobierno había anticipado una reforma tributaria integral hacia fines de 2025, pero consideró que el escenario actual obliga a moderar expectativas. Con un Congreso fragmentado y la necesidad de construir consensos con aliados y sectores de la oposición, todo indica que la reforma no será tan profunda ni tan amplia como se había imaginado originalmente. Aun así, sostuvo que la Casa Rosada mantiene como objetivo simplificar el sistema, reducir el número de impuestos nacionales, eliminar tributos distorsivos y avanzar hacia un esquema más predecible y favorable a la inversión y a la formalización, aunque de manera necesariamente gradual.
Esa cautela política ya se refleja en la agenda legislativa. El proyecto de reforma tributaria integral fue postergado para 2026 y, en cambio, se incorporaron cambios impositivos puntuales en el proyecto de reforma laboral que será tratado en febrero. Si se aprueba tal como está, dejarían de aplicarse ocho de los 155 impuestos vigentes en la Argentina, según un relevamiento del Iaraf. Entre ellos, figuran gravámenes a espectáculos cinematográficos, videogramas, servicios de comunicación audiovisual, objetos suntuarios, vehículos y embarcaciones, seguros y telefonía celular y satelital.
En paralelo, la gestión de Milei avanzó en una extensa lista de reducciones y eliminaciones impositivas. Se implementó un blanqueo con alícuotas bajas y sin sanciones; se ajustaron deducciones y escalas del impuesto a las Ganancias; se elevaron topes y se unificaron criterios en el Monotributo; se eliminó el Impuesto a la Transferencia de Inmuebles para operaciones anteriores a 2018; se redujo la carga de Bienes Personales; y se otorgaron beneficios fiscales de largo plazo a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
También se eliminaron o redujeron derechos de importación y tasas, se dejaron sin efecto percepciones sobre consumos en dólares, se avanzó en una baja -temporaria y luego permanente- de retenciones a las exportaciones agropecuarias, se redujeron impuestos internos sobre autos y productos electrónicos, se bajaron aranceles de importación para textiles y bienes de capital y se eliminaron impuestos para determinadas compras desde Tierra del Fuego.
Del lado opuesto, hubo aumentos puntuales. Al inicio de la gestión, el Gobierno elevó la alícuota del impuesto PAIS para importaciones con el objetivo de asegurar el superávit fiscal, aunque luego volvió a reducirla y finalmente dejó vencer el tributo en diciembre de 2024. También se restituyó el impuesto a las Ganancias sobre los mayores ingresos del trabajo en relación de dependencia, jubilaciones y pensiones, y se registraron subas en las cuotas del Monotributo que, pese a algunos cambios positivos, implicaron mayor carga para las categorías más bajas.
Cambios tributarios durante la gestión de Javier Milei
Impuestos eliminados vs. impuestos reducidos o modificados
| Eliminado | Impuesto PAIS | No fue renovado tras su vencimiento (22/12/2024) | Dejó de aplicarse en su totalidad |
| Eliminado | Impuesto a la Transferencia de Inmuebles (ITI) | Se eliminó el 1,5% para inmuebles adquiridos antes de 2018 | Impacta en operaciones inmobiliarias |
| Eliminado | Percepción "dólar tarjeta" (Bienes Personales) | Se quitó el recargo del 30% sobre consumos en dólares | No es impuesto autónomo, pero sí carga efectiva |
| Eliminado | Impuesto a las entradas de espectáculos cinematográficos | Derogado | Uno de los 8 impuestos nacionales eliminados |
| Eliminado | Impuesto a los videogramas gravados | Derogado | |
| Eliminado | Impuesto a los servicios de comunicación audiovisual | Derogado | |
| Eliminado | Impuesto a los objetos suntuarios | Derogado | |
| Eliminado | Impuesto a los vehículos automotores, motos y embarcaciones (nacional) | Derogado | No confundir con patentes provinciales |
| Eliminado | Impuesto a embarcaciones y aeronaves de recreo | Derogado | |
| Eliminado | Impuesto a los seguros | Derogado | |
| Eliminado | Impuesto a la telefonía celular y satelital | Derogado | |
| Eliminado | Arancel para exhibición de películas extranjeras | Eliminado por resolución | No tributario clásico, pero costo regulatorio |
| Eliminado | Impuestos internos a electrodomésticos de Tierra del Fuego | Alícuota llevada a 0% | Eliminación efectiva |
| Eliminado | Impuesto interno del 20% a autos de gama media | Eliminado | Vía decreto |
| Reducido / Modificado | Impuesto a las Ganancias | Suba de deducciones y escalas, ajuste por inflación | No se eliminó |
| Reducido / Modificado | Bienes Personales | Suba del mínimo y baja de alícuotas | Se mantiene vigente |
| Reducido / Modificado | Retenciones a las exportaciones | Bajas temporarias y permanentes | Siguen existiendo |
| Reducido / Modificado | Impuesto al Cheque | Sin eliminación | Continúa como tributo distorsivo |
| Reducido / Modificado | Impuestos internos a autos de alta gama | Alícuota reducida del 35% al 18% | No eliminado |
| Reducido / Modificado | Aranceles de importación | Reducciones selectivas | No eliminación general |
| Reducido / Modificado | Monotributo | Suba de topes y cambios en cuotas | Algunas categorías pagan más |
| Reducido / Modificado | Derechos de importación a eléctricos e híbridos | Reducción parcial | No generalizado |
Con información de La Nación