Mendoza

Buscan dar más poder a los municipios para retirar árboles peligrosos

Alfredo Cornejo impulsa reactivar un proyecto en la Legislatura para simplificar los trámites y agilizar la intervención sobre el arbolado público en mal estado en toda la provincia.

La gestión del arbolado urbano volvió al centro del debate político en Mendoza después de las últimas tormentas que provocaron caída de ejemplares, daños materiales y situaciones de riesgo en distintos departamentos. En ese contexto, el gobernador Alfredo Cornejo analiza reflotar una iniciativa legislativa que apunta a otorgar mayor autonomía a los municipios para actuar con rapidez ante árboles deteriorados o con peligro estructural.

Se trata de un proyecto que había sido presentado en 2024 por el entonces senador Marcelino Iglesias, con el objetivo de modificar la Ley de Arbolado Público N° 7874. La propuesta busca simplificar el procedimiento que hoy deben atravesar las comunas para obtener autorización provincial antes de retirar ejemplares comprometidos, un trámite que los intendentes suelen calificar como lento y burocrático.

Aunque en su momento la iniciativa había cosechado respaldos de distintos bloques y jefes comunales, quedó archivada por falta de prioridad legislativa. Ahora, tras los episodios climáticos recientes, el oficialismo evalúa convertirla en uno de los primeros debates del año parlamentario.

El impulso del Ejecutivo

Después del último temporal, Cornejo anticipó que prepara un proyecto para enviar a la Legislatura con el foco puesto en transferir más responsabilidades directas a los gobiernos locales en las zonas urbanas. Desde su entorno explican que el mandatario considera necesario reforzar la tarea preventiva de los municipios, mejorar el mantenimiento del arbolado y acelerar la remoción de ejemplares en mal estado, sin perder de vista la necesidad de reponerlos.

En el Ejecutivo sostienen que los temporales recientes dejaron menos árboles caídos que en eventos anteriores, lo que atribuyen a un mayor trabajo previo de control, aunque remarcan que es necesario profundizar esas tareas para reducir riesgos futuros.

Qué plantea la iniciativa

La propuesta impulsada por Iglesias -exintendente de Guaymallén- ya está ingresada en el Senado provincial y es objeto de conversaciones con el gobernador. El legislador explicó que el núcleo del proyecto consiste en convertir a los municipios en autoridad de aplicación en estos casos, evitando que cada reclamo vecinal deba escalar obligatoriamente a la Provincia.

Según su análisis, aunque los tiempos administrativos se acortaron en los últimos años, siguen siendo innecesarios y pueden transformarse en un obstáculo cuando hay riesgo inmediato para personas o bienes.

Árboles inestables y planificación urbana

El impacto de los temporales no se limita a los ejemplares que se desploman durante la tormenta. Técnicos y autoridades advierten que muchos árboles quedan debilitados y representan un peligro latente frente a nuevos episodios de lluvias intensas o vientos Zonda.

Iglesias también puso el foco en un problema de fondo relacionado con la planificación urbana y la elección de especies, al señalar que en muchos casos se plantan árboles de gran porte o con alto consumo hídrico, poco adecuados para el clima mendocino y difíciles de controlar en áreas densamente pobladas.

Por eso, la iniciativa propone que, además de facilitar la erradicación de ejemplares riesgosos, se incorpore un sistema de control y rendición de cuentas: cada intervención debería detallar qué árbol se retiró, cuántos se replantaron y en qué lugares, con datos georreferenciados, para garantizar transparencia y seguimiento de la política pública.

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