Aprender de una tragedia evitable: el aluvión de enero de 1970
El aluvión de enero 1970 afectó, principalmente, al departamento de Godoy Cruz.
Analizamos los diarios de esa fecha para recuperar la memoria de una tragedia que derivó, a través de los años, en la consolidación de obras de infraestructura aluvional y en la permanente atención al ordenamiento territorial con la finalidad de evitar un desastre similar.
Godoy Cruz es un territorio marcado por el descenso abrupto desde el piedemonte hacia la planicie del Gran Mendoza. Este relieve irregular está atravesado por arroyos secos que, durante la mayor parte del año, pasan inadvertidos, pero que ante lluvias intensas se transforman en violentos cauces de aluvión. Mientras la mayor parte de la población se concentraba en la planicie, numerosos barrios y asentamientos se extendían también por las primeras elevaciones del piedemonte.
A comienzos de la década de 1970, muchas de estas zonas altas estaban ocupadas por familias numerosas que habitaban viviendas precarias, construidas con materiales de ocasión y sin servicios básicos. A escasa distancia, el contraste urbano era evidente: barrios como el SUPE contaban con casas antisísmicas, agua potable, electricidad y sistemas de desagüe, reflejando profundas desigualdades en el proceso de urbanización.
El clima del verano mendocino constituye un factor clave para comprender la tragedia. Las altas temperaturas combinadas con elevados niveles de humedad favorecen la formación de tormentas en el piedemonte y la precordillera. Se trata de lluvias intensas y concentradas en breves períodos, muchas veces acompañadas de granizo, que al combinarse con el relieve montañoso incrementan notablemente el riesgo de aluviones, dirigidos inevitablemente hacia las áreas urbanas.
Para mitigar ese peligro se habían construido en Godoy Cruz dos diques de defensa aluvional, Frías y Maure, junto a sus canales de desagüe, emplazados sobre antiguos arroyos secos. Estas obras tenían como función regular las descargas provenientes de los cerros, conduciendo las aguas en sentido oeste-este hasta el canal Cacique Guaymallén. En el caso del dique Frías, su canal atravesaba incluso sectores céntricos y comerciales de la Capital.
El escenario comenzó a tornarse crítico a fines de diciembre de 1969, cuando una sucesión de tormentas afectó de manera persistente a la provincia. El 1 de enero de 1970 se produjeron inundaciones en el Gran Mendoza, y en los días siguientes nuevas lluvias intensas generaron anegamientos y situaciones de riesgo tanto en zonas urbanas como rurales. Mientras estas escenas se repetían, una amenaza mayor pasaba casi desapercibida: el deterioro de las defensas aluvionales, sometidas a un esfuerzo constante.
La tragedia se desató el domingo 4 de enero, cerca de las 18 horas. Un violento aluvión irrumpió sobre la avenida San Martín arrastrando barro, escombros y vehículos. Poco después se confirmó la causa: el colapso del dique Frías. La masa de agua y sedimentos avanzó sobre los asentamientos precarios ubicados al norte del barrio SUPE y a lo largo del canal, arrasando viviendas de la Villa del Parque. Cerca de 70 casas fueron destruidas en cuestión de minutos.
Las tareas de auxilio se organizaron de inmediato. Familias enteras, que habían perdido todas sus pertenencias, fueron evacuadas a instituciones como la capilla Virgen del Valle y la Escuela de Policía. Al mismo tiempo comenzaron a registrarse las primeras víctimas fatales. El impacto del temporal se extendió a otras infraestructuras: el puente Olive fue arrastrado por la corriente y el puente peatonal del canal Maure quedó destruido. Las autoridades concentraron sus esfuerzos en el rescate y la asistencia, apoyadas por fuerzas policiales y militares.
Con el paso de las horas, la magnitud del desastre se volvió evidente. La prensa informó la destrucción total de los asentamientos cercanos al sistema Frías y la muerte de más de 20 personas. Según datos oficiales, habían caído 60 milímetros de lluvia en apenas diez horas, provocando el desborde de numerosos canales del Gran Mendoza. Barrios como San Ignacio, Bella Vista, SUPE, Villa Sarmiento, Campo Pappa, Benegas y Flor de Cuyo resultaron afectados. Entre mil y mil setecientas personas debieron ser evacuadas.
Frente a la devastación surgió una fuerte respuesta solidaria, con donaciones y operativos de asistencia. Las investigaciones señalaron rápidamente una causa central: la falta de mantenimiento del dique Frías. La acumulación de sedimentos había reducido drásticamente su capacidad de regulación, hasta que la presión del agua provocó el colapso y liberó un torrente devastador.
Obras de control para reducir el riesgo aluvional
A más de cincuenta años de aquellos hechos, el aluvión de enero de 1970 aparece como una tragedia evitable. La combinación de factores naturales, deficiencias en la infraestructura, falta de mantenimiento y un crecimiento urbano desordenado -que empujó a los sectores más vulnerables a habitar zonas de alto riesgo- derivó en la pérdida de numerosas vidas humanas. Recuperar la memoria de este episodio no solo permite comprender el pasado, sino también reflexionar sobre el territorio y la necesidad de prevenir nuevas tragedias en el piedemonte mendocino.
Esta es la finalidad de las obras que el gobierno provincial y municipal realizan en el marco del ordenamiento territorial. La Comuna de Godoy Cruz informó, en diciembre pasado, sobre el avance en la prevención de riesgos hídricos con la finalización de las obras de control de torrentes en la cuenca 301, ubicadas entre las cuencas Frías y Maure, en la cerrillada de Mogotes. Los trabajos realizados por la Dirección de Hidráulica del Ministerio de Energía y Ambiente, fortalecen la protección del área urbana del departamento y del Gran Mendoza frente a aluviones estivales.
La intervención incluyó la construcción de terraplenes de retención y un vertedero de hormigón armado, lo que permite reducir el impacto de las crecidas y mejorar la seguridad aluvional. Desde el municipio destacaron el carácter estratégico de la obra para el ordenamiento territorial y la protección de la comunidad.
Aprender del pasado es una de las funciones de la historia, la provincia y el municipio a través de los años ha tomado nota de las consecuencias de la tragedia de 1970 y de la importancia de atender obras necesarias para la defensa de los habitantes y el territorio.
Fuentes
Diario Los Andes y Mendoza, enero de 1970.
Gobierno de Mendoza. Sistema de defensa aluvional del Gran Mendoza.
https://www.mendoza.gov.ar
Municipalidad de Godoy Cruz. Godoy Cruz fortalece su seguridad hídrica con nuevas
obras aluvionales. https://www.godoycruz.gob.ar
Recuperación de datos hemerográficos por José Muñoz.
Se adjuntan fotos de diarios de enero de 1970.