Política

La UCR negocia con Bullrich cambios clave a la reforma laboral en el Senado

El radicalismo admite coincidencias "en un 80-85%" con el proyecto, aunque reclamará cambios en cuestiones federales, beneficios a empresas y facultades delegadas, en una negociación decisiva para que el oficialismo reúna los votos en el Senado.

El bloque de senadores de la Unión Cívica Radical (UCR) se reunió de manera virtual y definió la estrategia con la que esta tarde se sentará a negociar con la titular libertaria del Senado, Patricia Bullrich. El encuentro está previsto para las 15 en la oficina central del partido en el Palacio Legislativo y también participarán referentes del PRO y legisladores provinciales, piezas necesarias para que el Gobierno alcance el número que le permita llevar la reforma laboral al recinto durante las sesiones extraordinarias que se proyectan para el 11 y 12 de febrero.

Conducidos por el correntino Eduardo Vischi, los radicales optaron por la cautela y evitaron adelantar públicamente una posición cerrada antes del "cara a cara" con Bullrich. "Si nos jugó bien y con respeto en diciembre, no hay apuro alguno y mejor hablarlo mañana", señaló un senador.

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En privado, sin embargo, desde distintos despachos admitieron que la bancada acompaña la iniciativa "en un 80-85%", aunque existen puntos sensibles que deberán revisarse. Entre ellos figuran aspectos vinculados al federalismo -como una eventual quita de coparticipación-, algunos "beneficios" que podrían favorecer a grandes empresas y que varios quieren recalibrar, y temas puntuales como la cuota solidaria sindical.

También aparece la preocupación por el uso de decretos de necesidad y urgencia que luego quedan frenados en la Justicia. "Lo mejor es hacer algo prolijo, por ley y acabar de una vez por todas con cosas no saldadas hace años", planteó un legislador habituado a las negociaciones.

Desde otro sector de la oposición dialoguista reforzaron esa idea: "Acotamos al máximo posible lo que se requerirá. Pero hay puntos en los que no hay mucho margen para ceder. Se verá cuánto aporta la Casa Rosada para arribar a destino. Queremos que salga lo mejor".

La aritmética parlamentaria explica la centralidad de estas conversaciones. El oficialismo cuenta con un interbloque de 21 senadores y necesita llegar a 37 para habilitar la sesión. Por eso debe sumar apoyos en la UCR, en el PRO -donde tres votos que maneja el misionero Martín Goerling aparecen como determinantes- y en representantes provinciales que no siempre responden en bloque a los gobernadores. En los últimos días, una fuente cercana al Ejecutivo aseguró que desde al menos una fuerza del interior "ya se comprometieron" a acompañar el proyecto.

Para la reunión de esta tarde se espera la presencia, entre otros, de Carlos Espínola (Corrientes-Provincias Unidas), Flavia Royón (Primero los Salteños) y Julieta Corroza (La Neuquinidad), referentes en la Cámara alta de los gobernadores Gustavo Sáenz y Rolando Figueroa. Este último busca recomponer su perfil político tras la dura derrota frente a La Libertad Avanza en octubre pasado.

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Uno de los artículos que más inquietud genera en distintos bloques es el 212, incluido en un despacho firmado en diciembre. Allí se establece que varias disposiciones -como el Fondo de Asistencia Laboral, el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones y los cambios impositivos- entrarán en vigencia cuando así lo determine el Ministerio de Economía para cumplir con metas fiscales. Un senador resumió la inquietud de sus colegas: "Es como dejarle una facultad delegada, prácticamente".

En paralelo, otro proyecto con dictamen listo para tratar en el recinto es el que introduce modificaciones en la legislación sobre glaciares, que también despierta reparos. Legisladores especializados mencionan tres ejes de preocupación: la necesidad de revisar cómo se aplicará el Acuerdo de Escazú en términos de participación ciudadana; el amplio margen que se otorgaría a los gobernadores para delimitar zonas protegidas; y el impacto en el nivel de regalías.

"Uno puede decir que toda la provincia es periglacial. Otro, nada. Y si en dos años llega otro mandatario de distinto tono político y da vuelta esa decisión, ¿quién habla con el dueño del emprendimiento?", advirtieron desde un despacho influyente. En cuanto al último punto, varios consideran que el porcentaje de regalías previsto es "bajísimo", lo que suma tensión a una agenda legislativa cargada de negociaciones finas y números ajustados.

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