Entrevista

"Mover montañas para la paz": el emotivo regreso de los veteranos de Malvinas al pie del Aconcagua

Geoffrey Cardoso, el exoficial británico que dio sepultura a los soldados argentinos en Darwin, apoya esta cumbre humanitaria entre antiguos adversarios. "Mi amor para su país es ilimitado", confiesa quien hoy ve en la montaña una oportunidad de reconciliación global.

A pesar de las llamas

La montaña, a veces escenario de tragedias, se convertirá esta semana en un puente. Diez veteranos de guerra -cinco argentinos y cinco británicos- se encuentran en Mendoza para intentar hacer cumbre en el cerro Aconcagua. No es una competencia, es una "Cumbre por la Paz".

Geoffrey Cardoso, impulsor de este encuentro y pieza clave en la historia humanitaria de la posguerra, conversó con el programa " A pesar de las llamas" por Radio Post sobre el significado de esta expedición. Cardoso, responsable de la creación del cementerio de Darwin en 1982, aclaró que esta vez su rol será desde el llano: "Me apura analizar que no escalaré con ellos, Dios no lo quiera. Estaré en Mendoza viviendo el Malbec con amigos argentinos y dándoles la bienvenida cuando regresen".

Historias de vida que "mueven montañas"

Cardoso detalló quiénes son los hombres que hoy cambian el fusil por los grampones. Destacó especialmente a Bill Kedans, de la Guardia Galesa y líder del equipo británico, quien tras escribir una novela gráfica sobre las islas, sintió la necesidad de contactar a sus antiguos enemigos.

Sobre el resto del equipo británico, Cardoso aportó detalles que subrayan su compromiso actual con la sociedad: "Hay un tipo que se llama Gary Fortuin; fue parte de nuestros zapadores durante el conflicto y ahora cuida a niños vulnerables en el centro de Inglaterra. Otro, Chris Jackson, estuvo en la batalla inicial de Boca House, cerca de Goose Green, y hoy es instructor de jóvenes".

Para el exoficial, el hecho de que estos veteranos dediquen su vida actual a las nuevas generaciones es fundamental: "Es lindo ver que estos cuatro veteranos ahora todos trabajan con jóvenes para el futuro. Este me da mucha satisfacción".

Superando los mitos: El caso de los Gurkas

Uno de los puntos más impactantes de la charla fue la mención de un veterano Gurka en la expedición, una figura que en el imaginario argentino quedó asociada a una imagen "muy fea" de la guerra. Cardoso buscó desmitificar ese relato: "Creo que era más psicológica que otra cosa, porque ellos no fueron involucrados mucho durante las batallas de las islas. Está la leyenda de los cuchillos y todo, pero no era una unidad tan importante como los paracaidistas".

Un mensaje contra el "conflicto estúpido"

Cardoso no dudó en calificar la guerra de 1982 como un "conflicto estúpido". Por eso, celebra la inclusión de Elliot, un escalador joven que representa el futuro: "Él nació muy después de este conflicto... tiene una mirada al futuro, es importante. Al fin y al cabo, el futuro está en manos de estos jóvenes".

Al ser consultado sobre cómo ven los británicos a la Argentina hoy, su respuesta fue una invitación a derribar prejuicios: "A nuestro nivel, de un inglés típico en Londres o Birmingham, es una cosa de la historia. Argentina para un inglés es un país mágico. Hay historias tontas por todos lados, pero es un tema de la historia pasada, pasada, y tenemos que mirar hacia el futuro".

Con la calidez de quien se siente un compatriota más, Cardoso cerró la entrevista con una frase que resume su vida dedicada a sanar las heridas de la guerra: "Mi amor para su país es ilimitado". Mientras tanto, en la alta montaña, cinco argentinos y cinco británicos ya no se miran a través de la mira de un fusil, sino que se cuidan mutuamente en la misma cuerda, demostrando que, a veces, para alcanzar la paz, solo hace falta empezar a caminar juntos.

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