Opinión

Descentralización minera

"Malargüe exige el traslado de la Dirección Provincial de Minería (DPM)", escribe Horacio Marinaro.

Horacio Marinaro
Exconcejal de Malargüe por el PD.

La realidad vigente de este escrito no es una mera solicitud; es una declaración formal de opinión, decidida e impostergable, impulsada en mi carácter de ciudadano naturalizado malargüino, es decir lo que yo llamo un "VyQ" (un venido y quedado), con el único objetivo de anunciar la irresponsable situación que mantiene a la Dirección Provincial de Minería (DPM) con sede en Mendoza Capital.

Esta política de centralización es un claro acto de indiferencia hacia el principal polo de actividad minera de la provincia, un patrón de conducta que lamentablemente, se profundiza en la actual gestión provincial, empecinado en promover y priorizar las políticas para grandes padrones con el único objetivo final de mantener el "poder".

La Injusticia del centralismo provincial que solo funciona ante los grandes padrones significa una postergación contínua para Malargüe. ¡Ya basta!, la Dirección Provincial de Minería (DPM) debe dejar de ser un organismo de escritorio en la capital para convertirse en un motor de desarrollo en el territorio al que realmente pertenece: en Malargüe.

Nuestro sentir se fundamenta en el convencimiento de que la reubicación de la estratégica dirección debe estar en Malargüe, esto no es una elección, sino un imperativo estratégico, y un derecho geográfico, además de económico y educativo. Los fuertes y reales argumentos que sostienen esta postura revelan la continua postergación de nuestra región.

Como Distrito Minero Malargüe Occidental y concentración de proyectos somos un territorio ignorado. Malargüe es el departamento que sostiene el potencial minero de Mendoza. Concentramos la mayor cantidad de proyectos, mientras la dirección opera a cientos de kilómetros de distancia.

Hoy, el camino operacional entre el lugar donde se toman las decisiones mineras y el lugar donde impactan esas decisiones es de más de 400 kilómetros. Mantener la DPM en la Ciudad de Mendoza, mientras el corazón productivo y potencial de la minería provincial late en el Sur, es una burla a la justicia territorial y un acto de profunda ineficiencia burocrática.

Malargüe hoy conserva intacta la infraestructura educativa y el capital humano único y con formación desaprovechada. Vale la pena recordar que nuestro departamento es el único con una escuela secundaria técnica especializada en minería "Escuela Técnica Química Industrial y Minera N° 4-018 Manuel Nicolás Savio".

Esta realidad demuestra y exige que somos el centro natural de la formación sectorial. Mantener la dirección lejos es una burla a nuestros jóvenes talentos y una total negligencia en la facilitación de colaboración con la formación aplicada a la minería y la incorporación de profesionales locales a la gestión pública.

Una vez más la absoluta negación a la "descentralización y desarrollo regional" (una promesa Incumplida o una realidad ejecutada). El sitio actual no es solo un obstáculo burocrático; es un distintivo histórico de la falta de voluntad política real para la descentralización. Esto ya es un clásico en el gobierno provincial, el Mantener la gestión provincial concentrada, impidiendo que Malargüe reciba los beneficios logísticos y económicos esperados por ser la capital minera de hecho.

El actual gobierno provincial, al mantener este statu quo, nos deja una vez más con las manos vacías y sin la capacidad de control que merecemos, demostrando una indiferencia y una malicia injustificable.

¿Dónde quedó aquello del sostenimiento de la licencia social y el estímulo a la transparencia?. El resultado es "pérdida de confianza". Es más que claro que La Dirección debe rendir cuentas a la comunidad que vive junto a los proyectos. La distancia actual genera un peligroso quebranto en la transparencia y confianza. El ser testigo y la presencia física en el territorio minero es un acto de respeto fundamental y una obligación para fortalecer la licencia social.

El beneficio de la proximidad es la herramienta más potente para la descentralización efectiva y el empoderamiento local. La centralización fomenta la toma de decisiones descontextualizadas. Cercanía significa eficiencia operativa dando respuestas inmediatas a emergencias, monitoreo permanente de las operaciones y ahorro en los costos logísticos que hoy solventa el Estado.

Hacemos un llamado a la acción inmediata al poder político local , entiéndase, Intendente y HCD y a la Cámara de Comercio Industria, Minería, Agrícola Ganadero y Turismo de Malargüe, la Cámara de Productores y Proveedores Mineros de Malargüe. Exigimos al gobierno provincial que abandone el fervor centralista. El desarrollo de Mendoza debe ser federal.

Es hora de revertir la histórica postergación de Malargüe y asegurar un desarrollo armónico y justo de la actividad minera en Mendoza. El traslado inmediato de la Dirección de Minería a Malargüe no es una opción; es una deuda histórica y una condición sine qua non para garantizar un desarrollo minero legítimo y sustentable.

El traslado de la Dirección Provincial de Minería a Malargüe debe ser un compromiso de gestión innegociable con fecha de cumplimiento inmediata. Esperamos una pronta y reparadora respuesta a este reclamo que consideramos vital para revertir la histórica postergación de Malargüe y asegurar un desarrollo armónico y justo de la actividad minera en Mendoza

Un dato de la realidad,la direción de ganadería está en Gral Avear y es donde se hace la fiesta provincial de la ganaderia.

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