Viajar a Chile costará más: fuerte suba del peaje en la Ruta 60-CH
Desde este sábado rige un aumento del 50,5% en el peaje de Quillota, clave para quienes cruzan desde Mendoza hacia la Región de Valparaíso, con tarifas que en horario punta ya superan los $13.000 argentinos.
A partir de este fin de semana, cruzar a Chile por la Ruta 60-CH implicará un gasto mayor para quienes viajen desde Mendoza hacia las playas del Pacífico. La concesionaria Autopista de Los Andes S.A. aplicó una actualización tarifaria que comenzó a regir este sábado 10 de enero de 2026 y se mantendrá vigente hasta el 9 de enero de 2027, alcanzando a todo tipo de vehículos que utilicen este corredor internacional.
El mayor impacto se sentirá en la plaza de peaje troncal de Quillota, una parada obligada para los autos argentinos una vez superada la cordillera. En el caso de vehículos particulares y camionetas, la tarifa en horario punta pasó a ser de 8.050 pesos chilenos, lo que equivale a unos 13.360 pesos argentinos, marcando un salto significativo frente a los valores anteriores.
Hasta ahora, el mismo peaje en horario normal costaba 5.350 pesos chilenos, es decir, cerca de 8.880 pesos argentinos. La diferencia entre ambos valores es de 2.700 pesos chilenos -alrededor de 4.480 pesos argentinos-, lo que representa una suba del 50,5% solo por ese tramo del recorrido. El aumento también generó quejas entre los propios usuarios chilenos.
La aplicación del horario punta depende tanto del sentido de circulación como de la época del año. Para quienes viajan hacia la costa, el valor más alto rige principalmente los viernes por la tarde y los sábados al mediodía durante la temporada alta, y se extiende también a los lunes en fines de semana largos. En dirección hacia la Argentina, el esquema se activa sobre todo los domingos y días de regreso, en especial entre las 17 y las 21, cuando se concentra el mayor caudal de vehículos.
Con este nuevo cuadro tarifario, vuelve a ponerse bajo la lupa el costo total de viajar a Chile desde Mendoza, especialmente en períodos de alta demanda turística. A los peajes más elevados se suman otros gastos inevitables como el combustible, los seguros obligatorios y las variaciones del tipo de cambio, que terminan encareciendo aún más el cruce de la cordillera.