OPINIÓN

Fronteras saturadas: Más de 30 millones de ingresos y un sistema al límite

El análisis de Pablo Ciulla, Gerente de Smart Cities and Mobility de SONDA Argentina, sobre la crítica situación de los pasos fronterizos en nuestro país, que durante 2024 registraron el ingreso de más de 30 millones de personas.

Pablo Ciulla
Gerente de Smart Cities and Mobility de SONDA Argentina.

Durante 2024, más de 30 millones de personas ingresaron a la Argentina a través de distintos pasos fronterizos. De acuerdo con datos del Ministerio de Economía, el 60% lo hizo por los puentes internacionales Tancredo Neves y San Roque González de la Santa Cruz, ambos en Misiones, y por el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en la provincia de Buenos Aires.

Estas tres vías concentran la mayor parte del flujo de entrada al país. Aun así, la gestión de los puestos de control integrados cumple su función de manera solo parcial. La falta de coordinación entre países y entre los propios organismos nacionales, sumada a factores externos como el clima, provoca que los procesos se fragmenten en pasos desconectados y poco coherentes. Esto impacta especialmente en los transportistas de carga, quienes enfrentan demoras constantes, mayores costos operativos y condiciones complejas durante los meses de invierno.

Ante este escenario, resultaba imprescindible modernizar el sistema aduanero para mejorar la eficiencia, reducir tiempos y avanzar hacia una coordinación digital entre todas las instituciones que intervienen en los pasos fronterizos.

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Uno de los pasos con mayores complicaciones, es el Cristo Redentor hacia Chile. Sobre todo, en el periodo estival debido a que se juntan las personas que deben cruzar por turismo, con las que la utilizan como ruta comercial. Además, durante el invierno, las inclemencias climáticas suelen cortar algunos días el paso.

Entre las principales causas de las demoras en los pasos aduaneros están las

deficiencias relacionadas a la infraestructura como así también la falta de recursos humanos con relación a los controles que se deben hacer. Así mismo existen temas de normativas y procedimientos sobre los cuales habría que trabajar para agilizar los pasos de personas y mercaderías.

La infraestructura también incluye el aspecto tecnológico. y en ese sentido, hay soluciones probadas en otros países de la región como la lectura automática de patentes, contenedores marítimos y señalización de estos.

Asimismo, para el registro de las personas existen lectores de documentos que, combinados con el reconocimiento facial, posibilitan la identificación de individuos permitiendo la agilización de los procesos.

Los pasos fronterizos de Argentina podrían agilizar sus procesos con plataformas aduaneras que hagan una coordinación integral de frontera. Nuestros modelos aplicados en pasos fronterizos de la región redujeron más de 40% los tiempos de tramitación pasando de 240 a solo 15 minutos gracias a un modelo integrado de ventanilla única que articula Migración, Aduanas, Sanidad y Seguridad.

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Entre sus múltiples beneficios, la plataforma también permite integrar en tiempo real múltiples entidades públicas; alineación con los estándares internacionales de la Organización Mundial de Aduanas; gestión 100% local; automatización de inspecciones mediante OCR/ANPR; Rayos X; identificación biométrica y trazabilidad para los vehículos.

La falta de integración entre organismos, los procesos fragmentados y la infraestructura -física y digital- desactualizada generan demoras que impactan directamente en la competitividad del comercio exterior y en la experiencia de quienes ingresan y salen del país.

La evidencia regional muestra que la tecnología y la coordinación institucional funcionan: modelos de ventanilla única, automatización de controles y sistemas de identificación inteligente permiten reducir tiempos, costos y márgenes de error sin resignar seguridad. El desafío para Argentina ya no pasa por diagnosticar el problema, sino por acelerar la modernización del sistema fronterizo y adaptarlo a la escala y complejidad del flujo actual.

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