Incendios fuera de control en el sur de Chile
El fuego avanzó con rapidez desde la noche del sábado, dejó al menos 19 muertos, miles de evacuados y más de 300 viviendas destruidas. El Gobierno decretó Estado de Catástrofe y alerta roja en ambas regiones.
Una serie de incendios forestales que continúan activos en el sur de Chile mantiene en vilo a las regiones de Ñuble y Biobío, donde el balance provisorio ya registra 19 personas fallecidas. Según el último informe oficial, 18 de las víctimas corresponden al Biobío y una al Ñuble. Ambas zonas permanecen bajo alerta roja y Estado de Catástrofe, en un escenario agravado por las altas temperaturas y los fuertes vientos.
Las autoridades advierten que el panorama sigue siendo crítico y que las próximas horas serán determinantes. El pronóstico climático anticipa para este lunes temperaturas que podrían alcanzar los 37°C en varias comunas de ambas regiones, un factor que podría favorecer una mayor propagación del fuego en sectores ya afectados.
El avance del fuego y las primeras evacuaciones
La emergencia comenzó a intensificarse durante la tarde y noche del sábado, cuando se registraron múltiples focos de incendio en las comunas de Lirquén, Penco, Tomé y Talcahuano, en la región del Biobío. En paralelo, en la comuna de Quillón, en Ñuble, las llamas avanzaron rápidamente, arrasando con amplias zonas.
Con el correr de las horas, el fuego se expandió hacia distintos sectores del Biobío y alcanzó áreas pobladas del Gran Concepción. Durante la madrugada del domingo, con varios siniestros fuera de control y un escenario de destrucción creciente, el Presidente Gabriel Boric decretó el Estado de Catástrofe para ambas regiones, pasadas las 3:00 de la mañana. Para ese momento, más de 20.000 personas ya habían sido evacuadas.
"Ante los graves incendios en curso he decidido declarar estado de catástrofe en las regiones de Ñuble y Biobío. Todos los recursos están disponibles", anunció el mandatario a través de la red social X.
Testimonios y dimensión del desastre
Durante las primeras horas del domingo, la magnitud de la tragedia comenzó a hacerse visible. El gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, calificó la situación como "una tragedia pocas veces vista en la zona" y sostuvo que el impacto podría ser incluso mayor que el registrado tras el terremoto de 2010.
"Lo que estamos viviendo es una catástrofe peor, a mi modo de entenderlo, que lo que vivimos en el 2010. El fuego no tiene compasión con nadie, arrasa con todo, y las imágenes son realmente dramáticas", afirmó. En diálogo con T13, agregó que el nivel de afectación recién podrá dimensionarse plenamente con la luz del día, tras una noche marcada por el avance descontrolado de las llamas.
En Penco, uno de los puntos más golpeados, el alcalde Rodrigo Vera expresó su angustia entre lágrimas. "Los bomberos en estos momentos están llorando, destruidos. Es fuerte lo que estamos viviendo. Hay gente que está muriendo y no tengo respuesta", dijo. Además, alertó sobre la situación humanitaria y sanitaria, al señalar que los albergues están colapsados y que muchas familias carecen de alimentos, por lo que pidió asistencia urgente de la Junaeb para garantizar la alimentación de niños y niñas.
Boric en la zona y toque de queda
Durante la tarde del domingo, el Presidente Boric se trasladó a las áreas más afectadas, mientras las autoridades locales confirmaban la implementación de toque de queda en comunas como Penco, Nacimiento y Laja, hasta nuevo aviso.
En su primera declaración desde la zona, el mandatario confirmó que el número de fallecidos ascendía a 18 en ese momento, aunque advirtió que la cifra aumentaría. Horas más tarde se confirmó una nueva víctima fatal, elevando el total a 19.
Boric también informó que más de 300 viviendas habían sido destruidas, aunque advirtió que esa cifra es preliminar y que "seguramente serán más de mil". En ese contexto, confirmó que mantuvo contacto con el Presidente electo, José Antonio Kast, para coordinar acciones frente a una emergencia que, según anticipó, se extenderá por varios meses.
"Esto lo vamos a tener que afrontar en conjunto. Gobierno saliente y Gobierno entrante tenemos que ser uno para responderle a los chilenos que nos necesitan", sostuvo Boric, quien destacó la disposición de Kast para trabajar de manera coordinada.
Último balance y situación actual
Ya por la noche del domingo, el ministro de Justicia, Luis Cordero, entregó el último reporte tras un nuevo Comité Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid), en el que participó también la directora nacional de Senapred, Alicia Cebrián. El funcionario advirtió que el escenario sigue siendo extremadamente complejo.
"Estamos frente a un evento extremo. En términos de intensidad, es un mega incendio comparable a los de 2017, 2023 y 2024", afirmó Cordero.
El informe confirmó cerca de 1.500 personas damnificadas, más de 325 viviendas destruidas y alrededor de 1.100 casas en evaluación por daños. Senapred indicó que aún hay 23 incendios en combate: siete en Ñuble, siete en Biobío, cinco en La Araucanía y el resto en otras regiones del país.
Además, se evalúan unas 140 viviendas en Ñuble y cerca de 1.000 en Biobío, cifras que podrían incrementarse. Hasta el momento, las llamas ya arrasaron más de 25.000 hectáreas y obligaron a evacuar a casi 50.000 personas, en una de las emergencias más graves que ha enfrentado el sur de Chile en los últimos años.
Fuente: Emol.com -