Posicoinamiento

La Iglesia rechaza la baja de la edad de imputabilidad a jóvenes delincuentes

En un documento firmado por la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, los obispos advirtieron que centrar el debate en el castigo a menores es una respuesta simplista y reclamaron políticas públicas orientadas a la prevención, la educación y el acompañamiento social.

La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) fijó una posición clara frente al debate sobre la baja de la edad de imputabilidad penal: "No es el camino". 

Hay dos obispos vinculados a Mendoza en la firma del documento: Sergio Buenanueva, mendocino, ex obispo auxiliar y actual obispo de San Francisco, Córdoba, y el arzobispo actual de Mendoza y presidente del Episcopado, la máxima jerarquía de la Iglesia, Marcelo Colombo.

En un pronunciamiento difundido el 31 de enero, en el marco de la memoria de san Juan Bosco, la Iglesia católica llamó a evitar respuestas "baratas" centradas exclusivamente en la pena y pidió poner el foco en lo que verdaderamente previene el delito: más educación, más comunidad y un Estado presente.

Bajo el título "Para los jóvenes, más educación, más comunidad", el documento advierte que insistir en la reducción de la edad de imputabilidad como única respuesta frente a hechos delictivos protagonizados por menores implica simplificar una realidad compleja y dolorosa, que interpela no solo al sistema penal sino también a las familias, la escuela, la comunidad y las políticas públicas.

"La Iglesia está cercana al dolor desgarrador de las familias y comunidades víctimas de estos delitos", señala el texto, pero aclara que una discusión enfocada únicamente en la edad penal "corre el riesgo de dejar en segundo plano aquello realmente necesario: lo que previene, educa y acompaña".

En esa línea, los obispos retoman preguntas formuladas ya en marzo de 2025 por la Pastoral Social, que siguen -según subrayan- plenamente vigentes: dónde serían alojados los menores si se baja la edad de imputabilidad, qué dispositivos existen en las provincias para adolescentes en conflicto con la ley, y qué alternativas reales hay para su educación y reinserción social. "Sabemos cómo es la realidad de los establecimientos penitenciarios. ¿En serio creemos que esa es la solución?", interpelan.

El documento reafirma la necesidad de contar con un régimen penal juvenil y adolescente con una mirada humana, integral y abierta a la esperanza, pero advierte que sin una estrategia preventiva y comunitaria, cualquier reforma corre el riesgo de llegar tarde, cuando el daño ya está hecho.

Inspirados en el legado de san Juan Bosco y en los 150 años de presencia salesiana en la Argentina, los obispos reivindican el sistema preventivo del santo italiano, basado en la cercanía afectiva de los adultos, la educación, el trabajo y la vida comunitaria como caminos de realización humana. "Don Bosco no negaba los conflictos ni idealizaba la realidad, pero apostó a estar cerca", recuerdan.

Desde esa perspectiva, la CEA insiste en una propuesta positiva: educar, acompañar y prevenir, en lugar de profundizar divisiones con debates punitivos. La verdadera prevención -afirman- nace del cuidado compartido: familias acompañadas, comunidades comprometidas, un Estado presente y una sociedad que no se resigna a perder a sus niños y jóvenes.

"El desafío es construir futuro", concluye el documento, que lleva la firma del arzobispo de Mendoza y presidente de la CEA, Marcelo Colombo; del cardenal Ángel Rossi, vicepresidente primero; de César Daniel Fernández, vicepresidente segundo; y de Raúl Pizarro, secretario general.

Esta nota habla de: