Mendoza ante el espejo de 2026: una sociedad que resiste el ajuste con la mirada en el mañana
El reciente informe de RZ Consultora revela una provincia marcada por una paradoja: mientras la mayoría sufre el presente económico, persiste una tenaz esperanza en que el "sacrificio" actual rinda frutos. La polarización política, lejos de disolverse tras las elecciones, se ha cristalizado como el nuevo lenguaje cotidiano de los mendocinos.
A poco de comenzar el año, el Gran Mendoza se encuentra atravesando un estado de ánimo dual, complejo y profundamente dividido. Los datos que emergen de la última encuesta dirigida por el Lic. Rubén Zavi sobre 1.300 casos efectivos no solo hablan de números, sino de una estructura social que ha decidido, en su mayoría, otorgar una "validación provisoria" al rumbo del país, pese a que el bolsillo diga lo contrario.
El dato que más resalta en el informe es el desacople entre la percepción actual y la expectativa a futuro. El 44,5% de los encuestados califica la situación económica nacional como "mala", mientras que un 23,3% la define como "regular". Sin embargo, el malestar del presente no ha logrado aniquilar el horizonte de esperanza. En una cifra que desafía la lógica del desgaste tradicional, el 52,1% de los mendocinos sostiene que los sacrificios actuales "van a valer la pena".
Esta "tolerancia condicionada al ajuste" se refleja en la mirada hacia 2027: un 51,7% proyecta que la economía estará mejor dentro de un año, frente a un 42,8% que se mantiene en el pesimismo.
Para la consultora, se trata de una paradoja central: el ciudadano mendocino está procesando el conflicto nacional con un pragmatismo notable, diferenciando lo que vive hoy de lo que espera recoger mañana.
El blindaje de Javier Milei
La figura presidencial parece gozar de un ecosistema propio. Javier Milei mantiene niveles de confianza que superan la evaluación de su propia gestión administrativa. Mientras que el 53% de la muestra manifiesta tener "mucha confianza" en él como presidente, la aprobación de su gobierno se equilibra en un 54,2% de visiones positivas frente a un 45,8% de negativas.
El liderazgo presidencial actúa, según el análisis de RZ, como un "amortiguador político". La comunicación de Milei, aunque genera rechazo en la mitad de la población (50%), es comprendida incluso por aquellos que no la comparten, lo que sugiere que el mensaje llega con claridad, aunque no siempre con consenso.
La "grieta" se vuelve estructural
Si se esperaba que el tiempo suavizara las asperezas de la última campaña presidencial, el informe de enero de 2026 dice lo contrario. Mendoza vive en dos universos cerrados y casi incomunicados:
El universo oficialista: El votante de Milei es marcadamente optimista (84,1%), confía plenamente en la dirección del país (78,8%) y ya visualiza un nuevo mandato, con un 78% que cree que el presidente merece ser reelegido.
El universo opositor: En la vereda de enfrente, el votante de Sergio Massa vive una realidad diametralmente opuesta. El 91,9% ve la economía como mala y la misma proporción cree que el país camina en la dirección incorrecta10. En este sector, el rechazo a la reelección es casi unánime: 96,8%.
Un cheque que vence pronto
A pesar del respaldo actual, el informe advierte sobre la "reversibilidad" de este apoyo. El apoyo a una eventual reelección se encuentra hoy en un empate técnico: un 50% a favor frente a un 44,5% en contra, con un pequeño pero vital sector del 5,5% que considera que "todavía es temprano" para dar una sentencia.
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En conclusión, Mendoza inicia 2026 validando el liderazgo de Milei pero bajo una condición estricta de resultados. Como señala el Lic. Zavi, el desafío del Gobierno será evitar que la esperanza se transforme en desgaste. Por ahora, la sociedad mendocina parece haber elegido creer, pero con las reservas de quien sabe que el tiempo de los sacrificios no puede ser eterno.