Macrón llama a la UE a reforzar su autonomía frente a posibles tensiones con Estados Unidos
El presidente francés propone establecer una "preferencia europea" en los sectores estratégicos frente a la competencia estadounidense y china.
En una entrevista publicada este lunes por varios diarios europeos, Emmanuel Macron advirtió a los europeos de que las "amenazas" comerciales y las "intimidaciones" de Estados Unidos no han terminado y que serán barridos si no instauran una "preferencia europea" en sectores estratégicos frente a la competencia estadounidense y china.
En estos periódicos, el presidente francés alerta contra una forma de cobarde alivio de los dirigentes de los países de la Unión Europea, al salir del pico de la crisis con Donald Trump.
"Llegan las amenazas y las intimidaciones. Y luego, de repente, Washington retrocede. Y se piensa que se acabó. Pero no lo crean ni por un segundo. Cada día, las amenazas sobre la industria farmacéutica, lo digital...", dice.
Según el dirigente, cuando hay una agresión caracterizada, "no debemos agachar la cabeza ni intentar llegar a un arreglo. Probamos esta estrategia durante meses, no da resultado. Pero, sobre todo, lleva estratégicamente a Europa a aumentar su dependencia", considera.
Encuentro de la UE
Los líderes de la UE se reunirán el jueves en Bruselas en una cumbre en la que debatirán medidas para fortalecer la economía de la UE y de plantar cara a EEUU y China en la escena mundial.
Ante las reuniones de los líderes europeos, Macrón aboga por "la simplificación" y "la profundización del mercado interior" de la UE, así como por la "diversificación" de las asociaciones comerciales.
Sobre todo, llama a proteger la industria sin ser proteccionistas, con una preferencia europea en ciertos sectores estratégicos, como las tecnologías limpias, la química, el acero, el automóvil o la defensa; de lo contrario, los europeos serán barridos. Una propuesta que lleva defendiendo desde hace mucho tiempo y sobre la que la Comisión Europea hizo propuestas similares el lunes.
Finalmente, retoma la idea de un endeudamiento común europeo, defendida por Francia desde hace años pero siempre rechazada por otros países, entre ellos Alemania, que solo ha hecho raras excepciones, especialmente para luchar contra el Covid-19.
Estima las necesidades de inversiones públicas y privadas en la UE en "unos 1.200 mil millones de euros al año", sumando las necesidades en as tecnologías verdes y digitales y la defensa y la seguridad.