La primera Fiesta de la Vendimia y el adiós a un pionero, Balbino Arizu
Una reseña necesaria cerca de celebrar las 9 décadas de Fiesta Mayor de Mendoza y de la producción vitivinícola nacional. Detalles históricos de cosechas pasadas y sueños colectivos.
La elaboración de vino requiere trabajo, constancia, tradición y saberes profesionales. Los enólogos conocen esa trama dinámica que conduce a la singularidad y calidad del producto.
La Vendimia es la culminación de una de las partes de ese proceso. La recolección y cosecha de la uva es una verdadera celebración. El próximo paso es preparar las bodegas para recibir el fruto que ha dado la tierra. El proceso de vinificación está pronto a iniciarse.
Hoy, el desfile de camiones cargados de racimos reemplaza a las antiguas carretas tiradas por bueyes o mulas. Aquellos carros históricos anunciaban su llegada con cornetas de sonidos particulares, permitiendo identificar a establecimientos como Arizu, Tomba o Escorihuela. También se identificaba la empresa con colores característicos de los carros, por ejemplo, la bodega Arizu tenía el amarillo y la Tomba, el gris. Estos elementos distintivos era un medio para comunicar el arribo de la fruta.
Una tradición de nueve décadas
El año 1936 quedó grabado en la memoria de Mendoza como el punto de inflexión, donde el trabajo de la tierra se transformó en hito cultural-turístico y orgullo nacional. Esa celebración privada que año a año se realizaba en cada finca al concluir la cosecha hoy se refleja en la Fiesta Nacional de la Vendimia.
La primera fiesta se realizó, en Mendoza, el 18 de abril de 1936. El sitio elegido para el desarrollo del carrusel y elección de la reina fue el Club de Gimnasia y Esgrima en el Parque General San Martín.
La Bodega Escorihuela, en Godoy Cruz, fue el lugar que reunió a empresarios y autoridades. Se ofreció un banquete al que asistió el ministro de Agricultura de la Nación, doctor Miguel Ángel Cárcano, quien expresó: "En el taller del trabajo nacional, Mendoza es ya un engranaje poderoso ha creado una fuerza y da un ritmo acelerado al esfuerzo común. En la estructura económica de la Argentina tiene un perfil propio de rasgos firmes y características inconfundibles".
La provincia se consolidaba como referente de la producción vitivinícola nacional, con proyección y reconocimiento en los mercados internacionales. Sin embargo, en aquel encuentro el presidente del Centro de Bodegueros, Andrés Filippini, advirtió sobre la delicada situación del sector: "la producción vitivinícola atraviesa un momento complejo, con ventas de vino por debajo de los costos de elaboración, lo que genera pérdidas y compromete las fuentes de trabajo". Sus palabras reflejaban una de las etapas de desequilibrio entre la oferta y la demanda que, cíclicamente, afectan a esta actividad.
Para promocionar la pujante industria regional, la ciudad se vistió de gala: 52 vidrieras de la Avenida San Martín, desde calle Godoy Cruz hasta Sarmiento, exhibieron flores, aves y los mejores vinos de las bodegas locales. El Poder Ejecutivo declaró feriado el 18 de abril. Una multitud disfrutó de los kioscos y juegos de ingenio.
Publicidad de la tienda Gath & Chaves en el Diario Los Andes en tiempo de la Vendimia, abril de 1936.
La elegancia marcó el ritmo de las jornadas. Grandes tiendas como Gath & Chaves aprovecharon la ocasión para marcar tendencia con atuendos exclusivos.
El día de la inauguración, el palco oficial fue un desfile de personalidades: desde el gobernador Guillermo Cano y el ministro Cárcano, hasta figuras clave como el intendente de Ciudad señor Luciano Peltier; el ministro de Industria y Obras Públicas, el ingeniero Frank Romero Day y referentes del sector vitivinícola.
El Carrusel cautivó a los asistentes con un despliegue alegórico que narraba la historia del transporte desde 1592. El público aplaudió el paso de llamas, mulas cargueras y carretas tiradas por bueyes, que contrastaban con los modernos camiones y maquinaria de empaque de la época. En un gesto de entusiasmo espontáneo, el desfile rompió el protocolo y extendió su recorrido por las calles céntricas ante la ovación de la gente.
La música de la recién creada Canción de la Vendimia, interpretada por la Banda de la Policía, acompañó los festejos que fueron seguidos minuto a minuto por medios como Diario Los Andes, La Libertad y la emisora LV10. La culminación llegó con la coronación de la primera soberana, Delia Larrive Escudero, representante de Godoy Cruz, quien entre fuegos artificiales y el respeto de las autoridades, dio inicio a una tradición de 90 años.
Balbino Arizu: el adiós a un visionario
Mientras la provincia preparaba su primera fiesta, el 31 de marzo de 1936 se apagaba la vida de uno de los protagonistas de la vitivinicultura mendocina: Don Balbino Arizu. Inmigrante español que llegó a finales del siglo XIX, fundó la Bodega Arizu en 1888 junto a sus hermanos. Era originario de Unzué, pueblo de la región vasca de Navarra. En Mendoza, rápidamente logró introducirse en la sociedad de aquellos años: integró el Directorio del Banco Provincia de Mendoza, el Concejo Deliberante de Godoy Cruz donde ocupó la vice presidencia, dirigió la comisión que construyó la Basílica San Vicente Ferrer, presidió la Sociedad Española de Beneficencia a través de la cual se promovió la creación del Hospital Español. Realizó aportes benéficos a todo tipo de instituciones como la Sociedad San Vicente de Paul que, a través de la Conferencia El Carmen, construyó el Hospital El Carmen, entre otras.
Balbino Arizu (1859-1936). Fuente: Archivo Bodega Arizu.
El año 1936 marcó el inicio de una nueva etapa. Nacía un hito cultural que hoy celebra 90 años. Paralelamente, fallecía uno de los pioneros que, a fines del siglo XIX, contribuyó al esplendor de la vitivinicultura mendocina.
La partida de aquel bodeguero visionario coincidió con el nacimiento de la Fiesta Nacional de la Vendimia, entrelazando su memoria con el ciclo eterno del vino.
La antigua Bodega Arizu, hoy Espacio Arizu, se encuentra en pleno proceso de recuperación patrimonial bajo la gestión del Municipio de Godoy Cruz. Declarada Monumento Histórico Nacional y proyectada como futura Ciudad del Vino, constituye un símbolo del esfuerzo colectivo y de la tradición vitivinícola que coloca a Mendoza como una de las Capitales Mundiales del Vino.
Fuentes y bibliografía:
Diarios Los Andes y La Libertad, abril de 1936.
Revista La Quincena Social, Núm. 405-406, 30 de marzo al 15 de abril 1936.
Memoria y Balance de la Bodega Arizu, 1936. Archivo Bodega Arizu.
Diario Memo por Fabiana Mastrangelo. Godoy Cruz, cuna de la reina y del banquete vendimial.
Datos hemerográficos recuperados por Verónica Tello.