ANÁLISIS

Pronósticos de moderación para 2026: no hay que cantar victoria

Si bien la situación ha mejorado, aún persisten varios frentes muy preocupantes que el gobierno debe atender. Escribe Rolando Cavagnaro.

Rodolfo Cavagnaro

Todas las proyecciones para la economía argentina en 2026 hablan de un crecimiento cercano al 3,3% según los datos del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), a pesar de que el gobierno quiere empujar expectativas a un nivel del 5%, como figura en el Presupuesto recientemente aprobado.

Otras proyecciones en las que los analistas privados no coinciden son en los cálculos de inflación futura. El presupuesto fija una hipótesis del 10,1%, mientras que el último dato del REM tiene una proyección cercana al 19%, aunque algunos se anima a predecir un 16% si hubiera un buen ingreso de dólares.

En cuanto al valor del dólar, el Presupuesto aprobado estima un precio promedio $1423, mientras que las proyecciones de las consultoras estiman un precio promedio de $1717, aunque las principales consultoras lo ven cerca de $1750 y algunos arriesgan un valor de $1789.

En realidad, entre las consultoras se distingue claramente entre los que convalidan las decisiones del gobierno y los que son un poco más lejanos o directamente críticos. La verdad es son solo proyecciones que se ajustan mensualmente, por lo que todos los meses estos pronósticos van variando.

No hay que cantar victoria

Los logros del 2025 son innegables, pero también es innegable la incapacidad negociadora de los hombres del gobierno y la notoria ineficiencia en la gestión, que hacen que todo sea lento. Además, más allá de que se consiguió superar la crisis de octubre pasado, vienen vencimientos de deuda muy grandes, donde el acreedor principal es el FMI.

Por esta razón es que es necesario que el mismo gobierno, y también la oposición y los jueces, entiendan que la Argentina está en una situación límite. Hay que cambiar urgentemente las leyes laborales, impositivas y el sistema jubilatorio y hay dejar de lado el tema de viejo derechos y generar un sistema que permita ganarlos, pero sin privilegios.

La deuda externa sigue siendo un problema grave que se generó cuando los gobiernos decidieron endeudarse para financiar el déficit fiscal. A esto se debe agregar los pésimos antecedentes de Argentina como mal pagador, ya que hizo default de su deuda una quincena de veces desde que somo un país libre y hemos estado con asistencia del FMI más de la mitad del tiempo de vida del organismo

Cuando decimos que hay que tomar las cosas con seriedad debemos revisar el informe que generó el 30 de diciembre el Servicio de Investigación del Congreso de EEUU respecto de la ayuda financiera y el swap de U$S 20.000 millones concedido a la Argentina. El informe reconoce los avances del gobierno de Milei, pero llama la atención acerca de la cantidad de vencimientos de deuda que tiene por delante y recuerda el historial de default del país.

El informe marca la elevada inflación que aún persiste en la Argentina y los compromisos con el FMI: "El cumplimiento de las metas fiscales y monetarias serán fundamentales para que se mantenga el apoyo de EEUU", señala el informe de este organismo de investigación que tiene mucho peso en las decisiones políticas de su país.

Por otra parte, el informe vuelve a señalar que "la inflación se mantiene alta, el crecimiento es incierto y la deuda externa sigue siendo una carga significativa", para luego recalcar que "el futuro del país dependerá tanto de la implementación de políticas sostenibles como del apoyo externo, incluyendo la relación con el FMI y la supervisión del Congreso estadounidense". Está clarita la advertencia.

El camino del dólar

En la Argentina seguimos con la histeria del dólar. En ningún país la población y los operadores económicos están tan alertas con el valor del dólar, pero tampoco, en ningún país serio el gobierno manipula el valor de la moneda a su antojo. Eso no es liberal, por más que lo quieran dibujar.

Lo cierto es que, en el debut de los nuevos topes de las bandas cambiarias, como era de esperar, el dólar mayorista cerró casi 20 pesos más arriba que el último día del año anterior porque los operadores están atentos y quieren estar cerca del tope para tratar de sacarle dólares al Banco Central.

El mercado seguirá nervioso hasta el día 9 de enero, porque ese día el gobierno debe hacer frente a pagos por U$S 3700 millones de acreedores externos y U$S 500 millones de organismos públicos. De todos modos, el 2 de enero entró en vigencia una medida por la cual quedan liberados U$S 20.000 millones que ingresaron por el blanqueo del año pasado y debían quedar congelados hasta esta fecha. Desde ahora están disponibles para que sus dueños hagan lo que quieran y algunos piensan que una parte se puede volcar al mercado.

De la misma forma se habilitó la adhesión al régimen simplificado de Ganancias, que es un sistema por el cual podés hacer inversiones sin dar explicaciones hasta 100 millones de pesos. El gobierno tiene la esperanza que puedan incorporarse nuevos dólares al mercado. No hay que olvidar que, según datos del BCRA, los particulares tienen en el colchón o en cajas de seguridad U$S 217.000 millones.

Habrá que seguir los movimientos del mercado y también la evolución de las variables fiscales para llegar hasta el 9 de enero, que será un día clave. Hasta ahora el BCRA no pudo juntar los dólares necesarios y es posible que deba recurrir al swap con EE.UU. pero teniendo en cuenta las prevenciones es que comentamos antes.

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