Verano en Mendoza: 60% de ocupación y un turismo condicionado por la economía
Marcelo Reynoso, director de Desarrollo Turístico e Innovación del Emetur, analizó en Radio Post la temporada de verano, explicó las diferencias de ocupación por regiones, habló de la caída del consumo, del rol del turismo brasileño y de la estrategia oficial para sostener y proyectar la actividad.
La temporada de verano en Mendoza transita un escenario complejo, con números que muestran estabilidad en la ocupación, pero dificultades vinculadas al contexto económico y al comportamiento del consumo. Así lo explicó Marcelo Reynoso, director de Desarrollo Turístico e Innovación del Emetur, al detallar los datos oficiales y las perspectivas del sector.
"Nosotros estamos viendo un 60% de ocupación a nivel provincial con distintos datos que se van moviendo conforme suceden hechos turísticos y conforme los destinos", señaló durante el programa "A pesar de las llamas" por Radio Post. Según explicó, el promedio es dispar según las regiones: "Malargüe subió al 80% por la Fiesta del Chivo y vemos aproximadamente un promedio del 70% en la zona sur, que es donde, por supuesto, hay más posibilidades de actividades náuticas, actividades que tienen que ver con el agua, y disminuye en la zona metropolitana a menos de 55% por ahí y un poco más en la montaña".
Con ese comportamiento, precisó que "la media que tenemos a nivel provincial de la primera quincena y proyectado en el mes es que vamos a estar ahí en el 60%, muy similar al año anterior y muy similar a la media de enero para Mendoza".
Ocupación estable, menos consumo y un piso que no cae
Reynoso reconoció que el escenario no es sencillo y que el turismo viene sintiendo el impacto de la coyuntura. "Es cierto, las noticias que están arrojando en todas las salidas del país, terrestre y aérea, dicen que ha disminuido un poco la demanda argentina hacia destinos del exterior, pero indudablemente también la Argentina está retraída por ahora al viaje", afirmó.
En ese contexto, sostuvo que los destinos de playa presentan mejores números, algo que consideró lógico, pero remarcó que Mendoza logró sostenerse: "Sabemos que estamos con un piso que está estable, que nos dio el año pasado una media de unos 3,6 millones y entendemos que este año no estaríamos proyectándonos por debajo de eso".
Recordó que los picos se alcanzaron en otros momentos: "Anual habíamos llegado a unos picos en el 2019 y en el 2023 que pasaron los 3,8 millones, pero digamos que el piso nuestro hoy ya se ha establecido en 3,6". Y agregó: "Esperamos que cuando cambien algunas condiciones generales y de la macroeconomía poder después superarlo a esos picos en los que llegamos".
Sobre la caída del consumo, coincidió con el diagnóstico de la Cámara de Turismo: "Básicamente lo que han visto es una caída de la visita de la gente de clase media en la Argentina. Y eso es crisis económica, fundamentalmente gente que no puede salir de vacaciones".
En ese sentido, fue claro al señalar los límites de la política turística: "Es algo que nosotros con nuestras políticas de desarrollo y promoción turística no podemos contrarrestar porque son las condiciones macroeconómicas". Y explicó el comportamiento del viajero argentino: "Más que de intuición, los argentinos que tienen imposibilidad de viajar probablemente estén especulando si es conveniente ahora o esperar a ver cómo continúa la macroeconomía, si hay una expansión del consumo o no".
"El gasto turístico es un gasto posterior a los gastos fijos, como pueden ser salud, educación y todo lo que implica el sostenimiento de una casa, una familia", sostuvo, y concluyó: "Por lo tanto, es más fácil postergar un gasto turístico que otro".
Brasil, alta gama y la estrategia a largo plazo
Al analizar el turismo internacional, Reynoso se detuvo especialmente en el mercado brasileño. "En ese momento el cambio era muy favorable y nos vimos choqueados por el alto consumo, porque había un consumo excesivo por parte del pasajero que llegaba por cuatro días y te pedía los cuatro mejores almuerzos y las cuatro mejores cenas", recordó. "Ese paquete que probablemente en ese momento le podía salir 1.000 dólares y que ahora quizás le sale 2.000, o que el real no tiene el mismo poder adquisitivo".
Aun así, remarcó que el flujo se mantiene: "En el pico llegamos a 120.000 brasileros y ahora de nuevo estamos en la media, fue lo que registramos durante el 2025, de aproximadamente 90.000 brasileros". Y aclaró: "La demanda no ha disminuido, sí disminuyó el gasto y sí cayó de ese pico, que fue el mismo que tuvimos también con el turismo nacional, esa disminución de los 3,8 a los 3,6".
Para el funcionario, el desafío es ampliar mercados: "100.000, así fueran 200.000 visitantes brasileros al año, es nada comparado con el volumen del mercado. Por lo tanto, hay que seguir trabajando mucho". En esa línea, llamó a sostener vínculos: "Todos los mendocinos que estén vinculados con el mercado brasilero siempre procurar que el brasilero nos mire, de manera de ir afincando una demanda que tiene que crecer indudablemente".
Reinoso también destacó la estrategia de posicionamiento internacional en segmentos de mayor poder adquisitivo. "Seguimos teniendo anuncios de inversiones en hotelería y de alta gama, por eso estamos trabajando mucho en la ubicación y en la promoción del destino a nivel internacional en esos segmentos que no estarían viendo el problema de los precios o de su economía familiar".
Como respaldo a esa estrategia, mencionó: "Lo sigue confirmando esa noticia que salió del portal Time Out que confirma a Mendoza entre uno de los destinos elegidos en el mundo", y agregó que también influyen "la conflictividad bélica y social que hay en determinados sitios del globo".
Finalmente, se refirió a la polémica sobre los precios: "No fuimos nosotros los que hicimos ni mandamos hacer el estudio, es un estudio económico que lo confirma: no somos un destino caro en comparación con otros destinos de la misma posición".
Antes de despedirse, dejó una imagen del movimiento turístico más allá del Gran Mendoza: "Me estoy yendo a Malargüe para acompañar una cabalgata de la asociación sanmartiniana por el paso del Planchón". Y concluyó: "Suceden muchas cosas en todo el territorio provincial, hay distintos consumos turísticos y distintas demandas"