Inteligencia: la oposición presiona para activar el control parlamentario del DNU
Bloques opositores pidieron a Menem y Villarruel que conformen las bicamerales para revisar los cambios en la SIDE, mientras el PRO anticipó un respaldo con cautela.
Las modificaciones a la Ley de Inteligencia comenzaron a escalar en la agenda política y ya generan tensión en el Congreso. Diputados de distintos bloques opositores reclamaron a las autoridades parlamentarias que se pongan en marcha las comisiones bicamerales encargadas de analizar el DNU 941/2025, que introduce cambios en el funcionamiento de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE).
El pedido fue dirigido a la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, y al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, con el objetivo de que se concrete el giro formal del decreto a la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, que tiene un plazo de diez días hábiles para emitir dictamen una vez recibido el expediente.
Desde el interbloque Unidos, legisladores como Gisela Scaglia, Maximiliano Ferraro, Martín Lousteau y Carlos Gutiérrez solicitaron que el DNU sea evaluado conforme a la ley que regula los decretos de Necesidad y Urgencia. En paralelo, Unión por la Patria fue más allá y presentó un proyecto de rechazo, al considerar que la norma "altera de manera sustancial el sistema democrático" al otorgar facultades coercitivas a la SIDE que, según el bloque, son incompatibles con el orden constitucional.
En ese sentido, los diputados de UxP sostuvieron que el decreto no cumple con los requisitos de necesidad y urgencia, ya que el Poder Ejecutivo contaba con herramientas institucionales -como la convocatoria a sesiones extraordinarias- para habilitar el debate legislativo ordinario.
El PRO, en cambio, adoptó una postura distinta. Aunque mantiene diferencias con el oficialismo, el bloque que conduce Cristian Ritondo expresó su respaldo inicial al decreto y pidió prudencia. Argumentó que se trata de una temática sensible para la seguridad y la defensa nacional y que antes de fijar una posición definitiva es necesario conocer los protocolos de aplicación y la normativa complementaria.
Según establece la Ley 26.122, la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo puede funcionar incluso durante el receso parlamentario y, en caso de que el jefe de Gabinete no remita el decreto en tiempo y forma, está habilitada a tratarlo de oficio. Si la comisión no se pronuncia dentro del plazo legal, ambas cámaras quedan habilitadas a llevar el DNU directamente al recinto para su aprobación o rechazo, sin posibilidad de modificaciones.
En ese escenario, la oposición deberá reunir quórum y mayorías propias para avanzar contra el decreto, mientras el oficialismo parte de un bloque de 95 diputados frente a una oposición fragmentada. El antecedente inmediato es el rechazo parlamentario, en 2024, de un DNU que asignaba fondos adicionales a la SIDE, la primera vez que el Congreso invalidó un decreto de este tipo a un presidente en funciones.
Aunque el DNU sobre Inteligencia no formará parte del temario de las próximas sesiones extraordinarias, la disputa política y parlamentaria ya está en marcha y promete ser uno de los debates más sensibles del año legislativo.