¿Son los satélites de Musk "las fuerzas del cielo" que ayudan a Vaca Muerta y el campo aquí?
Gustavo Stok, en El Economista, describe cómo la expansión del internet satelital -especialmente a través de Starlink, la constelación de Elon Musk- está transformando sectores productivos clave en Argentina, al derribar barreras tecnológicas rurales y potenciar eficiencia, datos en tiempo real y automatización.
La revolución tecnológica que hasta hace pocos años parecía remota hoy tiene impacto directo en actividades productivas que sustentan no solo economías regionales sino también el desarrollo nacional. Según el periodista Gustavo Stok, la masificación del internet satelital de Starlink -la red impulsada por Elon Musk a través de SpaceX- está mejorando la conectividad en zonas rurales, petroleras y mineras, facilitando la gestión de datos, la automatización de procesos y la competitividad de actividades clave como el agro, la explotación de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta y la minería.
La llegada de Starlink al mercado argentino a partir de marzo de 2024 -con miles de satélites en órbita baja para ofrecer internet de alta velocidad donde la infraestructura terrestre tradicional no llega o es deficiente- representa una mejora significativa frente a servicios satelitales previos, que tenían mayor latencia y redes menos eficientes. En menos de dos años, el servicio ya reúne unos 700.000 clientes en Argentina, ubicándose como el cuarto proveedor de conectividad por detrás de operadoras tradicionales.
El impacto productivo se siente en múltiples frentes. En el campo, la conectividad satelital derriba un cuello de botella histórico: la falta de señal en zonas remotas que limitaba la incorporación plena de herramientas de agricultura de precisión, seguimiento de maquinaria, sensores de campo y gestión de datos en tiempo real. Para el vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Marcos Pereda, esta conectividad "deja de ser un complemento y pasa a ser infraestructura crítica para la competitividad y el arraigo rural".
Productores de regiones patagónicas, como Chubut, ya valoran la conectividad para gestionar trámites electrónicos y coordinar logística y seguridad en épocas de aislamiento climático, lo que traduce ahorro de tiempo y costos.
En Vaca Muerta, la mayor conectividad posibilita gestión remota de equipos, comunicación instantánea con personal y automatización de procesos, lo que acelera operaciones y mejora la seguridad y eficiencia de pozos. Un ejemplo concreto es el centro de operaciones a distancia que YPF inauguró en Buenos Aires, que analiza indicadores en tiempo real gracias a la transmisión de datos satelitales y al uso de inteligencia artificial.
El sector minero también aprovecha la conectividad satelital para optimizar el uso de drones, maquinaria autónoma y sistemas de monitoreo en yacimientos remotos, sumando eficiencia operativa a una actividad que históricamente debe lidiar con la lejanía geográfica.
La expansión de Starlink responde no solo a la demanda creciente en zonas rurales y remotas, sino también a decisiones regulatorias locales. La desregulación del mercado de internet satelital impulsada por el gobierno nacional en 2023 abrió las puertas a nuevos proveedores, lo que ha permitido una mayor oferta y competencia en el segmento.
Además de Starlink, otras empresas nacionales e internacionales como Orbith, Insat y Omnispace comienzan a fortalecer la presencia del servicio satelital en Argentina, y se espera que en los próximos años se amplíe aún más la cobertura y la diversidad de actores en el mercado.
En suma, la llegada y expansión de internet satelital de alta velocidad representa una infraestructura estratégica para sectores productivos en Argentina, con el potencial de transformar la competitividad en regiones rurales, energéticas y mineras, al integrar tecnología digital y datos en tiempo real en procesos que antes estaban limitados por la falta de conectividad.