Bitcoin deambula por debajo de los USD 80.000: hasta dónde puede llegar
La principal criptomoneda profundiza su retroceso en un contexto global adverso para los activos de riesgo y reabre el debate sobre su rol como refugio de valor.
El bitcoin opera en estos días en torno a los USD 76.000, consolidándose por debajo del umbral de los USD 80.000 y acumulando una caída superior al 30% desde los máximos cercanos a los USD 125.000 alcanzados en octubre de 2025. El retroceso se produjo en paralelo a un deterioro del clima financiero internacional y a un giro de los inversores hacia posiciones más defensivas.
La baja de la criptomoneda no fue un movimiento aislado, sino que se dio en un marco de corrección generalizada del mercado cripto. El quiebre de niveles técnicos relevantes llevó al bitcoin a valores similares a los de 2024, mientras crece el debate entre analistas sobre si este comportamiento debilita su narrativa como activo de refugio frente a escenarios de tensión.
El debilitamiento también se extendió a otras criptomonedas, con Ethereum cotizando alrededor de los USD 2.398, muy por debajo de los picos registrados el año pasado. En términos generales, la capitalización total del mercado cripto se ubicó en USD 2,64 billones, lo que representa una contracción cercana al 39% respecto del máximo alcanzado en octubre de 2025.
El trasfondo de este movimiento está vinculado a un mayor apetito por activos tradicionales de resguardo, como el oro y la plata, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, incertidumbre comercial y una política económica estadounidense más volátil. Este escenario suele impactar negativamente en los activos considerados de mayor riesgo.
Desde el análisis técnico, la pérdida de soportes clave dejó al bitcoin expuesto a nuevas correcciones, en un contexto de elevada volatilidad y señales de "miedo extremo" en los indicadores de sentimiento del mercado. No obstante, algunos analistas sostienen que podría abrirse una etapa de consolidación si el precio logra estabilizarse en zonas superiores, aunque la sensibilidad al contexto macro sigue siendo uno de sus principales desafíos.