El costo invisible de lo barato
Al final del día, cada vez que compramos algo que cuesta "dos mangos", alguien está poniendo el cuerpo y la vida en condiciones que acá, por suerte, todavía nos espantan.
Seguro viste las publicidades de Shein y Temu. Ropa a precio de ganga y chiches para la casa que parecen regalados. Pero como decía mi abuela: "cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía". El truco para que algo sea tan barato es que alguien, en algún lugar del mundo, está pagando la diferencia con su salud o su libertad.
En Argentina conocemos bien lo que son los talleres clandestinos (especialmente en el rubro textil), pero lo que pasa con estos gigantes asiáticos es esa misma precariedad multiplicada a escala global y tecnológica.
El horario esclavo (Shein)
La realidad: En las fábricas de Guangzhou (China), la gente trabaja hasta 12 o 13 horas por día. El dato feo: Tienen un solo día libre al mes. O sea, si el mes tiene 31 días, trabajan 31. Comparación criolla: En Argentina, la jornada legal es de 8 horas. Lo que hace Shein es como si un laburante de una textil acá entrara a las 8 de la mañana y se fuera a las 9 de la noche, de lunes a lunes, sin ver a su familia.El fantasma del trabajo forzado"(Temu)
La realidad: A diferencia de Shein, Temu es un mercado que conecta miles de fábricas. El Congreso de EE. UU. detectó que hay un riesgo altísimo de que usen trabajo forzado de minorías (como los uigures en Xinjiang). El dato feo: No es solo que les paguen poco; es que en muchos casos no tienen opción de irse. Comparación criolla: Es el equivalente a las denuncias de trabajo esclavo en campos de cosecha o talleres cerrados con candado que hemos visto en las noticias acá, pero amparado por una plataforma digital que dice "yo solo soy el intermediario".El veneno en la ropa (calidad y salud)
La realidad: Para bajar costos, usan químicos que están prohibidos en casi todo el mundo. El dato feo: El gobierno de Seúl encontró productos con 600 veces más plomo y tóxicos de lo permitido. Comparación criolla: Es como comprar algo en la calle que sabés que te va a dar alergia, pero multiplicado por mil porque son químicos que se acumulan en el cuerpo.Las investigaciones sobre Shein y Temu han cobrado mucha fuerza en los últimos dos años (2024-2025). Fuentes serias como el Congreso de EE. UU., la ONG suiza Public Eye, y diversos reportes de la BBC y Bloomberg han expuesto un modelo de negocio que, aunque muy eficiente en costos, presenta condiciones laborales alarmantes.
Shein: El gigante de la moda rápida
Aunque Shein publica informes de sostenibilidad, las auditorías externas cuentan una historia distinta:
Jornadas de 75 horas semanales: Investigaciones de la ONG Public Eye (2024) revelaron que trabajadores en fábricas de Guangzhou trabajan regularmente hasta 12 o 13 horas al día, con solo un día libre al mes. Esto viola gravemente las leyes laborales chinas, que limitan la semana laboral a 44 horas. Pago por pieza: Los operarios suelen cobrar por cada prenda terminada. Esto los obliga a trabajar a velocidades extremas para alcanzar un salario básico, eliminando incentivos para la seguridad laboral. Falta de seguridad física: Muchos de estos talleres operan en edificios residenciales reconvertidos que carecen de salidas de emergencia adecuadas o sistemas contra incendios, lo que representa un riesgo alto de accidentes.Temu: El modelo de Opacidad Total
Temu es propiedad de PDD Holdings y su modelo es distinto: funciona como un mercado que conecta directamente a fabricantes con consumidores. Esto le permite evadir responsabilidad directa, pero las investigaciones son severas:
Puntos comunes y controversias legales
A enero de 2026, ambas empresas enfrentan una presión regulatoria sin precedentes:
Lista de Trabajo Forzoso: El Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. ha debatido incluir a ambas compañías en su lista negra de trabajo forzado, lo que bloquearía sus importaciones. Evasión de controles (De Minimis): Ambas aprovechan leyes que permiten importar paquetes de bajo valor sin pagar impuestos ni pasar por inspecciones rigurosas, lo que dificulta a las autoridades verificar si los productos fueron hechos éticamente. Salarios por debajo del mínimo vital: Aunque los salarios nominales pueden parecer "decentes" en algunas regiones, no alcanzan los estándares de un salario digno (aquel que permite cubrir vivienda, salud y ahorro) dado el desgaste físico que imponen.Ambas compañías niegan oficialmente estas acusaciones, afirmando que tienen "tolerancia cero" con el trabajo forzado y que realizan auditorías internas. Sin embargo, las auditorías de terceros rara vez tienen acceso total a los talleres más pequeños que fabrican sus productos. Esta es la realidad cruda, detrás del brillo de la pantalla y los precios de liquidación. Al final del día, cada vez que compramos algo que cuesta "dos mangos", alguien está poniendo el cuerpo y la vida en condiciones que acá, por suerte, todavía nos espantan.
Fuentes: Public Eye (ONG Suiza), Congreso de los Estados Unidos, BBC News e investigaciones de campo, Gobierno Metropolitano de Seúl (Corea del Sur), Bloomberg y Reuters (Reportes Financieros), The Guardian.
https://www.youtube.com/watch?v=YMxWnJcuvx8&t=107s